El sueño comienza con paliza (97-72)

13/10/2018

No se encontró al Fenerbahce Estambul más fiero el Herbalife Gran Canaria en su bautizo en la Euroliga, pero incluso un partido mediocre de los otomanos fue suficiente para pasar por encima de un cuadro claretiano que tras un primer cuarto timorato (22-10) dio la cara en el segundo parcial y parte del tercero, pero terminó apalizado en el último.

No se arrugó durante muchos minutos el Granca ante uno de los gallitos del grupo, pero también es cierto que con un acierto de tres ridículo (6 de 31) y fragilidad en la defensa y en el rebote defensivo, pocas sonrisas sacará el grupo grancanario en la exigente Euroliga. Conceptos todos a mejorar para sobrevivir en un torneo ajeno pero tan bonito de disputar que sería un pecado no poder disfrutarlo. El sueño comienza con paliza, pero aún queda mucho. Por jugar y por mejorar.

Pasecniks hace la primera

El Granca erró sus primeros dos lanzamientos, mientras Duverioglu comenzaba a hacer daño debajo del aro isleño. Pasecniks, con un tiro a media distancia, encestaba los primeros puntos en la Euroliga de un Herbalife, en las primeras acciones, a la altura de la cita (4-2). Sin embargo, con los primeros puntos de Melli y Datome, el cuadro turco empezó a distanciarse (8-2, a 5.55 para cerrar el parcial). La defensa otomana, al límite en intensidad, cortocircuitó el ataque claretiano: Paulí erró su primera entrada; Báez su lanzamiento de tres, y Balvin tampoco acertó desde la línea de tiros libres... Los nervios del debutante eran evidentes, mientras el Fenerbahce cumplía con el guion previsto sin necesidad de forzar su maquinaria (10-2).

Con el checo Vesely en cancha, el grupo de Obradovic fue a más. El pívot capturó dos rebotes para anotar sus primeros puntos, un 2+1 que estiraba la renta local (13-2). El descaro de Albert Oliver recortó distancias para los amarillos –de azul ayer–, mientras Sloukas abría su cuenta particular para los suyos (15-4, a 2.06).

La facilidad con que anotaba y reboteaba el Fenerbahce decantaban claramente el primer parcial a su favor (22-10). Oliver, con seis puntos, lideraba un ataque claretiano a todas luces insuficiente para dar la cara en el exigente Ulker Sports Arena.

Acercamiento

Con un Granca más desatado arrancó el segundo acto. Se estrenaron Hannah, Rabaseda, y Evans con su particular show –con robo y mate–, mientras Vesely (11 puntos por entonces) mantenía las distancias para los locales (30-18, a 7.17 para el descanso). La mejoría isleña le sirvió para acercarse a un Fenerbahce confiado (30-22). El Herbalife, a pesar de su nula puntería desde la línea de tres puntos (0 de 12), estaba en el partido.

Y cuando por fin entró el primer triple (honor para un notable Paulí) apareció Sloukas para contrarrestarlo con un 3+1 (37-25, a 4.15 para el descanso).

El intercambio de golpes se mantuvo entonces en los últimos minutos del segundo parcial con un Gran Canaria valiente y cogiéndole el gusto a su nuevo estatus europeo. Sin embargo, entre la dirección de Sloukas y los puntos de Vesely (15) los locales se marchaban a los vestuarios con una renta tan justa como cómoda (49-35).

Con una conexión espectacular entre Hannah y Pasecniks, el Gran Canaria avisó de sus intenciones tras el descanso. Cuatro puntos más del letón recortaron distancias (50-41) para los claretianos, muy enchufados ahora atrás y con acierto ofensivo notable (50-41 y tiempo muerto solicitado por un Obradovic, literalmente, encendido).

Máxima ventaja

Datome y Lauvergne no solo acudieron al rescate turco, sino que sacaban la cuarta falta al mejor de los isleños, un Pasecniks que regresaba obligado al banquillo (56-41). Y fue a más la escuadra otomana. Con un triple de Datome, el Fenerbahce volvía a despegarse con la máxima ventaja del partido (59-43). Volver a empezar.

El duelo entró entonces en un intercambio de golpes que favoreció al Herbalife, metido en el partido a pesar de la desventaja (59-47). Pero con el internacional checo Vesely dentro y dominador (19 puntos ya por entonces), intentó el grupo turco sentenciar el partido durante el tercer parcial. Un objetivo muy a su alcance (75-58).

Hasta ahí llegó el Gran Canaria en su estreno en la Euroliga. En un minuto y medio, ahora sí, el Fenerbahce sentenciaba el duelo a su favor con un parcial 7-0 (82-58) del que se escudó para no pasar apuros en el resto del parcial. Minutos que le sirvieron al Herbalife para seguir cogiendo experiencia en el mejor torneo de Europa. Ya nadie le quita sus primeros 40 minutos. Le quedan muchísimos más.

Incluso un partido mediocre de los otomanos fue suficiente para pasar por encima de un cuadro claretiano que terminó apalizado.