Los jugadores del Real Madrid celebran el golazo de Kroos ante el Inter. / Juan Medina (Reuters)

Análisis

El Real Madrid se acoraza y saca las catapultas

Los blancos solo han recibido un gol en sus cuatro duelos más recientes y han firmado sus cinco últimos tantos en la Champions desde fuera del área

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

Con Benzema transmitiendo la sensación de que su dolencia en los isquiotibiales de la pierna izquierda no le impedirá ser de la partida y Bale apurando plazos para llegar también a tiempo, el Real Madrid tiene ya todas sus miradas puestas en el derbi del domingo frente al Atlético, tras una autoritaria victoria sobre el Inter que le sirvió para finalizar la primera fase de la Champions como campeón de grupo. Un triunfo, el noveno consecutivo de los blancos entre todas las competiciones, que ratifica el dulcísimo momento por el que atraviesa la escuadra de Carlo Ancelotti. Sólido en la retaguardia y preciso en la vanguardia, el conjunto de Chamartín vuela a estas alturas de curso y está solventando un terrorífico maratón de partidos frente a rivales de alto voltaje con un expediente, por ahora, inmaculado.

Desde que se marchase al último parón internacional sumido en un bache de tres encuentros seguidos sin ganar y dos derrotas enlazadas, el trece veces rey de Europa apenas cuenta un empate frente a Osasuna que no desluce su imparable marcha: once conquistas en sus doce citas más recientes. Con un bloque plenamente consolidado por un entrenador refractario a las rotaciones que ha visto cómo el progresivo vaciado de la enfermería facilitaba la aplicación de su hoja de ruta, el Real Madrid está logrando mantener la pegada que caracterizó su puesta en escena esta campaña, al tiempo que va corrigiendo esa fragilidad defensiva que exhibió mientras se afianzaba una zaga trastocada por el cambio de eje, una vez consumadas las salidas de Sergio Ramos y Varane.

Si en los diez primeros duelos de la era Ancelotti 2.0 el Real Madrid encajó doce tantos, Courtois solo ha tenido que recoger la pelota del fondo de su portería seis veces en los doce envites que han seguido a la derrota frente al Espanyol. Y en los cuatro últimos, únicamente el Sevilla ha sido capaz de franquear al cancerbero belga, que ni siquiera tuvo que brillar ante Real Sociedad e Inter porque su zaga, por fin, fue de granito.

Comandada por un imperial Militao que va camino de marcar época con su rapidez y valentía al corte, además de un soberbio dominio del juego aéreo, la defensa del Real Madrid está consiguiendo acorazar a un equipo que sufrió mucho en el primer tramo de la temporada para robar en tres cuartos porque a sus centrocampistas les faltan piernas para igualar el despliegue energético de muchos rivales, pero que supo corregir el plan a tiempo y ahora se resguarda más junto para cerrar los espacios, aunque ello signifique ceder el mando en varias fases de los partidos, como le sucedió de entrada ante el Inter.

La mirilla de Kroos

«A veces no presionamos demasiado arriba, pero con un bloque defensivo bajo estamos cómodos porque no tenemos mediocampistas que puedan defender en campo abierto. A veces no es estético, pero lo estamos haciendo muy bien», adujo Ancelotti tras consumar frente al cuadro neroazzurro su victoria número cien en la antigua Copa de Europa, una marca que solo superan Alex Ferguson y Arsène Wenger.

«El entrenador nos ha dicho que esperásemos un poco en bloque medio y que cuando ellos quisieran avanzar fuéramos agresivos. Desde Thibaut a Jovic hemos estado muy compactos y ahí ha estado la clave del partido», corroboró Alaba, que ha forjado en cien días con Militao una dupla de hierro. En los cinco últimos encuentros, el camaleónico técnico de Reggiolo solo alteró la defensa frente al Athletic para dar descanso a Carvajal. Fue cuando más sufrió el Real Madrid en el último mes.

Hay otro patrón que se repite, el del centro del campo, donde Casemiro, Modric y Kroos son casi inamovibles. El germano, especialmente, está siendo determinante en el impulso del Real Madrid. Una vez superada la pubalgia que venía atormentándole desde marzo, ha empuñado el bastón de mando para mover a los blancos con la precisión de un reloj suizo.

Su golazo frente al Inter giró un partido hasta entonces ulceroso para los locales. Fue el segundo consecutivo del teutón en esta Champions y el cuarto seguido que el equipo de Ancelotti hacía desde fuera del área en la máxima competición continental. Con otro zurdazo en la segunda parte, Asensio elevó esa estadística a cinco, un dato sin parangón del conjunto de Chamartín en su torneo fetiche y que contrasta con sus cifras en la Liga, donde solo han anotado dos de las 37 dianas que consigna desde más allá de los 16,5 metros. Así, con las catapultas bien engrasadas, el Real Madrid apunta ya al Atlético.