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Maradona besa la Copa del Mundo del Mundial del 86 de México.

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Maradona besa la Copa del Mundo del Mundial del 86 de México.

Muere Maradona, quizá el mejor de la historia

El mítico futbolista argentino, excesivo dentro y fuera del campo, ha fallecido a los 60 años de edad como consecuencia de un paro cardíaco

Ignacio Tylko

Madrid

Miércoles, 25 de noviembre 2020

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El fútbol llora la pérdida de Diego Maradona, uno de los grandes futbolistas de todos los tiempos, capaz de transformar el Barcelona, el Nápoles, de hacer campeona del mundo a la selección argentina y, también, de ir destrozando su vida a pasos agigantados. Se veía venir desde hace años, ya que el 'Pibe de Oro' siempre fue un hombre de excesos, en el campo y fuera de él; eligió vivir al límite y la 'mano de Dios' se lo lleva para siempre. Se fue yendo durante años y murió por una parada cardiorrespiratoria. Se nos marcha un ídolo de generaciones, un ejemplo de lo mejor y lo peor para millones de jóvenes, y nace una leyenda, la del astro más mediático de todos los tiempos.

'Maravilla Maradona' falleció con 60 años recién cumplidos. Lo avanzó el diario Clarín a media tarde de este miércoles, cuando el mundo del fútbol hacía tiempo para disfrutar de otra jornada de Champions, con duelos tan destacados como un Inter-Real Madrid sin público en San Siro. Se podía esperar un trágico desenlace en cualquier día gris del otoño o del próximo crudo invierno, pero nadie daba crédito. Había esperanza de que volviera a resucitar uno de los cinco magníficos de la historia del fútbol, junto a Edson Arantes do Nascimento, Pelé, Alfredo Di Stéfano, Johann Cruyff y, todavía vigente, Leo Messi.

Fervor

Maradona, cuyo último trabajo ha sido el de entrenador del equipo Gimnasia y Esgrima, no ha podido superar la intervención quirúrgica por un hematoma subdural de la que fue operado este 4 de noviembre. La gravedad se vio desde el primer momento en el que ingresó en la Clínica Ipensa, en la Plata. El exfutbolista presentaba un cuadro de anemia y depresión, por lo que quedó hospitalizado a falta de más pruebas.

Al día siguiente, el diagnóstico hizo saltar las alarmas. Le vieron un coágulo en el cerebró que aconsejó su traslado urgente a la Clínica los Olivos. Cuando recorrió en ambulancia los 73,2 kilómetros de distancia entre las dos clínicas, seguro que Maradona notó el fervor de los hinchas que lo acompañaron en la salida y en la llegada.

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Sufrió un síndrome de abstinencia por el dichoso alcohol porque el 'Pelusa', el héroe universal que nació entre la pobreza en el barrio bonaerense Villafiorito, nunca se privó de nada. Pareció recuperarse y recibió el alta hospitalaria. Tras unos días en casa, su corazón, ya agotado por tantos sobreesfuerzos, dejó de latir. Complicaciones en la intervención, a priori rutinaria, según palabras de su propio cirujano y médico, el doctor Leopoldo Luque, hicieron que su cuerpo, ya muy desgastado, no pudiera responder. Con su muerte, Argentina y el mundo se quedan sin el que para muchos fue el mejor. Los clásicos le situaban por encima de Messi por su carácter, por ese liderazgo y esos «huevos» que le llevaron a conquistar el mundo.

Maradona comenzó su carrera a los 16 años en Argentinos Juniors, aunque muy pronto emprendió rumbo a Boca, donde fue considerado siempre un ídolo pese a que dolió su traspaso al Barcelona. En dos años de azulgrana, le dio tiempo a conquistar tres títulos: una Copa del Rey, una Copa de la Liga y una Supercopa. La grave lesión sufrida tras una dura entrada por detrás del central del Athletic, Andoni Goikoetxea le marcó, pero dejó pinceladas geniales como el famoso gol al Madrid en el Bernabéu.

Vídeo. Muere Maradona y nace la leyenda del fútbol. EP

Donde más rindió Maradona fue en el Nápoles. Su llegada a San Paolo fue una locura. Como 'azurri' logró lo imposible, llevar a un equipo modesto de Italia a ser el mejor de su país y uno de los mejores de Europa. Conquistó dos veces el Scudetto, una Copa, una Supercopa y una Copa de la UEFA, mucho más difícil que la actual Liga Europa porque la jugaban cuatro equipos de los países más potentes.

Alcanzó la gloria con la selección argentina y su categoría se elevó a mito al conquistar el Mundial. Tras quedar fuera del de Argentina'78 por jugar el campeonato del mundo juvenil, su primer gran torneo fue el Mundial de España'82. Acabó expulsado y desquiciado ante Brasil. Cuatro años más tarde se resarciría a lo grande en México. Maradona guió a un combinado mediocre hasta la cima universal con actuaciones legendarias como ante Inglaterra, en aquel partido de la 'mano de Dios' y del gol que nació desde el centro del campo, o también en la final ante Alemania. Cuatro años después, en Italia 90, estuvo cerca de repetir hazaña, aunque Alemania se cobró la revancha con un gol de Brehme.

El mito se hace añicos

Su carrera sufrió un vuelco irreversible cuando dio positivo por cocaína en 1991, que le apartó súbitamente de los campos durante 15 meses por sanción. El Sevilla trató de recuperarle para la élite y en el Sánchez Pizjuán dejó detales notables de su clase, aunque ya muy mermado físicamente. Regresó a su país para jugar con Newell's y Boca, y aún le dio para disputar su último Mundial, el de Estados Unidos'94, en el que volvió a dar positivo como triste final a su trayectoria internacional.

Colgó sus botas de seda y emprendió su carrera como técnico entre polémicas. Dirigió a Textil Mandiyú y Racing antes de hacerse cargo, casi una década después, de la selección, la suya. Con él, Argentina pasó por el Mundial de Sudáfrica con mucho ruido pero de puntillas, ya que cayó ante Alemania en octavos de final. Tras aquella decepción al frente de la albiceleste, estuvo en el fútbol de Emiratos Árabes y sus últimas experiencias fueron en los Dorados de Sinaloa, en México, y Gimnasia y Esgrima de la Plata, al que dirigía desde el pasado año.

Su ausencia deja un vacío imposible de llenar para los amantes del fútbol. Su zurda mágica, sus cambios de ritmo bestiales, sus gambeteos y sus golazos, permanecerán para siempre en la retina de quienes pudieron, en este caso pudimos, disfrutar de él. El genio carismático permanecerá para siempre, más allá de esos vicios incorregibles que sufrieron como nadie su primera mujer, Claudia Villafañe, y sus hijas Dalma y Giannina. Se fue el mismo día, pero cuatro años más tarde, que el dictador cubano Fidel Castro, su amigo.

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