Bélgica echa a Ronaldo de la Eurocopa

EP

Bélgica-Portugal | Eurocopa 2020/2021 Octavos

Bélgica echa a Ronaldo de la Eurocopa

Un disparo de Thorgan Hazard resolvió un duelo tedioso en el que Portugal mereció más y De Bruyne y Eden se lesionaron

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKO Londres

Avanza Bélgica, que se medirá el próximo viernes a Italia en Múnich en uno de los grandes duelos de cuartos, pero los 'diablos rojos' tampoco meten miedo en esta Eurocopa tan equilibrada. Cercenaron las ilusiones de los abnegados portugueses para revalidar el título continental, pero mostraron un perfil bajo. Resolvió el duelo Thorgan Hazard, el hermanísimo, con un gran disparo cuando languidecía un primer tiempo horrible, pero fue muy plano el equipo de Roberto Martínez. Es cierto que gana sin merecerlo, como los grandes, pero con De Bruyne y Eden Hazard tan mermados que acabaron de nuevo lesionados, su nivel decrece de forma considerable.

Decepción enorme de Portugal, que hace cinco años se coronó en París tras acabar tercera la fase de grupos, pero en esta ocasión no le acompañó el físico ni la suerte. Si no marca Cristiano Ronaldo, el insaciable hombre de los récords, no hay paraíso. Se esperaba mucho más de talentos como Bruno Fernandes y Joao Félix, que salieron con el duelo ya muy cuesta arriba. Pasó Bélgica pero decepcionó la esperada cita entre el número uno del escalafón mundial desde 2018 y el vigente campeón de Europa y de la Liga de Naciones.

1 Bélgica

Courtois, Alderweireld, Vermaelen, Vertonghen, Meunier, Tielemans, Witsel, Thorgan Hazard (Dendoncker, min. 90+5), De Bruyne (Mertens, min. 48), Lukaku y Eden Hazard (Carrasco, min. 87).

0 Portugal

Rui Patricio, Dalot, Ruben Dias, Pepe, Guerreiro, Moutinho (Joao Félix, min. 55), Palhinha (Danilo, min. 78), Renato Sanchez (Sergio Oliveira, min. 78), Bernardo Silva (Bruno Fernandes, min. 55), Cristiano y Diogo Jota (André Silva, min. 70).

  • Goles: 1-0: min. 42, Thorgan Hazard.

  • Árbitro: Felix Brych (Alemania): Mostró amarilla a Palhinha, Dalot, Vermaelen, Pepe y Alderweireld.

  • Incidencias: Partido de octavos de final de la Eurocopa disputado en La Cartuja. 33º al inicio.

Hasta que el pequeño de los Hazard, en este momento el bueno, levantó de sus asientos la concurrencia con un enorme y lejano disparo que sorprendió a Rui Patricio, la noche era soporífera en La Cartuja. Quizá porque no ocurría casi nada, el portero del Wolverhampton estaba desactivado. Ese gol clave también retrató a Bernardo Silva, vago a la hora de las ayudas defensivas, como ya le ocurrió ante Gosens en la goleada de Alemania.

Suele ocurrir en los duelos más esperados de los primeros cruces que los contendientes se tienen un respeto casi reverencial y todos se preocupan más de no cometer errores que de desequilibrar. De ahí el aburrimiento. Tampoco ayudaban a un ritmo más vivo el mal estado del césped sevillano, lento y lleno de trampas para el balón, que saltaba como un conejo, y el poco oxígeno que les queda a los jugadores. Seguro que los entrenadores prohíben esfuerzos innecesarios porque los partidos se hacen muy largos y el riesgo de llegar tieso al momento cumbre es evidente.

Pocas hostilidades tras una puesta en escena en la que Bob Fernández se decantó por el veterano Vermaelen como tercer central y prefirió los galones del capitán Eden Hazard al trabajo y velocidad de Yannick Carrasco. Enfrente, Fernando Santos demostró que no le gustaba su selección y por eso William Carvalho y Danilo eran titulares y ahora son suplentes. Tiene este equipo mucha más calidad técnica que el que se coronó, pero su veterano técnico antepone siempre la seguridad defensiva. Normal cuando arriba tienes un pegador como Cristiano que suele resolver pero no siempre puede salir cara.

El miedo de Hazard

Dominaba algo más Bélgica, pero Portugal disfrutaba de las mejores ocasiones. Casi siempre por las arrancadas de Renato Sanches, el único que rompía líneas, o las pérdidas de balón de Eden Hazard con sus frivolidades. Pero Diogo Jota primero disparó mal y luego Courtois se lució a tiro libre de Cristiano. Cuando mejor se sentían los lusos, llegó el golpe del gol en esa acción aislada al filo del descanso. La alegría de los belgas se truncó con la lesión en el tobillo de De Bruyne tras una dura entrada de Palhinha. Salió en la segunda parte, pero duró tres minutos. Mala suerte para esta figura del City que tampoco pudo acabar la final de la Champions.

Tampoco se volvió loca Portugal tras el descanso, como si confiase en que ya le llegaría algún balón a Cristiano. Movió el árbol Santos y buscó más calidad con el doble cambio de Bruno Fernandes y Joao Félix y luego con André Silva, pero los belgas se sentían felices defendiendo al abrigo de Courtois, con la madera también como aliada. Más intranquilos cada vez que el mayor de los Hazard disputaba un balón, hacía gestos de dolor y se tocaba el tobillo tres veces operado. Psicosis, aunque al final sufrió otra lesión muscular. Tremendo.