Baloncesto: Liga Endesa

Santana: «Si soy valiente conseguiré minutos, quiero demostrar que puedo jugar»

    Cargando reproductor ...
06/09/2018

El canterano del CB Gran Canaria vuelve a la ACB de la mano del Tecnyconta Zaragoza. El base isleño, que comparte vestuario con los examarillos Bo McCalebb, Nacho Martín y Fran Vázquez, pretende agarrar con fuerza la oportunidad de competir en la élite tras tres temporadas en las categorías LEB. «Pienso que estoy preparado y he trabajado mucho para estarlo. Llegó el momento e intentaré aprovecharlo», apunta.

— Comienza hoy su tercera semana de pretemporada con el Tecnyconta Zaragoza. ¿Cómo va la adaptación?

— Me encuentro muy bien, estoy aún en período de adaptación a la ciudad, al equipo y a lo que quiere el entrenador (Porfirio Fisac) porque tan solo llevo dos semanas. Principalmente, estamos incidiendo en el trabajo físico, dándole muy duro por las mañanas, y ya más táctico por las tardes, sabiendo lo que Porfi quiere en ataque y en defensa.

— ¿Qué les pide su técnico?

— Nos comenta que el primer objetivo es conectar con la afición porque en estos últimos años ha estado un poco desconectada, con momentos de pitos y de abandonar el pabellón antes de que concluyeran los encuentros, por lo que lo principal es eso, darlo todo en cada partido para posibilitar esa unión entre el equipo y la afición. Y el segundo es intentar ganar el mayor número de partidos posibles para hacer crecer al club, tras dos últimas temporadas complicadas, para propiciar que eso cambie radicalmente.

— ¿Y sobre su propuesta de juego?

— La idea que nos está transmitiendo es jugar un ataque muy rápido, con una defensa dura, de muchos cambios defensivos y bloqueo directo agresivo. Pienso que puede ser posible con la plantilla que tenemos.

— Lo conoce de su etapa en la LEB Oro, cuando él dirigía al Gipuzkoa Basket y usted jugaba en el Oviedo. ¿Qué le ha pedido?

— Quiere que haga un trabajo diferente al que tiene Bo McCalebb. Ya sabemos que es un jugador de transiciones y muy ofensivo, y pretende que yo realice lo contrario, que aporte otras cosas a nivel defensivo, jugadas más organizadas, hacer jugar el equipo y, sobre todo, que haga mi juego porque, al final, si soy valiente, conseguiré minutos aquí.

— Diez caras nuevas en un plantel que combina experiencia y juventud. ¿Cómo va la química?

— Dicen que es el récord de este club contar con diez nuevos jugadores al comienzo de la temporada. Por ahora, estamos todos conectando de maravilla, los veteranos ayudan a que la química sea muy buena con cenas de equipo cuando tenemos días libres y los jóvenes están implicados. La relación es buena y estamos muy contentos. Todavía es pronto, pero espero que siga así e incluso mejor.

— ¿Qué objetivos se marca la entidad maña para el presente ejercicio 2018-2019 en la máxima competición nacional?

— Nunca se sabe hasta dónde podemos llegar, pero hay un buen equipo. La temporada es muy larga y dura, con conjuntos que la harán tremendamente exigente, por lo que tenemos que ir partido a partido, día a día, trabajar sin parar para llegar bien a la primera salida al Buesa Arena. Como dice Porfi, el primer objetivo es la unión con la afición y el segundo es hacer crecer al grupo. Lo prioritario será conseguir la permanencia lo antes posible y luego veremos hasta dónde podemos llegar.

— Cuentan con jugadores con una dilata trayectoria como Fran Vázquez, Bo McCalebb, Renaldas Seibutis o Nacho Martín...

— Como Nacho ya jugó con Porfi hace incluso rituales después de los entrenamientos de aplausos para que estemos todos y tiros desde el centro del campo para favorecer la química. Lo único que nos dicen es que tengamos paciencia, que esto es largo y que tenemos que estar siempre unidos. También es muy importante que cada uno sepa su rol y así mejoraremos y creceremos.

— ¿Ha notado el cambio en estas primeras semanas tras tres temporadas en la LEB?

— Se nota el cambio porque los jugadores en la ACB son físicamente mejores, más talentosos, aunque hay talento en la LEB, pero se nota que tienen mucha más experiencia. Pero me encuentro muy cómodo y estoy feliz. Me veo en el nivel y estoy trabajando duro para mejorar cada día. Todo es positivo y me siento feliz de estar aquí.

