Rodrygo y Vinicius, calentando antes del partido que midió al Real Madrid con el Shakhtar. / EP

Análisis

El dúo dinámico convierte el Bernabéu en un sambódromo

Con Benzema falto de puntería, Vinicius y Rodrygo se han erigido en las principales espoletas del Real Madrid

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

Un día antes de que el Real Madrid conmemorase los 20 años del espectacular debut de Ronaldo Nazário con la elástica blanca ante el Alavés, dos aventajados alumnos del Fenómeno volvieron a convertir el Santiago Bernabéu en un sambódromo. Vinicius y Rodrygo lideraron la victoria frente al Shakhtar, que encarriló el pase del rey de Europa a octavos de final de la Champions y despeja el camino para que el equipo de Carlo Ancelotti focalice sus energías en la Liga, desprovisto de los apuros por los que atraviesan Barça y Atlético en la máxima competición continental. Con Benzema todavía errático de cara a puerta, los diamantes brasileños que, junto a Valverde, lideran el cambio de guardia en el conjunto de Chamartín son ahora mismo las principales espoletas de una escuadra que baila al son de su dúo dinámico.

La segunda diana del Real Madrid ante el conjunto ucraniano fue un compendio perfecto de las virtudes sobre las que pivota el ataque de los blancos. Una eléctrica combinación al primer toque entre Valverde, Benzema y Rodrygo culminó con una bola filtrada con el exterior por el paulista para que Vinicius burlase a la zaga minera y cruzase a la red de Trubin. Antes, el Rayo había inaugurado el marcador con un derechazo formidable después de asociarse con Tchouaméni y el ex del Flamengo se ganó una cerrada ovación del Santiago Bernabéu con una elástica en las fauces de Konoplia y Shved.

Fueron minutos en los que el bloque de Ancelotti exhibió un fútbol de altos vuelos. Serio, concentrado, energético y con muchísima chispa, desarboló en esa media hora fulgurante a un rival que se vio desbordado ante el torrente atacante del catorce veces señor del continente. La relajación posterior que propició el gol de Zubkov y la falta de puntería de un equipo que acabó el choque con 36 remates, 14 de ellos a puerta, mantuvieron en vilo un pleito que, en cualquier caso, sirvió para reafirmar el tremendo peso que tienen Vinicius y Rodrygo en el presente del Real Madrid.

«Estoy satisfecho porque el equipo ha jugado bien, presionado y combinado muy bien arriba. Hemos tenido muchas oportunidades. Pero no hemos acertado. Lo importante era tener oportunidades y las hemos tenido. Han combinado bien los tres de arriba haciendo cosas espectaculares. Valverde ha aportado mucho con su pegada. Kroos y Tchouaméni han manejado bien el balón. La próxima semana tenemos la oportunidad de pasar el grupo ganando y centrarnos ya en la Liga. Es normal que la Champions te quite energía y esta oportunidad es muy importante», resumía Ancelotti.

Las palabras del técnico italiano llegaron al término de un partido que deparó el séptimo tanto de Vinicius y el cuarto de Rodrygo en lo que va de curso. A ese registro de dianas hay que sumar las cuatro asistencias que ha repartido el '20' y los tres pases de gol que ha servido el '21', lo que eleva a 18 su número de participaciones en los 27 tantos que acumula el Real Madrid en los once partidos que han disputado los blancos hasta la fecha.

En la senda de Raúl

Fijo en los planes de Tite para el Mundial de Catar y serio candidato al podio en el Balón de Oro que recogerá Benzema el 17 de octubre, Vinicius es ahora mismo el máximo goleador del Real Madrid, el principal abrelatas de los blancos y su futbolista más desequilibrante. Tan enchufado está de cara a portería que los registros de 22 tantos y 20 asistencias con los que cerró el curso pasado, el de su consagración definitiva en la élite, parecen dos listones más que asequibles para un jugador por ahora incontenible.

Lo mismo puede decirse sobre Rodrygo, que va camino de emular la eclosión de su compatriota en una campaña en la que también tiene marcada en rojo en su agenda la Copa del Mundo que comienza el 20 de noviembre. El ex del Santos es cada vez más determinante en la Liga, con siete goles en sus doce últimas apariciones en el campeonato doméstico, cuando en las 67 anteriores solo había firmado tres dianas, mientras mantiene su idilio con la Champions, un torneo en el que tomó la alternativa registrando un 'hat-trick' perfecto ante el Galatasaray en la campaña 2019-2020 y en el que suma ya once muescas en su revólver antes de cumplir los 22 años. Una cifra que en el Real Madrid solo había alcanzado a esa edad un tal Raúl González Blanco. Suyo y de Vinicius es el futuro, pero también el presente, de un equipo sin 'saudade' del pasado.

Dani Ceballos, en acción durante el partido ante Osasuna. / EP

Ceballos, de dos a tres semanas de baja por una lesión en el bíceps femoral

Buenas noticias para Dani Ceballos, cuyo percance físico tiene menor dimensión de la que se temía. El centrocampista del Real Madrid estará entre dos y tres semanas de baja por una lesión en el bíceps femoral, según han revelado las pruebas médicas a las que ha sido sometido este jueves.

El utrerano, que se perdió el partido de Liga de Campeones que midió el miércoles a su equipo con el Shakhtar, podrá regresar, por tanto, a los terrenos de juego antes de que las competiciones de clubes se detengan por el Mundial de Catar.