Ter Stegen, clave en la victoria del Barça ante el Dinamo de Kiev. / REUTERS

Análisis

El borrón y cuenta nueva de Ter Stegen

El portero alemán del Barça regresó ante el Dinamo de Kiev con la rodilla bien y la mente a tope, superados ya los ocho goles ante el Bayern de Neuer, para demostrar que sigue siendo uno de los mejores del mundo

P. RÍOS Barcelona

La última imagen que se tenía de Marc-André Ter Stegen como portero del Barcelona no hacía justicia a su brillante trayectoria de azulgrana. Hasta ocho veces tuvo que recoger el balón de las redes aquel siniestro 14 de agosto en el Estadio da Luz de Lisboa, el día y el estadio donde el equipo culé y el club tocaron fondo encajando un humillante 2-8 ante el Bayern en los cuartos de final de la Liga de Campeones disputados a partido único.

En otras debacles europeas (4-0 en París, 3-0 en Turín, 3-0 en Roma y 4-0 en Liverpool) el portero alemán se había librado de las críticas pese a que no había realizado intervenciones de mérito en esas citas, pero esta vez le llovieron los mismos 'palos' que a todos sus compañeros porque tampoco fue su noche ni parando ni jugando con el pie. Lo sufrió en silencio, anímicamente destrozado en lo colectivo y en lo personal, pues su peor día llegó ante un soberbio Manuel Neuer en la otra portería, a quien le había echado un pulso público meses atrás al considerarse merecedor de la titularidad de la selección alemana.

Todo le salió mal y, para colmo, sabía que tenía que tomar una decisión para acabar con las molestias que sufría en el tendón rotuliano de la rodilla derecha. Cuatro días más tarde pasó por el quirófano del doctor Ramon Cugat, que le pronosticó dos meses y medio de baja que justo se han cumplido esta semana. Ter Stegen, de 28 años, no solo limpió la articulación, sino también la cabeza.

El parón le vino de maravilla para hacer borrón y cuenta nueva. Y su reaparición, el miércoles ante el Dinamo de Kiev en el Camp Nou, no pudo ser más celebrada. Su exhibición bajo palos sirve para recordar que el Barça tiene a uno de los mejores porteros del mundo, otra razón para creer en regresar al camino del éxito si el equipo vuelve a funcionar de la mano de Ronald Koeman, algo que todavía está por ver, por cierto.

Los números de Ter Stegen fueron impresionantes: seis paradas sobresalientes, todas en remates a bocajarro o en un mano a mano con el delantero de turno. Eso, en un partido que acabó 2-1, significa que fue clave para sumar los tres puntos. Incluso en el gol encajado desvió el primer remate. Y con el pie recuperó el nivel de siempre con 18 pases, todos buenos y dos de ellos en largo para romper líneas de presión. 82 días después de su último partido, sentó por la vía rápida al brasileño Neto, digno en este inicio de temporada, pero señalado precisamente el sábado pasado por un error cómico en complicidad con Piqué que significó un gol decisivo ante el Alavés (1-1).     

Capitán con brazalete

En este tiempo, además, Ter Stegen, siempre considerado por el barcelonismo como un capitán sin brazalete, ha renovado hasta 2025 pese a tener ofertas importantes y mostrando fidelidad al club azulgrana en un momento institucional confuso y complicado. Ocurrió justo cuando se intuye que su relación con Messi no es la ideal. Y en ese contexto cualquier frase puede tener un segundo significado, como cuando tras el partido ante el Dinamo de Kiev comentó que «nunca tuve dudas respecto a mi renovación, al principio fue más duro pero todos, tanto el club como yo, hemos buscado la renovación y lo hemos conseguido». Sobre su regreso a la competición, manifestó que «era importante ganar. Tenía muchas ganas de estar en el campo otra vez y hacer lo que más me gusta. No importan las paradas. Lo importante es volver al campo y vencer. Estoy contento por el equipo. Queremos seguir esta línea».

Respecto al desarrollo del encuentro, señaló que hicieron un buen partido y empezaron bien. «Tuvimos que estar por delante antes y al final sufrimos. En la primera parte hemos hecho un buen partido. En el segundo tiempo estuvimos bien un rato pero luego sufrimos bastante». Y es que a nadie se le escapa que la imagen europea del Barça se pareció esta vez demasiado a la de Liga. El Barça protagonizó una buena salida, creó ocasiones para sentenciar, pero solo marcó Messi de penalti, con otro error incomprensible de Griezmann a un metro de la línea de gol. Luego llegaron las dudas y una presión alta desodernada que permitió al Dinamo de Kiev acercarse demasiado a la portería azulgrana. Allí estaba Ter Stegen para acabar con los problemas.

Messi, entre la apatía y el cansancio en el descuento contra el Dinamo

Leo Messi fue este jueves objeto de burlas y críticas en las redes sociales por su actitud en el tiempo de prolongación del partido entre el Barça y el Dinamo de Kiev, con el delantero argentino caminando alrededor del círculo central mientras un rival conducía junto a él el balón hacia la portería azulgrana y el conjunto culé ganaba por un solo gol al ruso. Ya fuese por apatía, o por cansancio, a Messi se le vio deambular sobre el terreno de juego en el descuento, desentendiéndose del balón y el juego cuando el Barça no tenía asegurada la victoria en la tercera jornada de la Champions. Su imagen recordó en parte a la de Ronald Koeman el pasado sábado en el estadio de Mendizorroza, cuando en la recta final del encuentro contra el Alavés, con 1-1, el técnico holandés permanecía impasible al pinchazo de su equipo sentado en el banquillo sin hacer un gesto.

Corría el minuto 92:40 del Barça-Dinamo de Kiev y Messi ni siquiera hizo un amago de intentar presionar al futbolista del conjunto ruso que iniciaba una de las últimas jugadas del partido cuyo marcador precisamente abrió el astro argentino con un gol de penalti a los cinco minutos. «Messi, el caminante andante», escribió un usuario de Twitter en alusión a esa jugada en la que la estrella del Barça quedó retratada como consecuencia de un supuesto desinterés, o quizás víctima del agotamiento después de haber sido uno de los futbolistas del Barcelona que más corrió durante el encuentro. Messi, señalado como uno de los principales causantes de la actual situación del Barça, ha marcado tres (todos de penalti) de los nueve goles que lleva el equipo en la Champions, con lo que es el máximo realizador del conjunto culé en Europa, aunque hasta el momento ha dispuesto de 17 disparos y su efectividad está siendo en este inicio de campaña un lastre para los azulgrana. Aunque en la Liga de Campeones tiene una precisión en el pase del 88% está mostrando una preocupante falta de puntería, aparte de que solo ha dado una asistencia en tres partidos. El crack argentino lleva solo cuatro tantos este curso y los cuatro han sido de pena máxima. También está acusando el Barcelona no solo más desborde y pegada de Messi, sino mayor participación en el juego del argentino.