Benzema y Vinicius tras marcar el francés el 2-1 al Shakhtar. / efe

Grupo D | Jornada 4

Benzema y Vinicius desactivan la alarma en un Madrid abúlico

Los blancos superan al Shakhtar con un doblete del delantero tras sendas asistencias del extremo que salvó un partido plomizo del equipo de Ancelotti

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

El Real Madrid fue un martillo pilón en Olímpico de Kiev pero pasó las de Caín en el Santiago Bernabéu para vencer al Shakhtar y situar el pase a octavos de final de la Liga de Campeones a tiro de piedra. El cuadro ucraniano, mejor abrigado y más sagaz que hace un par de semanas, puso contra las cuerdas durante media hora a los blancos porque el conjunto de Carlo Ancelotti sesteó cuando la ola le favorecía. Dejó crecer a su adversario y frisó el precipicio. Se encendieron todas las alarmas en un Santiago Bernabéu aburrido con el feo cuadro que le pintaba su dueño. Pero Vinicius y Benzema se encargaron de desactivarlas nutriendo esa sociedad del gol que mantiene las constantes vitales de los blancos.

Un doblete del delantero francés, fruto de sendas asistencias del extremo brasileño, sacó del atolladero al Real Madrid y le permitió reencontrarse con la victoria en el Santiago Bernabéu 42 días después de su último triunfo como local ante el Mallorca, aunque ni mucho menos le sirvió para reconciliarse con su afición, que tuvo motivos para reprochar la falta de actitud y energía de los suyos en una tarde sombría en la que las únicas luces que permanecieron encendidas fueron las de Vinicius, Benzema y Courtois, que acabó coleccionando nuevamente paradas de mérito para sostener a un equipo que acabó pidiendo la hora.

A ellos sigue agarrándose la escuadra de Chamartín para avanzar mientras el bloque sigue sin despegar. Son solistas estupendos pero para ganar títulos hace falta una orquesta. Ancelotti no termina de encontrarla y no le queda otra que exprimirles más allá de lo aconsejable, con el riesgo que ello conlleva. Benzema lleva semanas entre algodones y se marchó renqueante. Conviene extremar la precaución con el '9' porque el Real Madrid no puede permitirse ni un resfriado de su emblema.

2 Real Madrid

Courtois, Carvajal (Nacho, min. 66), Militao, Alaba, Mendy, Casemiro, Modric, Kroos, Lucas Vázquez, Benzema (Jovic, min. 79) y Vinicius.

1 Shakhtar

Trubin, Dodo, Marlon, Matviyenko, Ismaily, Stepanenko (Sudakov, min. 79), Alan Patrick (Marcos Antonio, min. 79), Maycon, Tete (Marlos, min. 79), Mudryk (Solomon, min. 71) y Fernando (Dentinho, min. 86).

  • Goles: 1-0: min. 14, Benzema. 1-1: min. 39, Fernando. 2-1: min. 61, Benzema.

  • Árbitro: Benoit Bastien (Francia). Amonestó a Mendy, De Zerbi, Casemiro y Dentinho.

  • Incidencias: Partido correspondiente a la cuarta jornada del grupo D de la Liga de Campeones, disputado en el Santiago Bernabéu ante unos 30.000 espectadores.

El plan del Shakhtar pasaba porque el Real Madrid se hiciese largo invitándole a presionar muy arriba y así encontrar espacios para amenazar al contragolpe. El cuadro minero salía al ralentí tratando de engatusar a su adversario, que no anduvo fino a la hora de tomarle el pulso al encuentro. Eso ofreció una ventana al cuadro ucraniano, que pudo adelantarse en un latigazo de Alan Patrick que se estrelló contra el palo.

El Shakhtar es un equipo bipolar: peligroso arriba pero tierno en defensa. En el Olímpico de Kiev fue Kryvtsov quien bajó el puente levadizo con un autogol que aligeró la carga del Real Madrid. Y en el Santiago Bernabéu le tocó a Marlon el papel de aliado inesperado perdiendo un balón ante Vinicius que permitió al carioca asistir a Benzema para que el lionés marcase a placer uno de esos tantos para la historia: el número mil del Real Madrid en la antigua Copa de Europa.

Apagón

El viento soplaba a favor de los blancos, pero sufrieron una bajada de tensión que les pasó una tremenda factura. Anestesiados por la ventaja, plegaron velas y otorgaron todo el protagonismo al Shakhtar. Reprobable actitud del grupo de Ancelotti, que se siente más cómodo esperando para matar al galope que proponiendo en estático. Jugó con fuego, recibió los lógicos pitos de su parroquia por esa raquítica propuesta impropia de su jerarquía y acabó devorado por las llamas.

Fue Fernando quien penalizó el apagón blanco tras una gran dejada con el pecho de Alan Patrick, pero el mismo delantero brasileño había avisado ya con otra ocasión pintiparada a la que solo le faltó el broche de una definición más fina. Y como no hay dos sin tres, Courtois tuvo que sacar una manopla soberbia para evitar que Fernando, quién si no, abrochase el doblete. El Real Madrid se marchó a vestuarios con el castigo justo a su apatía. Por más que tropiece una y otra vez en la misma piedra, su capacidad de aprendizaje parece mínima. No hay enemigo pequeño en la Champions y las desconexiones se pagan caras.

El paso por la caseta no tuvo efecto en los locales, tan erráticos con la pelota y desordenados en la presión como en el primer tiempo. Pero cuando el Shakhtar se encontraba más cómodo, el Real Madrid volvió a la vida en una acción aislada. Vinicius descargó para Casemiro, que se inventó una filigrana de tacón para dejar solo a su compañero. Pisó área el ex del Flamengo y divisó otra vez a Benzema, que mandó el balón a la jaula antes de abrazarse con su mejor escudero.

Ni así pudo respirar tranquilo el Real Madrid frente a un Shakhtar que no se dio por vencido. Pudo empatar con un zurdazo de Stepanenko que salió rozando la escuadra y en un disparo de Sudakov que abortó Courtois sobre la bocina. Ganó el Real Madrid con lo justito y se pone la clasificación franca, pero necesita mejorar mucho si quiere volver a intimidar en Europa.