Aubameyang anota el cuarto gol del Barça ante el Nápoles. / Andreas Solaro (Afp)

Análisis

El Barça ya tiene gol

Con la exhibición ante el Nápoles, los culés, que se medirán al Galatasaray en octavos de final de la Liga Europa, firman ocho dianas en los últimos dos partidos

DANIEL PANERO MADRID

El Barcelona ha resuelto de un plumazo la falta de gol. El conjunto que dirige Xavi Hernández redondeó este jueves en el estadio Diego Armando Maradona cinco días de oro para recuperar la confianza de cara a la portería rival. Las cuatro dianas logradas ante el Valencia y las cuatro anotadas ante el Nápoles zanjan el debate que se había instalado en la ciudad condal en los últimos meses. El gol ya no es un problema, al menos de momento, para una escuadra que se medirá al Galatasaray en octavos de final de la Liga Europa.

«Vamos por buen camino. Tenemos jugadores que aprovechan los espacios, jugadores con más empaque que antes no teníamos. Jugamos en campo contrario y ligamos 20 o 30 pases que acaban en gol», afirmó Xavi en rueda de prensa tras la victoria por 2-4 ante el Nápoles. Ese detalle, «que acaban en gol», es una de las principales diferencias del Barça actual con el que se vivió hace apenas una semana en el Camp Nou. Aquel día los culés coleccionaron más de una veintena de disparos y acabaron frustrados con la portería de Meret. Ese día se redobló el «tenemos buenas sensaciones, pero faltan resultados» que tantas veces había dicho el técnico catalán y entonces se activó una cuenta anotadora que aceleró al Barça en los siguiente compromisos.

Y es que apenas tres días más tarde el Barça se plantó en Mestalla dispuesto a dar un golpe encima de la mesa, recuperar la cuarta plaza en la Liga y saldar esa cuenta pendiente con el gol. Los culés arrollaron al Valencia y encontraron una fórmula que iba a tener continuidad en la Liga Europa. Aquel día, ante los de José Bordalás, fue Dembélé en un extremo y Jordi Alba como lanzador los que cambiaron la cara culé, mientras que en Italia fueron Adama Traoré y Frenkie de Jong los que asumieron ese rol. Los pupilos de Xavi ahora tienen la paciencia para acumular «20 o 30 pases» y disponen además del vértigo para romper líneas e hincar el colmillo a sus rivales cuando es necesario.

Ante el Nápoles ese vértigo se pudo ver en los dos primeros goles que rompieron el choque. El Barça aprovechó un contragolpe, algo poco habitual en los culés, para poner a correr a Adama Traoré y a Jordi Alba, dos balas imposibles de frenar para los hombres de Luciano Spalletti. Fue un visto y no visto, al igual que la segunda diana en la que la transición y la ejecución corrió a cargo de un Frenkie de Jong remozado en esta versión con espacios a la que ha transitado el equipo de Xavi.

Aubameyang vuela

Los grandes beneficiados de este Barça 'mixto' son los jugadores de ataque. Los culés se hicieron en el mercado de invierno con Adama Traoré, Aubameyang y Ferran Torres, tres futbolistas rápidos al espacio que iniciaron su andadura como azulgranas a merced de un estilo algo encorsetado teniendo en cuenta sus características. El punta gabonés aprovechó balones al espacio ante el Valencia y el ex del Wolverhampton demostró ante el Nápoles que puede ser un fijo en banda pero que también tiene esa arrancada capaz de romper líneas y pillar desprevenidos a los rivales. Ellos son el martillo en ataque, mientras que la segunda línea, con jugadores como Gavi, Frenkie de Jong,Nico, Pedri o hasta Piqué y Jordi Alba, es la que se aprovecha de la atención de los rivales.

Todo este cambio ha tenido un protagonista por encima del resto. Aubameyang ha caído de pie en Can Barça y en solo cinco días ya se ha disparado como la gran referencia ofensiva para Xavi. Contra el Valencia firmó tres goles en lo que fue una tarjeta de presentación en toda regla y en el Diego Armando Maradona demostró que puede ser un jugador para las grandes noches europeas. Ante el Nápoles volvió a brillar y dejó su sello con una nueva diana que cierra el debate del nueve. El Barça ya tiene gol y buena parte de culpa es suya y de sus cuatro tantos en dos partidos.