Morata celebra un gol con la Juventus. / Serena Campanini (Efe)

Morata puede ser la bomba del mercado de invierno

Xavi solicita la incorporación del delantero al Barça, una operación a tres bandas que involucra a Atlético y Juventus

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

Álvaro Morata podría ser la bomba del mercado de invierno que se abrirá el lunes 3 de enero. Xavi Hernández ha solicitado la incorporación del delantero madrileño, al que pretende convertir en uno de los pilares de la reconstrucción del Barça. El técnico azulgrana considera que su versatilidad, capacidad de trabajo y olfato le convierten en el futbolista ideal para rematar un frente ofensivo que se ha visto reforzado ya con el fichaje de Ferran Torres y en el que es fijo Ansu Fati, una vez que el joven extremo supere los problemas físicos que le han impedido tener el protagonismo deseado en lo que va de curso.

El internacional español, actualmente cedido por el Atlético a la Juventus, ve con buenos ojos recalar en Can Barça. Pero la operación, a tres bandas, no es nada sencilla puesto que, al margen de llegar a un acuerdo con los otros dos clubes implicados, la entidad azulgrana tendría que rebajar sustancialmente su masa salarial para poder inscribir al atacante, al propio Ferran Torres y a Dani Alves. Joan Laporta, en cualquier caso, cuenta con una baza: Antoine Griezmann.

Xavi Hernández necesita elevar cuanto antes el potencial ofensivo del Barça para enderezar el rumbo en la Liga y pelear por la Europa League. Por eso, el preparador egarense se ha fijado en Morata, un delantero que ha acreditado tener dinamita de sobra a lo largo de su carrera deportiva. Ha marcado 131 goles y ha repartido 57 asistencias en los 391 partidos que ha disputado en la élite del fútbol portando las zamarras de Real Madrid, Chelsea, Atlético y Juventus, a los que hay que sumar 23 dianas y seis pases de gol en 50 encuentros como internacional con la selección española.

Morata ya conoce el interés del Barça porque el propio Xavi Hernández le llamó para ver la disponibilidad que tendría ante una eventual oferta del club azulgrana. La reacción del punta fue favorable. Su intención es abandonar cuanto antes la Juventus, donde no ha logrado triunfar en su segunda etapa como bianconero, y ve apetecible el reto de recalar en el Barça. Valora, en este sentido, el gran interés que ha demostrado Xavi por contar con sus servicios y entiende que puede seguir evolucionando como culé.

La predisposición del futbolista es tal que estaría dispuesto a rebajarse la ficha de diez millones de euros netos que percibe en la Juventus, condición indispensable para que el Barça pueda ajustarse a las estrictas normas sobre el 'fair play' financiero que establece LaLiga. Pero para que el fichaje pueda llegar a buen puerto, Laporta tendrá que desprenderse de varios jugadores con suculentos salarios, puesto que de ello dependen también las inscripciones de Ferran Torres y Dani Alves. Coutinho, Dest o Umtiti son algunas de las figuras que están en la rampa de salida, pero sus elevados emolumentos son un considerable obstáculo para que abandonen la ciudad condal.

La baza de Griezmann

Más allá de esos posibles movimientos, el Barça tendría que afrontar un importante desembolso para rubricar el fichaje de Morata. El delantero sigue perteneciendo al Atlético, que en septiembre de 2020 le cedió a la Juventus a cambio de 10 millones de euros y renovó el préstamo el pasado verano en las mismas condiciones. La 'Vecchia Signora' se guardaba además una opción de compra por 35 millones de euros que tendría que abonar en verano de 2022, pero la delicada situación económica por la que atraviesa la entidad piamontesa dificulta su ejecución.

Ahí es donde entra la figura de Griezmann. El campeón del mundo con Francia abandonó el Barça en verano para retornar al Atlético en calidad de cedido y aligerar la elevada masa salarial del club azulgrana. Los clubes acordaron un préstamo de un año prorrogable a otro más y fijaron una opción de compra para los rojiblancos por valor de 40 millones de euros. De esta forma, Laporta podría sufragar el fichaje de Morata con la definitiva venta de Griezmann al Atlético. Algo que, a priori, satisfaría a todas las partes.

Más allá de su impacto competitivo, la posible llegada de Morata al Barça representaría un nuevo chute de ilusión para la alicaída parroquia azulgrana y añadiría morbo a la Liga, puesto que podría convertirse en el tercer futbolista que viste las camisetas de Real Madrid, Atlético y Barça, tras Miquel Soler y Bernd Schuster.