— Asumió mucho protagonismo en su etapa en Oviedo. ¿Esperaba que le llegara la oportunidad de regresar a la ACB?

— Lo cierto es que no me esperaba nada. Sabía que el año en Oviedo iba a ser complicado porque venía Fran Cárdenas, un base también con nivel y experiencia, pero tuvo la mala suerte de lesionarse y, al final, tuve que asumir el rol de jugar bastantes minutos. A lo mejor fue eso lo que me ayudó a conseguir esta oportunidad porque cogí más confianza en mi juego, sobre todo a la hora de tomar más responsabilidades. Cuando Porfi fichó por el Zaragoza me dijo que me había seguido y entre Pep Cargol (director deportivo) y él me ficharon desde muy temprano. No me lo esperaba, fue una sorpresa, pero me encuentro muy contento.

— ¿Le llega en su mejor momento después de haber vivido ya la parte positiva y negativa -sufrió una distensión de los ligamentos colaterales de la rodilla derecha y una fractura de la meseta tibial en la temporada 2014-2015- de este deporte?

— Creo que los 26 años es la edad clave para el deportista porque llega a su máximo nivel. Pienso que estoy preparado y he trabajado mucho para estarlo. Llegó esta oportunidad e intentaré aprovecharla. Pretendo darlo todo en cada entrenamiento para lograr minutos y demostrar que puedo estar en esta competición. Mi objetivo es continuar creciendo.

— ¿Qué le aportó la LEB?

— Me aportó confianza en mí mismo, salir fuera de casa y ver que hay mucho nivel, con jugadores veteranos y jóvenes que quieren crecer. No es una Liga fácil, pero crecí mucho, gané en confianza, que pienso que es lo más importante, y en experiencia. Al final, eso es lo que me ha hecho estar aquí.

— Compartirá la dirección de juego con el examarillo McCalebb y con el canterano Carlos Alocén. ¿Qué destaca de cada uno?

— Siempre ha admirado a Bo McCalebb porque es un jugadorazo. Desde que jugaba la Euroliga y con Macedonia, es un crack. En Gran Canaria lo pude seguir más. Es un tío muy rápido, que rompe fácil, le gusta el juego directo a la canasta, finaliza muy bien y, si no consigue hacerlo, saca la asistencia. Es un jugador que me gusta y tengo muchas ganas de jugar con él para fijarme y seguir mejorando. Y Carlos Alocén es muy joven, tiene 18 años, pero juega como un veterano más, el tío sabe lo que hace y es muy inteligente. Está con muchas ganas por estar en el primer equipo.

— Otro exGranca como Nacho Martín retorna a la ACB con 35 años. También estará muy ilusionado...

— Ya estuvo en Zaragoza hace ocho temporadas, justo cuando obtuvieron el ascenso, y está muy ilusionado por volver a la Liga Endesa después de una lesión muy dura en Andorra, que le costó cerca de nueve meses recuperarse. Pasó por Manresa, ascendió y otra vez está aquí. Está muy ilusionado y parece un joven más. Me comenta que juegue como sé, que lo hago bien porque ya me conoce de la etapa en el Granca y en la LEB Oro. También me recalca que es una competición dura, pero tenemos nivel, un buen equipo y podemos ganar partidos para hacer grandes cosas.

— ¿Ya ha sentido que Zaragoza es una ciudad que respira baloncesto por los cuatro costados?

— Se nota que a la gente le gusta mucho el baloncesto, hay mucha repercusión en los medios de comunicación y mucha publicidad del club repartida por la ciudad. Cuando se confirmó que venía a Zaragoza, jugadores como Roberto Guerra y Óliver Arteaga ya me habían dicho que se vuelcan con el deporte porque también va mucha gente a ver los partidos del Real Zaragoza. Dicen que es una afición muy exigente, así que tendremos que darle energía en los partidos y dar el máximo en el trabajo, y seguro que así nos apoyarán siempre.

Santana: «Si soy valiente conseguiré minutos, quiero demostrar que puedo jugar»

— Debutó con el Herbalife Gran Canaria ante el Baskonia en la temporada 2011-2012 y, precisamente, será el rival del Tecnyconta Zaragoza en la primera jornada liguera...

— Sí, estoy muy ilusionado por empezar ahí. El Buesa Arena es un pabellón histórico, con una de las mejores aficiones de España. Además, jugué un año en el Araberri de Vitoria (LEB Plata) y vi casi todos los compromisos de la Liga Endesa y de la Euroliga.

