Eurocopa 2020/2021 La fatídica tanda de penaltis de Inglaterra: duras críticas a Southgate e insultos racistas a los que fallaron

Parte de la afición no supo digerir la derrota y rebasó el límite con sus comentarios en las redes sociales

ALAIN MATEOS

Suele ser muy poco habitual, por no decir rarísimo, que una Eurocopa se decida en los penaltis. Solo había ocurrido una vez y fue en 1976 con el triunfo de Checoslovaquia sobre Alemania Federal cuando se produjo aquel mítico penalti de Panenka. Ayer Italia e Inglaterra disputaron la segunda tanda de penaltis de la historia de las finales del torneo continental y la maldición se volvió, de nuevo, en contra de la anfitriona. Italia venció y parte de la afición inglesa, ya fuera de sí desde hacía horas, cargó contra quienes fallaron los penaltis: tres jóvenes de raza negra que sufrieron insultos racistas en las redes sociales.

Antes de eso cabe recordar que Inglaterra se adelantó en el marcador en el minuto 2 del partido con el gol más rápido de la historia de las finales de la Eurocopa. Luke Shaw batía a Donnaruma -el que después iba a ser el héroe del partido- en la primera llegada inglesa. Wembley, con más de 60.000 espectadores, y con otros miles de aficionados sin entrada que se colaron ilegalmente, era una fiesta. Los ingleses rozaban la copa hasta que Bonucci puso el empate en el minuto 67. Italia, siempre es Italia. El partido se iba a la prórroga y como era de esperar, a los penaltis.

Southgate realizó en el minuto 119 una de esas maniobras que pueden dejarle a uno en evidencia o darle la gloria al de pocos minutos. Dio entrada a Rashford y Sancho solo para lanzar los penaltis. Dos críos de 23 y 21 años, con experiencia a nivel de clubes, pero con la presión de todo un país en sus botas. Pasó lo que podía pasar: ambos fallaron los penaltis. Fríos, sin calentar y con la presión de su público. La tanda se la llevó el que la sabe jugar, como de costumbre. Italia, lo demostró ante España, va a los penaltis muy seguro de sí mismo como si la suerte no existiese.

Inglaterra se puso por delante gracias al fallo de Belotti pero rápidamente la historia volvió a dejar con mal sabor de boca a Inglaterra. Rashford y Sancho, de forma consecutiva, fallaban en su primera intervención en el partido. Italia se ponía por delante. Jorginho tenía en sus botas el título, pero la suerte quiso ser aún más caprichosa y le concedió a los ingleses una vida extra. El todo o la nada en las botas de un chico de 19 años con un futuro muy prometedor. Bukayo Saka era el elegido para el quinto lanzamiento, y Donnaruma paró. Italia campeona de Europa.

Insultos racistas

Las críticas no se hicieron esperar y muchos aficionados pagaron sus frustraciones con los jóvenes que habían fallado los penaltis. La cuenta oficial de la selección inglesa en Twitter condenó los hechos rápidamente: «Estamos disgustados de que algunos miembros de nuestro equipo, que lo han dado todo por la camiseta este verano, hayan dio objeto de abusos discriminatorios».

El seleccionador inglés tampoco se escapó de las críticas. En rueda de prensa reconoció que fue él quien decidió el orden y el lanzador de los penaltis. «Es mi responsabilidad. Les dije que ganamos y perdemos juntos», afirmó. No convenció al exjugador Roy Keane, y ahora comentarista de ITV, quien echa de menos la personalidad de los veteranos del equipo. «Si eres Grealish o Stearling, no puedes dejar lanzar a un niño de 19 años delante de ti». El propio Jack Grealish contestó a Keane defendiéndose y echando un capote a su técnico: «Dije que quería lanzar uno... ¡La decisión del entrenador anoche fue la correcta al igual que otras tantas que ha tomado a lo largo del torneo!».