Análisis

El Madrid, seco a la espera de Benzema

Con el duelo de Champions ante el PSG en París ya en el objetivo, el conjunto blanco suma un escaso gol en los últimos tres partidos y suspira por la recuperación de su referencia ofensiva

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Madrid

No va más. El esperadísimo duelo entre Paris Saint-Germain y Real Madrid en el Parque de los Príncipes de la capital gala ya está en el horizonte más inmediato. Se cuentan las horas en la antesala del encuentro y el equipo de Carlo Ancelotti llega a la cita hasta ahora más importante de la temporada con positivas sensaciones futbolísticas después de la buena segunda parte frente al Villarreal en La Cerámica pero con un dolor de cabeza evidente.

Suma el conjunto blanco un escaso gol en los últimos tres partidos, una sequía que preocupa y mucho con Karim Benzema entre algodones, apurando su puesta a punto para un duelo que posiblemente no pueda disputar de forma íntegra y en el que podría partir desde el banquillo a tenor de su evidente falta de ritmo. A 48 horas del encuentro, aún no había podido completar un entrenamiento al mismo ritmo que el resto de sus compañeros.

Hay cierto riesgo de recaída, apenas tres semanas después de producirse la lesión muscular, y serán la evolución del jugador en las últimas horas y la decisión de Ancelotti, muy compleja, las que marquen el concurso o no de una de las grandes estrellas del cartel de lujo. El carácter de eliminatoria, con una entrega por delante en el Santiago Bernabéu, invita a la prudencia, pero los números del Madrid sin su '9' de referencia también lo hacen a la preocupación con un adversario temible enfrente.

En La Cerámica el equipo blanco partió con dudas, pero hizo una solvente segunda parte, acumulando méritos para llevarse una victoria que le hubiera consolidado al frente de la tabla. Disparó dos veces al larguero y convirtió a Rulli en el héroe local, con varias paradas de mérito que frenaron al Madrid. Vinicius fue un dolor de muelas para la zaga amarilla mientras le aguantó el depósito de gasolina e incluso Bale, que hasta ahora no estaba y al que ya no se esperaba, cuajó una destacada actuación como delantero, opositando al once inicial en el Parque de los Príncipes.

La mejor carta

Sin embargo, nada ni nadie pueden hacer olvidar el enorme peso de Benzema en este equipo. Con el francés en el once el Madrid es capaz de sostener el pulso a un rival confeccionado a golpe de talonario para aspirar a esa 'orejona' que una década y muchos millones de euros de inversión después se sigue resistiendo en París. Sin su líder sobre el verde la empresa parece mucho más intimidante.

Desde su lesión en los isquiotibiales de la pierna izquierda en la segunda parte del duelo contra el Elche en el Bernabéu, el pasado 23 de enero, el Madrid ha disputado tres encuentros sin el concurso del francés. Se despidió de la Copa del Rey ante el Athletic en San Mamés con cierta sensación de impotencia y sin ver puerta, doblegó con muchos apuros al Granada, gracias a un zapatazo de Asensio con pierna zurda, e igualó sin goles en la visita al Villarreal. Apenas un tanto en 270 minutos de juego a pesar de que más allá de lo acontecido en Bilbao, las ocasiones no han faltado. Son 24 goles y y 9 asistencias en 28 partidos esta temporada que no están. Casi nada.

Cierto es que ante esta circunstancia el Madrid exhibe un buen tono defensivo, pero todos en la casa blanca suspiran por una evolución positiva de Benzema en las próximas horas que permita al Madrid contar con su mejor carta ofensiva en la partida de París, aunque al menos sea durante un tramo del encuentro.