Vinicius marca el tercer gol del Real Madrid frente al Celta. / afp

Real Madrid

La metamorfosis del letal Vinicius

El joven extremo brasileño cumple los consejos de Ancelotti, añade el gol a su repertorio ofensivo y transforma las críticas en llamadas al Balón de Oro

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKO Madrid

La transformación experimentada por Vinicius, coincidiendo con el aterrizaje de Carlo Ancelotti al banquillo del Real Madrid, le han convertido en la estrella del momento y en el mejor socio posible para un excelso Karim Benzema, que ya casi no es noticia por otro 'hat trick' y su enésima demostración de clase y su liderazgo. Al primero que ha sorprendido la progresión geométrica del joven extremo brasileño es al propio delantero francés, que le consideraba una causa perdida, un atacante atropellado que elegía casi siempre mal, definía aún peor y provocaba incluso la hilaridad de una parte de la crítica que ha tenido que claudicar ante el empuje del carioca.

«Vini es un fenómeno. Estoy encantado de jugar a su lado. Hablo mucho con él y ha demostrado que puede jugar siempre en este equipo», puso de relieve Benzema tras la exhibición ofensiva del equipo blanco ante el Celta. Nada que ver con las confidencias a su compatriota Mendy que fueron noticia el año pasado porque dejaban en pésimo lugar a Vinicius. Es indudable que el arriesgado sistema del Chacho Caudet beneficia a los jugadores explisivos porque regala muchos metros entre la defensa y el portero, pero el líder se exhibió en el frente de ataque. En solo cuatro partidos, Vinicius ya suma cuatro goles, los mismos que el realista Mikel Oyarzabal y solo uno menos que el pichichi Benzema. Ya mejora sus registros de todo el curso pasado en Liga, cerrado con tres goles y tres asistencias.

Ancelotti está encantado con el brasileño, una 'rara avis' en el fútbol actual de pase fácil y escasos jugadores con rapidez, verticalidad y desborde. «Está jugando muy bien, con mucha calidad y efectividad. Vinicius es un jugador que está a un nivel muy alto y tiene una calidad impresionante. En esta parte de la temprada lo está haciendo muy bien; tiene confianza y está muy tranquilo y frío ante la porteria. Tiene que seguir así y nada más», remarcó el técnico italiano tras los cinco goles de los merengues al Celta.

Hace tiempo que el carioca se somete a entrenamientos específicos para mejorar su definición, depurar sus virtudes, pulir sus defectos y ganar en musculatura sin sufrir pérdida de velocidad. Sin embargo, parece más aplicado con Ancelotti que con Zinedine Zidane, presente por cierto el domingo junto a su mujer en un palco privado del remozado Santiago Bernabéu, coliseo al que aún le queda un año de obras. El consejo de Carletto, quie le recomendó dar menos toques y ser más rápido de ejecución, parece estar dando frutos y potenciando el crecimiento exponencial del brasileño.

Los compañeros y la crítica coinciden en que Vinicius mantiene sus conocidas virtudes, a las que ha añadido esa pausa que toda figura necesita y una dosis enorme de autoconfianza y autoestima. Entiende que no siempre hay que correr en vertical. que en ocasiones es mejor frenarse y levantar la cabeza. Sobre todo, no se precipita a la hora de dar el último pase o de superar la salida del portero. Demostró gran sangre fría al vencer la resistencia de Dituro en el tercer gol del Real Madrid, clave en la remontada ante el Celta. Se desmarcó de maravilla, no cayó en fuera de juego, condujo de forma soberbia, se detuvo ante la tímida salida del portero argentino, templó y la puso junto al palo más lejano.

Autoestima

Tiene solo 21 años y ha dado la vuelta a la tortilla hasta el punto de que su presidente ya le considera un futuro Balón de Oro, pero Vinicius todavía debe ganar en experiencia y aplomo. Aún comete errores de juventud como irse a festejar el gol con los espectadores en plena pandemia. Riesgo para su integridad física, ya que precisó de la ayuda de agentes de seguridad para escapar de tanto abrazo, y para su salud. Incumplimiento grave del protocolo Covid que no acarreará más sanción que la tarjeta amarilla que le mostró el colegiado murciano Sánchez Martínez por festejar un gol con el público. Competición entiende que la jugada ya está juzgada por el árbitro y no entrará de oficio porque la enfermedad no ha cambiado el reglamento.

Ancelotti respetó las jerarquías e inició el curso con Eden Hazard y Gareth Bale como compañeros de Benzema en el 4-3-3. Pero las actuaciones de Vinicius, acompañadas de otra lesión muscular de Bale, han dinamitado el plan inicial. A dia de hoy, la delantera del Madrid es Benzema, Vini y otro más, el que se lo gane. El belga mejora cada día y, aunque sigue lejos de su mejor versión en el Chelsea, al menos ya ha perdido el miedo a encarar, regatear, profundizar y disparar.

Pero Vinicius es otra cosa. A sus cuatro goles en 186 minutos suma un penalti forzado, preludio del tercer gol de Benzema en la manita a los vigueses, y participó en la elaboración del gol de Carvajal ante el Betis hace un par de semanas al rescatar un galón que se perdía por la línea de fondo. Llama la atención que haya anotado cuatro dianas en apenas siete tiros entre los tres palos, lo que supone una efectividad por encima del 57%. Vini, azote de las defensas enemigas, tiene encandilada a la siempre exigente hinchada merengue