Jugadores y cuerpo técnico del Atlético celebran en el Camp Nou el título de Liga en 2014. / josep lago / afp

Análisis

Al Atlético le acompaña la historia en la última jornada

Con sufrimiento, fiel a su estilo, pero el conjunto colchonero deja a un lado el mito de 'El Pupas' y no falla cuando llega al final de Liga con un alirón en sus manos

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Madrid

¿Qué hay de cierto en la leyenda de 'El Pupas'? Ese apelativo que tanto habla de la esencia del Atlético nació a raíz del lamento de Vicente Calderón después de aquella amarga final de la Copa de Europa de 1974 contra el Bayern de Múnich de los Beckenbauer, Müller o Maier. El conjunto colchonero tenía en sus manos la primera 'orejona' de su historia, pero el tanto de Schwarzenbeck 'in extremis' (1-1) le condenó a un desempate donde la máquina bávara se impuso sin contemplaciones (4-0).

Han pasado más de 45 años y el mito se mantiene en la máxima competición continental europea, donde también con altas dosis de dramatismo se escaparon las finales de 2014 en Lisboa y 2016 en Milán frente al eterno rival, el Real Madrid. Sin embargo, no se puede decir lo mismo de la Liga, donde el Atlético ha sufrido, no podía ser de otra manera, pero no ha dejado escapar sus opciones de entonar un alirón cuando lo ha tenido a tiro en las últimas jornadas del campeonato.

Diez títulos ligueros tiene el Atlético en sus vitrinas y nueve de ellos los logró en las nueve ocasiones en las que llegó al duelo decisivo como líder. Además, fue incluso capaz de arrebatar la cabeza de la tabla al Sevilla en el momento decisivo del campeonato 1939-40, el primero tras la Guerra Civil y también en la historia del club, por aquel entonces llamado Atlético Aviación tras la alianza con el Ejército del Aire que le dio vida a la institución en medio de los rigores de la dura posguerra. Ganaron los rojiblancos, dirigidos por el mítico Ricardo Zamora, al Valencia (2-0) en el Campo de Vallecas, pues el viejo Metropolitano estaba inservible después de la contienda, y aprovecharon el empate del Sevilla ante el Hércules (3-3) en Alicante para entonar el primer alirón.

Un año después, el Atlético de Zamora llegó líder a la última jornada de la Liga 1940-41, igualado a puntos con el Athletic pero por delante por su mejor diferencia de goles. No dejó pasar la oportunidad y se impuso al Oviedo (3-0), de nuevo en Vallecas, mientras los bilbaínos se dejaban llevar contra el Barcelona (2-0) en Les Corts.

Ya sin las alas de la aviación, en el Metropolitano y con Helenio Herrera en su banquillo, el Atlético volvió a encadenar dos Ligas seguidas entre 1950 y 1951. La primera la aseguró con mucho sufrimiento, con un empate 4-4 contra el Valencia agónico después de ir 4-1 arriba en el marcador, pero que resultó suficiente para conservar el liderato después del 2-2 en San Mamés entre el Athletic y el Deportivo, finalmente subcampeón pero que llegó a ganar 0-2 en aquel partido. Un año más tarde, otro alirón, pero con la mayor emoción posible pues fue a través de un empate en Nervión contra el Sevilla, que ganando pasaba a los colchoneros en la tabla.

Solo una corona con antelación

Hasta 1966 tuvo que esperar la afición atlética para celebrar una Liga. Llegó líder el equipo rojiblanco dirigido por Balmanya y ya con Luis Aragonés en sus filas a la jornada decisiva, aunque solo un punto por delante del Real Madrid, y no le tembló el pulso para asegurar el título con un 0-2 al Espanyol en Sarriá que dejó en nada el 5-1 del conjunto blanco al Mallorca en Chamartín. Ya en el Vicente Calderón se abrió una época de bonanza, con tres Ligas más en 1970, 1973 y 1977. En la primera el Atlético se plantó con un punto de ventaja sobre el Athletic en la última fecha y no falló en Sabadell (0-2); en la segunda se impuso al Deportivo (3-1) a la ribera del Manzanares y no dio opción al Barça, que estaba un punto por debajo; y en la tercera se aseguró el campeonato en la penúltima jornada, por primera y única vez en su historia, después de un empate a uno en el Bernabéu.

Ya en la historia más cercana, en la campaña del doblete, la 1995-96, se proclamó campeón de Liga de la mano de Antic con un triunfo en el Calderón frente al Albacete (2-0), pues llegaba con dos puntos de ventaja sobre el Valencia de Aragonés y Mijatovic, que no pasó del empate ante el Celta (1-1) en Vigo. Finalmente, en 2014 y como último precedente hasta la fecha, bajo la batuta de Simeone emuló aquel emocionante desenlace del 51 en Sevilla, pues otra vez contra el aspirante y en su casa, esta vez el Barça en el Camp Nou, logró un empate (1-1) que valió una Liga.