Javier Tebas, presidente de LaLiga. / efe

Los clubes consideran tardía, incoherente e insuficiente la apertura de los estadios

LaLiga sospecha que el cambio de criterio en el Gobierno es un efecto del éxito de Ayuso en Madrid con la libertad como lema y de la necesidad de potenciar la campaña turística de verano

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKO Madrid

La acatan e incluso la celebran porque supone el principio hacia la vuelta a la normalidad y una experiencia piloto de cara a la próxima temporada, pero los dirigentes de los clubes de fútbol profesionales consideran tardía, insuficiente y de marcado trasfondo político, no deportivo, la decisión del Gobierno de abrir los estadios al público desde este fin de semana en los territorios con baja incidencia de coronavirus. El presidente de LaLiga, Javier Tebas, ha reunido este jueves por vía telemática a los mandatarios de los equipos de Primera y Segunda para analizar el anuncio del Ejecutivo sobre la reapertura de los estadios para las dos últimas jornadas con un criterio demasiado reducido a juicio de la mayoría.

La pauta hecha pública el miércoles por José Manuel Rodríguez Uribes, ministro de Cultura y Deporte, para abrir las gradas de los recintos de las entidades profesionales solo en territorios en fase 1 epidemiológica, es decir, con menos de 50 casos por cada 100.000 en incidencia acumulada, no ha gustado en general en los clubes. Según fuentes de LaLiga, esperaban un mayor aperturismo tras lo hablado en las anteriores reuniones con las partes implicadas y estiman que las medidas adoptadas son incoherentes.

Así por ejemplo, no entienden algunos clubes puedan abrir sus campos porque sus ciudades están en fase 1, pero su comunidad autónoma no. Sobre todo, siguen sin entender cómo es posible que esos mismos estadios se desplieguen sin cortapisas para otras categorías no profesionales, como la S egunda B o el fútbol femenino, y también se permita la presencia de seguidores en el resto de disciplinas, salvo el fútbol profesional y las canchas de la Liga Endesa de baloncesto.

En esta línea, existe un profundo malestar entre los mandatarios que integran LaLiga ante el hecho de que el Gobierno mantenga las competencias relacionadas con el fútbol profesional mientras que en el fútbol aficionado y otros deportes la presencia de aficionados en las gradas dependa en última instancia de lo que determinen las diferentes consejerías de Sanidad autonómicas. Desde hace tiempo LaLiga solicitó al Ejecutivo y, por ende, al Consejo Superior de Deportes, un cambio en los criterios y en las competencias, pero sus peticiones fueron baldías.

Las mismas fuentes aseguran que en LaLiga existe la convicción de que el Gobierno de Pedro Sánchez ha cambiado de postura tras las elecciones en la Comunidad de Madrid. Creen que ha pasado de una tendencia conservadora sobre la vuelta de público a los estadios a una visión algo más aperturista a raíz de que Isabel Díaz Ayuso saliera victoriosa bajo el lema de la libertad. Entienden que también subyace la ne cesidad de mejorar de cara al exterior la imagen de la marca España e impulsar la campaña de turismo para verano.

LaLiga siempre había recibido las negativas del Ejecutivo desde que hace un año conversan sobre la vuelta de espectadores a las gradas. El pasado 3 de mayo, sin ir más lejos, la ministra de Sanidad, Carolina Darias, anticipó que no volvería el público esta temporada para no asumir riesgos, toda vez que la incidencia de la covid-19 es muy desigual a lo largo de la geografía española. La patronal de clubes pretendía que desde hace al menos un mes ya se hubiera permitido la vuelta de espectadores para demostrar que el fútbol es seguro y cumple con todos los protocolos de seguridad. Lo consideraban clave para potenciar la inscripción de socios y abonados para próxima temporada.

Adulterar la competición

Sí están más de acuerdo en los clubes sobre la decisión de permitir que se llenen hasta un 30% de los aforos, con un máximo de 5.000 espectadores, pero matizan que a estas alturas se adultera en cierta medida la competición al permitir que haya hinchas en algunos campos de equipos que luchan por sus objetivos y no en otros. De momento, la Comunidad Valenciana y zonas de Galicia, Extremadura, Baleares y la Región se Murcia se encuentran entre los territorios beneficiados, y también tienen muchas posibilidades de pasar a la fase 1 en Asturias y Canarias. Según anticipó el miércoles el ministro, los encuentros de Primera que podrán tener público este fin de semana son el Villarreal-Sevilla y Valencia-Eibar, correspondientes a la jornada 37ª, y el Elche-Athetic, Levante-Cádiz y Celta-Betis en la fecha final del campeonato.

Desde hace un año, LaLiga tiene diseñado el protocolo para cuando llegase el deseado momento de ver de nuevo a gente en los partidos. Tanto en lo que afecta a los horarios de llegada y de salida, los requisitos de las instalaciones y, sobre todo, las normas sanitarias que deben cumplir los hinchas como estar a metro y medio de distancia mínima, no poder fumar, ni beber y llevar mascarillas FPP2 sin válvula. Aunque algunos clubes dispongan ya de la autorización para abrir sus estadios, la decisión final es voluntaria, en ningún caso obligatoria, por la que la adoptará cada club de forma individual.

Inquietud por las celebraciones multudinarias de fin de temporada

Tanto desde LaLiga como desde el Ministerio de Sanidad existe preocupación por las posibles celebraciones multitudinarias en el final de curso. Ya generaron inquietud las despedidas que en Bilbao y San Sebastián las aficiones del Athletic y la Real dispensaron a sus equipos antes de la final de Copa del Rey.

También preocupan las imágenes que se vieron el miércoles en los aledaños del estadio Wanda Metropolitano, donde se congregaron cientos de hinchas del Atlético para jalear a sus jugadores durante el choque liguero ante la Real Sociedad.

Nada comparable con lo que pueden ser los festejos de un título de Liga, una permanencia, un ascenso de categoría e incluso una clasificación para una competición europea.