Así celebró el ascenso el Atlético Paso. / CAP

El equipo que venció a la lava

El Atlético Paso selló el ascenso a Segunda RFEF después de una temporada marcada por el volcán de Cumbre Vieja, que les obligó a parar y a luchar contra la naturaleza

Kevin Fontecha
KEVIN FONTECHA Las Palmas de Gran Canaria

A veces, las historias fatales acaban con final feliz. Este es un cuento que se escribió con letras de fuego. El pasado 19 de septiembre de 2021, a las 15.10 horas, se originó la erupción del volcán de La Palma. En ese instante la vida se nubló y la isla comenzó a llenarse de ceniza. El río de lava que corría y se llevaba todo a su paso paralizó cuanto pudo.

Cerca, relativamente cerca, descansaba el Campo Municipal de Fútbol de El Paso. El pequeño teatro de los sueños verdinegros, que había nacido el 17 de junio de 1952, apreciaba cómo se sacudía la tierra debajo de su césped. Solo un día después de escupir llamas por la boca, empezó la evacuación de las familias y animales afectados.

En la Tercera RFEF canaria solo se habían disputado tres jornadas de la nueva competición. El Atlético Paso, que había formado una plantilla para disputar el ascenso a Segunda RFEF, veía cómo de repente sus ilusiones se tambaleaban con el ruido de las explosiones. El club suspendía entrenamientos y la competición aplazaba partidos. Plantilla, cuerpo técnico y directiva veían pasar las horas y los días con la incertidumbre de las coladas.

Con La Palma aislada, el Atlético Paso, que entrenaba como buenamente podía, miraba el calendario y la clasificación con la perplejidad del que quiere y no puede. Pero también con unas ganas infinitas de disfrutar cada carrera, cada regate, cada parada y cada gol cuando volviera la normalidad.

Con encuentros en el aire (hasta siete aplazamientos) y muchos equipos por encima ya en la tabla clasificatoria, el conjunto entrenado por Jorge Muñoz apretaba los colmillos. Quería hacer historia en un año de competición complicado. Y así fue. Porque lo que vino después de la tempestad fue la gloria absoluta para un grupo que nunca se rindió y que venció a la lava que se tragó todo a su paso. Desde la erupción, en La Palma todo fue diferente. Y en el Atlético Paso no iba a ser menos. Entrenamientos pospuestos, partidos sin fecha y noches sin dormir.

Jugando como locales, pero no en su casa

«No entrenamos ni descansamos como antes, perdimos a jugadores desde el volcán y no pudimos fichar porque nadie quería venir aquí. Antes pasaba lo contrario por la fiabilidad del proyecto. Estamos jugando como locales, pero no en casa y todo es una montaña rusa», definía el técnico Jorge Muñoz cuando el fenómeno natural latía en todo su esplendor. No fue fácil para nadie. Miembros del equipo vieron cómo familiares, amigos y conocidos se quedaban sin hogar, trabajo y terrenos de cultivo.

Por eso el tanto de Edu Cruz ante el Herbania (0-1) el pasado domingo en Los Pozos, que se sumaba a la derrota inesperada de Las Palmas C contra el Buzanada (3-1), desataba la locura en la isla, declaraba al Atlético Paso como campeón de grupo y consumaba el heroico ascenso a Segunda RFEF. Un tanto que celebró toda Canarias, pues decretó el triunfo del coraje. Tuvo que aprender a lidiar con lo imposible y a regatear a los ríos de fuego el club presidido por William Nazco.

Así pues, después de siete décadas de historia, el conjunto verdinegro exhibirá su nombre por campos peninsulares en la búsqueda de seguir escribiendo nuevas páginas en su libro. Y después de lo vivido, que nadie dude de las posibilidades reales de este equipo.

«Ni un incendio. Ni un volcán. Nadie pudo con nosotros, somos campeones, somos de Segunda RFEF», expuso el zaguero Edu Niebla tras lograr el salto de categoría con la entidad palmera. Al grito de «campeones» celebró el Atlético Paso, en el centro de La Palma, en la Avenida Islas Canarias, la gesta.

Nadie se lo quiso perder y fue un baño de masas total. Ahí ya no existía el miedo provocado por el volcán. Solo cabían la alegría y el éxtasis de ilusión que dejó el triunfo ante el Herbania majorero. Todo concluyó como líder del grupo canario de Tercera RFEF, con 59 puntos, uno más que el segundo clasificado, Las Palmas C, y manteniendo una regularidad certera durante las 32 jornadas disputadas.

«El augurio de lo que iba a llegar»

«La pretemporada arrancó con un incendio que se llevó muchas viviendas en el pueblo de El Paso. Solo era un augurio de lo que iba a llegar después...», narra Agoney González, artífice directo del ascenso del Atlético Paso. Luego, con la explosión del volcán, llegó el caos.

«Tuvimos que reinventarnos, irnos a la otra parte de la isla para seguir con los entrenamientos. Sin saber qué iba a suceder, cargados de miedos, sin poder dormir por los terremotos y viendo a familias perderlo todo», continúa el Pirata con el corazón en el puño, todavía con el recuerdo en la retina.

«Cuando volvimos a la normalidad, con los entrenamientos y jugando en El Paso, después de tener que competir casi dos meses cada tres o cuatro días, respondimos bien. Estuvimos todos unidos cuando más lo necesitábamos. No solo el equipo, sino todas las personas del pueblo», relata el futbolista grancanario con un nudo en la garganta, todavía celebrando el hito del club.

«Todos los aficionados, aún perdiéndolo todo, estaban con nosotros. Nos íbamos a la Breña y ellos estaban ahí. Viajábamos a Tenerife a jugar y muchas personas se desplazaban con nosotros. En ese tiempo en el que nosotros estábamos en el terreno de juego, ellos podían volver a sonreír. Aunque lo que podíamos hacer nosotros por ellos fuera insignificante», cuenta Agoney.

Al final, hubo sonrisas. Muchas. Y una suerte merecida después de la agonía. «Era lo menos que podíamos hacer, llegábamos a la última jornada y nos lo jugábamos todo. Este ascenso va para toda la gente de El Paso. Vamos a seguir ayudando a los más damnificados por el volcán», promete.