José Mourinho, durante un amistoso de pretemporada de la Roma. / a. carconi / efe

Serie A

El gran desafío de Mourinho en la Roma

Los capitalinos, con un proyecto renovado, buscan ganar una Serie A que no logran desde hace más de 20 años

DANIEL PANERO

Algo se está moviendo en la Roma. El conjunto de la capital de Italia afronta el desafío de dar un paso al frente en el campeonato transalpino después de lograr un título europeo medio siglo después y tras firmar a uno de los jugadores más importantes de la Serie A en la última década, Paulo Dybala. José Mourinho será de nuevo el comandante que tratará de llevar ese barco a buen puerto, un técnico ganador que sabe como pocos triunfar en el país de la bota y busca seguir extendiendo su exitosa carrera en un equipo que quiere volver a ser un grande.

«Hay algunos objetivos importantes, pero para el Scudetto ahora mismo hay equipos por delante. Nuestro objetivo debe ser ganar partido tras partido y ya veremos donde estamos», aseguró Paulo Dybala en su espectacular presentación como jugador de la Roma. El talentoso mediapunta argentino tuvo una puesta de largo digna de una leyenda en el Pallazo della Civiltà, también conocido como el Coliseo Cuadrado. Allí acudieron más de 10.000 aficionados con bengalas para arropar al ex de la Juventus y mandar un mensaje de ilusión en torno a un proyecto que poco a poco va tomando color.

Y es que Dybala es la joya, nunca mejor dicho, de la corona en la nueva Roma que se viene. Mourinho llegó el pasado mayo de 2021 firmando un contrato de tres años con el objetivo de construir un equipo competitivo a largo plazo, pero su primera temporada estuvo plagada de altibajos. En la Serie A quedó sexto clasificado tras un curso en el que tuvieron regularidad en algunos tramos pero en el que pagaron caro los malos resultados ante los grandes del campeonato. La Roma cosechó seis derrotas y dos empates en los duelos contra el 'Big 4' que en Italia conforman Juventus, Milan, Inter y Nápoles, un bagaje que hizo imposible que los capitalinos accediesen a la tan deseada Champions League que no disputan desde antes de la pandemia y una muestra más de ese salto de calidad que necesitan para competir con los más grandes.

En este escenario la Roma encontró en la Conference League el banco de pruebas perfecto para seguir creciendo. Los de Mourinho superaron ronda tras ronda y eliminaron en última instancia a Leicester y Feyenoord para hacerse con un título europeo medio siglo después -Copa de Ferias 1960-1961-, logrando un refuerzo anímico para cosas más importantes este curso. «La Roma ha ganado un trofeo muy importante, algo que puede servir para tener más ambición en el futuro», aseguró Dybala, que vendió 535.000 camisetas con su nombre en apenas un día, récord histórico de la Serie A, y que no dudó en preguntar «¿A qué aspiramos?» a Mourinho cuando el técnico le llamó para sondear su fichaje.

Fichajes de renombre

La respuesta de Mourinho debió ser convincente y los argumentos que pudo presentar el luso son los refuerzos que el equipo ha hecho en apenas dos años. La Roma elevó el listón competitivo de su plantilla el pasado curso firmando en propiedad a jugadores que fueron cruciales en la conquista de la Conference League como Rui Patrício, Tammy Abraham o Roger Ibáñez, futbolistas que continuarán esta temporada. A ellos se unen ahora Paulo Dybala, libre desde la Juventus; Nemanja Matic, también a coste cero tras concluir su contrato con el Manchester United; Zeki Celik, fichado desde el Lille por siete millones de euros, y Georginio Wijnaldum, cedido por el Paris Saint-Germain.

La falta de una hegemonía clara en Italia en los últimos años es otro de los motivos que hacen creer en Roma en la posibilidad de reconquistar la Serie A, que no logran desde la temporada 2000-2001, aquella campaña memorable con Fabio Capello a los mandos desde el banquillo y con Francesco Totti como referente sobre el césped. La Juventus mandó con puño de hierro ganando hasta nueve 'scudetti' consecutivos entre 2011 y 2020, pero a día de hoy queda muy poco de aquel equipo. En las últimas tres temporadas ha habido tres campeones distintos y en todos los casos se ha llegado a la recta final con opciones para varios candidatos. Este puede ser el año en el que los 'giallorossi' vuelvan a la cima del calcio, que parece más abierto que nunca.