Enigma Tana: ahora o nunca

03/12/2019

El canterano, de regreso a la UD tras su fracasada experiencia en el fútbol chino, ya ha pasado todas las pruebas médicas, exceptuando la de esfuerzo, y su incorporación es inminente para convencer a Mel

Vuelve Tana. El mediapunta podría incorporarse desde este miércoles a la plantilla de la UD. Eso sí, lo hace siendo toda una incógnita, pues Pepe Mel no se caracteriza por regalarle nada a nadie. Tendrá que sudar y exhibir compromiso si quiere ganarse la ficha libre que queda. Tras la aventura en China, donde jugó cedido en el Zhejiang Greentown, de la segunda división, el atacante ya ha pasado todas las pruebas médicas, a falta de cumplimentar la de esfuerzo, con el fin de ganar tiempo.

Se le espera con cautela, pues su estado de forma es un enigma (lleva meses sin competir). Tiene contrato con Las Palmas hasta el año 2023, pero lleva tres cursos en caída libre. Su mejor versión la mostró con Quique Setién. Después de eso, y tras el descenso a la categoría de plata del fútbol español, el propio Tana pidió salir de la Unión Deportiva para retomar el vuelo. En el continente asiático no terminó de encontrar la sonrisa. Ahora tiene hasta el día 1 de enero (día en el que se abre el mercado de fichajes en España) para convencer a Mel, que ya ha demostrado que no se casa con nada y que premia la meritocracia.

Desde la zona noble del Gran Canaria tienen muy claro que si Tana quiere quedarse en el equipo se lo debe ganar. Tiene que correr como el que más y evitar polémicas desde el primer entrenamiento. Las normas del vestuario han cambiado con el técnico madrileño y el mediapunta insular debe responder. Además, y por si fuera poco, el propio entrenador amarillo lanzó un curioso mensaje señalador en una entrevista concedida a este periódico la semana pasada. «Desde que era entrenador del Betis, no lo he visto jugar», dijo Mel. Que cada uno lea como quiera entender. Lo que está claro es que ahora mismo, con Viera y Pedri como timoneles del equipo (jugadores que ocupan la posición de Tana sobre el césped), la complejidad para quedarse se acentúa. No obstante, todo va a estar en las manos y, sobre todo, en las piernas del grancanario.

La receta la debe tener clara desde ya: entrenar como el que más, sudar como nadie, demostrar la calidad que atesora y justificar que puede aportar en una Unión Deportiva que, si por algo se caracteriza este curso, que baja al barro cuando lo exige el guion.

Cabe destacar que su último partido con la casaca amarilla fue en el derbi ante el Tenerife, con empate a uno. Jiménez lo mimó durante la pretemporada, pero Tana acabó disputando solo 15 encuentros, jugando solo uno entero (contra el Cádiz) y pidiendo salir del equipo.

Con todo, se le espera en Barranco Seco y todos los focos estarían puestos sobre su figura. Entrenará sin ficha y sin dorsal, pero como uno más. De él depende ganarse un número y una taquilla en el vestuario en el mercado invernal.