— Y con Pedro Martínez en el banquillo, el entrenador que le proporcionó sus primeros minutos con la camiseta amarilla...

— Sí, me entrenó durante tres o cuatro temporadas, y tuve la ocasión de crecer mucho con él. Pasé de júnior a primer año sénior, me dejó entrenando con el primer equipo. Evolucioné a nivel físico y mental, me dio mucha caña y le agradezco todo ese trabajo porque crecí.

— Sin embargo, su regreso a la isla se hará de rogar hasta la penúltima jornada (18 o 19 de mayo del próximo año 2019). Será muy emotiva su vuelta al Gran Canaria Arena...

— Ante el Granca será el partido del año (risas). Es el día que esperas para jugar delante de la familia, de los amigos y de los compañeros. Todavía queda porque será en la penúltima jornada, pero espero estar a mi mejor nivel para jugar allí.

— Precisamente, ¿cómo ve el nuevo proyecto deportivo del combinado en el que se formó? Competirá en la Euroliga por primera vez en su historia...

— Cuando ganaron ese último partido ante el Valencia Basket fue una gran alegría. Fue un partidazo, mucha gente esperaba la derrota, pero remontaron de forma espectacular. Me alegré muchísimo de que vaya a disputar la Euroliga, que se dice pronto. Tiene una gran plantilla, muy bien confeccionada y será una temporada dura y exigente para ellos porque se enfrentarán contra equipazos en la Euroliga. Considero que lo darán todo como siempre y estarán arriba.

— Tendrá más encuentros especiales esta campaña con tantos canteranos claretianos en la Liga Endesa: Alejandro López, Edy Tavares, Petit Niang, Christian Díaz y Mouhamed Barro...

— Ha sido un años de fichajes desde la LEB Oro... Barro, Christian ascendió con el Breogán, yo... Estoy muy ilusionado por verlos, por jugar ante ellos en la ACB y, por encima de todo, me encuentro muy contento porque hayan podido progresar, llegando a su mejor nivel y a la máxima categoría. Ojalá que les vaya muy bien.

— Barro fue su compañero en la isla y durante la etapa en la LEB Oro en Oviedo. ¿Cómo ha visto su evolución hasta sumarse al Gipuzkoa Basket para también volver a la ACB?

— Barro y yo estuvimos dos años en Oviedo, incluso en uno vivimos juntos. Es un currante y siempre luchó por llegar. El Gipuzkoa le dio la oportunidad y estoy convencido de que lo hará muy bien.

— Christian Rodríguez y usted, dos abanderados de la cosecha de 1992, compartieron muchos momentos en las categorías inferiores. Cumplirá su sueño de debutar en la Liga Endesa con el Breogán de Lugo...

— Con Christian llevo desde minibasket prácticamente. Su progresión le ha permitido estar muchas campañas en la LEB Oro desde su salida de Gran Canaria. Consiguió ascender con su equipo y ya tiene el sueño de jugar en la ACB. No he podido hablar estos días para ver cómo le va por el día a día con los entrenamientos y buscando piso, pero conociéndolo estará dándolo todo en cada entrenamiento. Me lo encontraré en unos días en Tarragona porque estaremos disputando unos amistosos con motivo del Circuito de Pretemporada Movistar 2018, si bien no nos enfrentaremos aún porque estamos en grupos diferentes. Ya le preguntaré, pero estará de lujo (risas).

— Todos los canteranos se juntaron en la boda de Tavares el pasado mes de julio. ¿Esperaba que el pívot caboverdiano alcanzara este nivel?

— Para nada, pero creo que nadie lo esperaba (risas). Jugamos juntos desde que aterrizó en la isla porque también es de la generación de 1992. Cuando llegó no podía ni correr ni moverse, medía 2.20 metros, pero no cogía un balón y más cosas. Era imposible pensarlo, pero ha sido un currante, siempre quería realizar entrenamientos extras en los días libres, focalizando desde el principio en lo que pretendía alcanzar y mira hasta dónde ha llegado. Es algo increíble.

— Ya es un jugador determinante en el Real Madrid y lo consideran un factor diferencial en Europa...

— Pienso que ha sido clave en el Real Madrid para conquistar la Euroliga y la ACB. Es un tío que intimida en defensa, nadie hace una bandeja fácil con él en pista, defiende muy bien y tiene muy buen timing para taponar. Pero, al mismo tiempo, las mete para abajo y es imparable en el aspecto ofensivo, incluso el gancho y el tiro de media distancia los ha mejorado muchísimo. Se trata de un pívot top.