Dani Olmo, durante la rueda de prensa. / Foto: RFEf | Vídeo: Atlas

Eurocopa 2020/21 Dani Olmo: «Croacia es puro corazón»

Pasó cinco años en el Dinamo de Zagreb, donde se hizo futbolista de élite e internacional, y si algo destaca del próximo rival de España es su «competitividad»

ROBERT BASIC Las Rozas (Madrid)

Con 16 años, Dani Olmo dio un cambio radical a su vida. Dejó las categorías inferiores del Barcelona y se marchó a Croacia, al Dinamo de Zagreb, donde se hizo futbolista de élite e internacional. El catalán, quien recorrió un camino inusual para regresar a la 'parte noble' de Europa, se sumergió en la cultura croata, aprendió el idioma –lo habla con soltura– y conoció el gen competitivo de una nación que le ofreció la camiseta ajedrezada y que este lunes lo tendrá enfrente en Copenhague. El atacante rechazó nacionalizarse –«estoy donde siempre he querido estar»– y terminó poniéndose la elástica de La Roja. En Las Rozas, concentrado, habla a sus compañeros del combinado balcánico, de la pasión con la que representan a su país, de su fútbol, del orgullo que les empuja a intentar ser mejores de lo que realmente son. «Croacia es puro corazón», ha asegurado este sábado en la Ciudad del Fútbol, donde ha recordado los viejos tiempos para asomarse al presente y futuro. Sonríe con solo pensar en el duelo ante algunos de sus excompañeros.

El atacante de Terrassa ha reconocido que tenía el «gusanillo» de enfrentarse al país que quiso convertirle en uno de los suyos. Siente algo «muy especial» por Croacia, un nexo irrompible que se forjó en su adolescencia más tierna y le permitió avanzar en su carrera de futbolista. Estuvo «cinco años y medio» en el Dinamo, que acabó ingresando más de 20 millones de euros por su traspaso al Leipzig. Olmo ha respondido en croata a los periodistas de Zagreb que participaron de forma telemática en su comparecencia y les ha comentado que ha hablado estos días con «Livakovic y Gvardiol», amigos que dejó allí y con los que se reencontrará en Dinamarca. «Sabemos lo fuerte que es Croacia y que cuenta con grandes jugadores».

El catalán no ha querido colgar la etiqueta de favorito a nadie –«estamos al 50%»–, pero ha demostrado un profundo conocimiento de las virtudes del conjunto balcánico. «Destacan por ser un bloque. Cuentan con futbolistas como Modric y Kovacic, aunque me gustaría señalar a uno menos conocido como Petkovic, delantero del Dinamo. Es un jugador muy completo y se crece en los grandes partidos. Son una gran selección y si están en octavos es por méritos propios». Olmo ha precisado que Luis Enrique no le ha pedido consejo ni le ha consultado. «Les conoce muy bien». Ya no hay secretos entre dos combinados nacionales que tienen perfectamente detectadas sus respectivas debilidades y fortalezas.

«Lo dan todo y son intensos»

Olmo ha insistido sobre todo en la vertiente pasional de los croatas, en su entrega y ganas de representar a su bandera de la mejor forma posible. «Lo que demuestran en todos los deportes, no solo en el fútbol, es que son extremadamente competitivos. No es un país grande –poco más de 4 millones de habitantes– así que son muy de lo suyo. Valoran cada logro conseguido y son puro corazón. Lo dan todo y son muy intensos», ha manifestado el internacional español, quien ha reconocido que «hubo interés» de nacionalizarle croata. «Siempre he dejado claro que mi sitio estaba en la selección. Estoy donde siempre he querido estar». Allí dejó amigos, compañeros y una huella imborrable. Por eso, desde el partido ante Eslovaquia le han escrito y llamado muchísimas personas de Croacia. «Estoy feliz. Me han deseado lo mejor, pero no ganar el lunes. Me he reído mucho». Preguntado por si celebrará el gol si marca, el catalán no ha dejado lugar a dudas: «Sí».

Toca librar la batalla de octavos en el Parken Stadium de Copenhague, donde Olmo espera que el césped «esté mejor». Aún así, ha afirmado que le hubiera gustado seguir jugando en La Cartuja apoyado por el público. Ha censurado con contundencia los insultos a Morata –«hay que respetar y ponerse en el lugar del otro; aceptamos las críticas, pero no las amenazas»– y ha adelantado que la tropa de Modric no copiará los modelos ultradefensivos de Suecia y Eslovaquia. «No es un rival que se nos vaya a encerrar atrás, pero nosotros estamos preparados para todo. ¿Si marco? Seré feliz».