Griezmann celebra con sus compañeros su tanto en San Mamés. / EFE

Jornada 9

Griezmann decide un duelo vibrante en San Mamés

El VAR perjudicó al Atlético al anular un tempranero gol a Morata por un leve contacto, pero el francés resolvió al comienzo de la segunda parte de un grandísimo partido

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZ Madrid

Antoine Griezmann, ya liberado tras poder jugar todo lo que quiera con el Atlético gracias al acuerdo alcanzado con el Barça y su renovación hasta 2026, decidió un grandísimo duelo, vibrante y pleno de emoción en San Mamés, donde el Athletic cedió la tercera plaza de la Liga a los colchoneros. Tras el golpe recibido ante el Brujas, el Atlético firmó un gran partido en La Catedral para reanimarse y continuar en la lucha por la Champions, objetivo obligado para el equipo de Diego Pablo Simeone, que exhibió mayor calidad y experiencia que el Athletic, y también pegada, pese a que el conjunto de Ernesto Valverde se haya ganado con su buen inicio de temporada pelear por las plazas de arriba en el campeonato.

Ante el que es su rival preferido, al que ha marcado ya diez goles, Griezmann desequilibró el choque al comienzo de la segunda parte después de que ambos equipos ofreciesen un espectáculo de ida y vuelta, pleno de ritmo y valentía, en la primera mitad, a la que solo le faltó el reflejo de un gol en el marcador. Sí hubo en esa primera parte un balón en la red, de Morata a los diez minutos, pero de forma incomprensible el VAR llamó al árbitro por un leve contacto del delantero madrileño a Yeray, que se tropezó mientras perseguía al goleador rojiblanco.

0 Athletic

Unai Simón, De Marcos, Yeray (Vivian, min. 86), Íñigo Martínez, Lekue, Vesga (Dani García, min. 86), Sancet (Zarraga, min. 80), Nico Williams (Villalibre, min. 80), Muniain (Raúl García, min. 66), Berenguer e Iñaki Williams.

1 Atlético de Madrid

Oblak (Grbic, min. 68), Molina, Savic, Giménez, Reinildo, Koke (Witsel, min. 81), Kondogbia, De Paul (Saúl, min. 68), Lemar (Joao Félix, min. 81), Griezmann y Morata (Correa, min. 68).

  • Gol: 0-1, min. 47, Griezmann.

  • Árbitro: Figueroa Vázquez (Andaluz). Tarjetas amarillas a Diego Pablo Simeone, Giménez, Morata, Oblak, Raúl García, Witsel y Gbric.

  • Incidencias: Partido correspondiente a la novena jornada de Liga, disputado en San Mamés. 48.391 espectadores.

El videoarbitraje perjudicó ahí al Atlético y Simeone se llevó además una amarilla por sus protestas, pero el caso es que se señaló una más que polémica falta a Morata y el empate sin goles continuó hasta que poco después del descanso una jugada entre el madrileño y Griezmann culminada por el francés rompió un choque frenético. Griezmann marcó así su primer gol de la temporada como titular en un equipo que en San Mamés siguió con sus señas de intensidad, presión incansable y, en esta ocasión, como ocurrió frente al Brujas, de buen fútbol. El Athletic respondió también con una entrega sobresaliente, pero sin acierto en ataque y estrellándose contra el segundo portero del Atlético y los defensores visitantes, fue sepultado por la efectividad del rival.

En el primer disparo a portería del Atlético, polémico gol de Morata aparte, el Atlético se adelantó y fue relanzado por el tanto de Griezmann, que ofreció un recital en un primer tiempo convertido en un toma y daca, con una velocidad sorprendente de un campo a otro. Simeone regresó al 4-4-2 y con ese sistema en el que el Atlético parece más cómodo y natural, firmó una media hora notable, tomando la iniciativa, elaborando con velocidad y presionando sin tregua.

También se vació el Athletic, que consiguió que el Atlético, después de tantísima intensidad, diese un paso atrás el último cuarto de hora previo al descanso, pasanso entonces los bilbaínos a dominar, aunque al igual que el rival, sin generar claras ocasiones. Sí la tuvo Iñaki Williams, tras uno de los pocos desajustes defensivos del Atlético a balón parado, a los cinco minutos, pero el delantero del Athletic perdonó al cabecear fuera sin oposición.

Grbic y Reinildo evitan el empate

Además de Griezmann y Morata también brillaron Kondogbia y Koke, en un centro del campo que Valverde intentó equilibrar con la entrada de Vesga y sorprender una vez más con el desborde de Nico Williams por banda derecha. Sin embargo, el nuevo internacional español se vio siempre frenado por Reinildo y las ayudas de un bloque que, hasta la locura del final con el Athletic volcado, volvió a ser sólido y muy convincente, en un escenario tan complicado como San Mamés, cuya afición empuja tanto como los jugadores, que no conocen la palabra rendición. La pelea, sin embargo, se la apuntó el Atlético, gracias a la conexión Morata-Griezmann y la calidad del delantero francés, además de decisivo para ganar, trabajador incansable, igual que el madridista, que tuvo que fajarse con Yeray e Íñigo Martínez y tiene que ser siempre titular con este Atlético.

No lo es ya Joao Félix, que al menos, después de tanto ruido por haberle dejado Simeone en el banquillo ante el Brujas y hacer explotar el técnico al joven portugués, jugó los últimos minutos, cuando ya no estaba en el campo Jan Oblak, que debió retirarse lesionado en el hombro. La entrada de Joao Félix provocó un cambio de posiciones en el ataque colchonero, pero el Atlético ya estaba entonces más preocupado por defenderse frente a un Athletic que tuvo más corazón que fútbol y no pudo batir a Gbric, autor de dos paradones, en los minutos 85 y 88.

El suplente de Oblak evitó así el empate, en vilo también hasta el descuento porque el árbitro pitó un penalti de Reinildo y en este caso el VAR confirmó que el lateral del Atlético rechazó el balón con la cara. Para decisiones erróneas como esa sí que está el VAR. Y por si fuera poco, Reinildo sacó en la línea de gol un remate de Raúl García en el 96'. Una locura de la que salió triunfante el Atlético después de tantísimo despliegue físico y sacrificio de ambos equipos.