Toni Kroos ejecuta un pase frente al Granada. / EP

Análisis

El motor del Real Madrid resiste a la corrosión

Casemiro, Modric y Kroos siguen reivindicándose con recitales que difieren el relevo en la sala de máquinas del líder

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

Pasan los años y el mundo se empeña en jubilarles, pero con su rendimiento siguen demostrado que aún les quedan unas cuantas vidas extra. Casemiro, Modric y Kroos, los componentes de la santísima trinidad que gobernó Europa con puño de hierro, volvieron a ofrecer un recital frente al Granada que impulsó al Real Madrid hasta el liderato de LaLiga Santander y refrendó su condición de intocables en la sala de máquinas del equipo de Carlo Ancelotti, que acumula siete partidos consecutivos sin conocer la derrota y vive un momento dulce tanto en juego como en resultados gracias, en buena medida, a un motor que resiste a la corrosión.

La vuelta tras el parón internacional arrojó en el Nuevo Los Cármenes una nueva exhibición de clase y compromiso del triunvirato sobre el que continúa pivotando el Real Madrid casi seis años después de que Zinedine Zidane sumase la brega y el sentido táctico de Casemiro a una dupla de volantes que desafía el transcurso del tiempo triangulando con escuadra y cartabón.

Dos asistencias de Kroos en los primeros 25 minutos, otra de Modric para que Vinicius rubricase un monumento de jugada y una cuarta de Casemiro emulando la capacidad de filtrar pases con precisión quirúrgica del croata que permitió a Mendy cerrar la goleada ante el bloque que dirige Robert Moreno sirvieron para que el Real Madrid prolongase la racha que comenzó tras sucumbir contra el Espanyol en Cornellà. Suma trece de los quince últimos puntos posibles en Liga y enfoca todas sus energías hacia el duelo del miércoles con el Sheriff en la penúltima jornada de la fase de grupos de la Champions, que volverá a perderse Hazard por gastroenteritis.

Un envite en Tiraspol con el que el Real Madrid esperar abrochar el pase a octavos de final de la máxima competición continental. Para ello, Ancelotti volverá a encomendarse seguramente a sus tres tenores del centro del campo, sin relevo a la vista pese a que el Real Madrid lleva años trabajando en una sucesión peliaguda. Odegaard se marchó frustrado ante su escasez de minutos e Isco cayó en picado tras la destitución de Julen Lopetegui.

Aguardando su oportunidad permanecen Camavinga y Valverde, el que más argumentos ha puesto sobre la mesa en las dos últimas temporadas para quebrantar el 'status quo' pero al que las lesiones han impedido gozar de la continuidad que merece. El charrúa se hizo fuerte en el primer tramo del curso, cuando encadenó diez titularidades seguidas entre Liga y Champions. Mas el percance que sufrió frente al Shakhtar en el Santiago Bernabéu, del que recayó en el clásico del Camp Nou, le ha sacado de la ecuación.

Invictos

Para alivio del Real Madrid, ese revés coincidió en el tiempo con el retorno de Kroos, que tras perderse el primer mes y medio de competición por una pubalgia que arrastraba desde marzo ha vuelto a impartir cátedra con la eficacia de siempre. El metrónomo de Greifswald, que estrenó su cuenta goleadora del curso en la última jornada antes del parón frente al Rayo, inauguró su lista de asistencias en el Nuevo Los Cármenes. Su decisión de retirarse de la selección alemana para concentrarse en el Real Madrid le resta carga de trabajo y frente al Ganada estuvo imperial: 74 pases completados de 76 intentados y la capacidad para gobernar tanto en corto como en largo de siempre.

Quien no se concede tregua es Modric. Tras atar la clasificación de Croacia para el Mundial de Catar, al que acudirá con 37 años, el genio de Zadar comandó en tierras nazaríes las operaciones en el último tercio del campo, regalándole un gol a Vinicius y fabricando con Kroos la diana de Nacho que validó el trabajo en las acciones de estrategia de Carletto y su hijo Davide.

Tampoco tiene demasiado espacio para el descanso Casemiro. Extenuado tras otra campaña agotadora, el paulista comenzó el curso al ralentí, pero paulatinamente va recobrando su versión más autoritaria. Frente al Granada completó 81 de 86 pases, ganó cinco duelos aéreos y resolvió en su favor tres de las cuatro entradas en las que se vio involucrado.

Por el momento los números están del lado de Casemiro, Kroos y Modric: pleno de victorias blancas en los cinco partidos en los que el triunvirato ha conformado de inicio esta campaña, con 15 goles a favor y solo cuatro en contra. El problema de Ancelotti, con semejante motor, puede ser el mismo que acabó agarrotando a Zidane la pasada temporada, cuando el Real Madrid remó para terminar muriendo en la orilla porque el cuentakilómetros de sus pretorianos estaba disparado.