La británica Lizzie Deignan, campeona de la París-Roubaix de 2021. / AFP

El Tour de Francia femenino y el símbolo de los premios

La polémica por los 1.500 euros recibidos por la campeona de la París-Roubaix, frente a los 30.000 del ganador de la carrera masculina, abre el debate para la primera edición de la nueva 'Grande Boucle' para mujeres en 2022

JEAN MONTOIS París

Con la creación del Tour de Francia femenino en 2022 se abre un interrogante sobre la cuantía de sus primas tras la reciente polémica sobre su importe, considerado ridículamente bajo, en la París-Roubaix: ¿A cuánto ascenderá el premio para la primera vencedora?

Aplaudida por todos, la primera edición de la París-Roubaix femenina atrajo a 1,4 millones de telespectadores el sábado 2 de octubre en la televisión francesa, aproximadamente la mitad de la audiencia de la edición masculina del día siguiente.

Más allá del éxito de audiencia teniendo en cuenta la novedad, la carrera ganada por la británica Lizzie Deignan sirvió de escaparate para el ciclismo femenino, en un desacostumbrado primer plano.

El importe de los premios fue rápidamente denunciado en las redes sociales. El premio total de 7.005 euros, de los cuales 1.535 fueron para Deignan, contrasta con los 91.000 euros de la París-Roubaix masculina (30.000 para el ganador), aunque en el ciclismo los premios representan una parte mínima de la remuneración de los corredores, que dependen principalmente de los salarios y, por tanto, de la financiación de los equipos.

«Sinceramente, no prestamos atención porque estábamos alineados con las tablas (de la Unión Ciclista Internacional)», explicó Christian Prudhomme, director de la París-Roubaix y del Tour de Francia, en los micrófonos de RMC. Esta es la cantidad que se entrega a las vencedoras de las otras clásicas femeninas, en especial el Tour de Flandes, que va por su 18ª edición.

Círculo virtuoso que iniciar

«La polémica no viene de las campeones, viene de gente un poco más alejada del mundo de deporte y de la realidad económica», afirmó Prudhomme, insistiendo en el ecosistema del ciclismo femenino y el círculo virtuoso que hay que poner en marcha. «Es muy claramente una inversión. Las carreras femeninas pierden dinero. Sin duda no será el caso, espero, del Tour de Francia femenino», comentó.

De ahora en adelante, varios sponsor, especialmente un patrocinador principal (Zwift), están vinculados a la nueva prueba que tendrá lugar inmediatamente después del Tour. La primera etapa comenzará en París el día en que la 'Grande Boucle' llegue a los Campos Elíseos el próximo 24 de julio.

La retransmisión televisiva, un elemento determinante para el desarrollo económico del ciclismo femenino, también está asegurada por France Télévisions y las grandes cadenas de Eurovision, se felicitan desde el lado de la empresa organizadora (ASO).

Aunque el año que viene estará limitado a ocho etapas, el Tour de Francia femenino es muy esperado por el ciclismo femenino, que está en proceso de estructurarse por equipos. Muchos de ellos (Arkea, BikeExchange, Cofidis, DSM, FDJ, Jumbo, Lotto, Movistar y Trek) ya están adosados a las escuadras de la élite de pelotón y las interacciones son cada vez mayores.

En este contexto, el monto de los premios es principalmente simbólico pero, debido a la paridad, de innegable importancia. Por parte de ASO, se estudia un sensible crecimiento de la cantidad para la París-Roubaix como corresponde a su estatus de 'reina de las clásicas'.

Para el Tour de Francia femenino el premio debería ser comparable, probablemente superior, al de las carreras más importantes de una semana del calendario masculino, con una duración comparable. Como referencia, el importe total de los premios de la París-Niza es de 144.300 euros (16.000 para el campeón).