España, la fuerza interior del equipo

La selección se sobrepuso a circunstancias que desgastan a jugadores, técnicos, afición y medios

Gaizka Mendieta
GAIZKA MENDIETA

Cuando se trata de hacer un resumen de la participación de un equipo en un torneo siempre surgen las dudas de cómo hacerlo y en qué centrarse. Podríamos empezar por los nombres que quedarán unidos a la participación de España, y ahí tendríamos que emplearnos a fondo. No estaría mal explicar las características del juego de España y ahí podríamos hacer varias lecturas. Y cómo no hablar del futuro de este equipo, y ahí -creo estar seguro- es donde todos nos encontraríamos más cómodos. Resumiendo: Luis Enrique ha logrado que España tenga una identidad en el terreno de juego con un equipo joven que propone un futuro lleno de esperanza.

Seis partidos en los que se ha podido ver un abanico de sensaciones que fueron desde la más despiadada crítica a la generalizada alabanza. Una vez más, España ha sido ese equipo que hizo que su afición se esperanzara, les silbara sin piedad y poco después se uniera en una armoniosa simbiosis que tiene toda la pinta de llegar con ilusión hasta Catar en la próxima Copa del Mundo, con parada en Italia para la Copa de Naciones de la UEFA, por cierto, donde nos enfrentaremos de nuevo a Italia.

Un comienzo que generaba dudas en casi la totalidad del entorno de la selección menos en Luis Enrique y sus jugadores, que, unidos como si fueran pretorianos alrededor de su líder, aguantaron las críticas más encarnecidas. Diez goles en dos partidos hicieron que los reproches se volvieran alabanzas, pero no por ello se movieron los cimientos de la bien asentada base de este equipo, ya liderado por Busquets en el campo y en el que otros nombres comenzaron a convertirse en referentes, si bien lo que el equipo demostró fue una enorme fuerza interior.

Partidos con prórroga, lanzamientos desde el punto de penalti, empates agónicos… todos los elementos que desgastan a los jugadores, al cuadro técnico, a la afición, a los medios... y a todos ellos se sobrepuso el equipo hasta que una parada de Gianluigi Donnarumma al cuarto penalti lanzado por España ante Italia en Wembley hizo que volviéramos a casa desde una semifinal que quedará en el recuerdo.

Equipo y fuerza interior es lo que define a España. Dentro del equipo podemos hablar de un estilo de juego y de alguna variable táctica y técnica que demostró la capacidad del entrenador y de los jugadores. Si hablamos de fuerza interior, refirámonos a Unai Simón, a Laporte, a Busquets, a Jordi Alba, a Sarabia, a Del Olmo y, quizás sobre todo, a Álvaro Morata, que demostraron que su fútbol traspasa el rectángulo de juego, su fútbol es la fuerza que han demostrado sobreponiéndose a todo y a todos para hacer que este equipo nos llene de esperanza de cara al futuro.

Es cierto que otros aspectos siguen necesitados de una mejora, aspectos que se concentran en ambas áreas. Creo que este plantel sabrá encontrar la forma de solucionarlo, sin duda de manera más sencilla en defensa que en ataque, donde se necesita gol, por mucho que España batiera su récord de anotación en una Euro.

Porque el fútbol son goles y sin ellos todo es mas complicado por mucho que haya equipo y fuerza interior, y si encontramos el gol, encontraremos el camino al éxito que nos devolverá a las alegrías de no hace tanto tiempo, y entonces todo será mas sencillo porque hay equipo.