Baloncesto: Liga Endesa

El sueño ACB de Christian Díaz

14/05/2018

El canterano del Club Baloncesto Gran Canaria consiguió esta temporada el ascenso a la Liga Endesa con el histórico Breogán de Lugo. Tras ocho campañas de crecimiento en la LEB Oro, el base isleño tendrá la oportunidad de competir con el conjunto gallego en la élite el próximo ejercicio y ampliar la escasa lista de canarios

Un histórico del baloncesto español retorna a la Liga Endesa tras 12 años de ausencia. El Cafés Candelas Breogán se proclamó esta temporada campeón de la LEB Oro tras firmar un balance espectacular de 28 victorias y tan solo seis derrotas, para volver a situar al pabellón Pazo Provincial Dos Deportes de Lugo como referencia.

La regularidad mostrada por el conjunto entrenado por el vasco Natxo Lezkano, con jugadores con experiencia en la ACB como Ricardo Uriz, Salva Arco y Guille Rubio, propició que cumplieran el objetivo cuando aún restaban dos jornadas para la conclusión de la fase regular. Junto a esos viejos rockeros sobresalió Christian Díaz, un talentoso base grancanario con una brillante lectura del juego y que aportó 8.4 puntos, 2.2 rebotes, 2.8 asistencias y 8.5 de valoración en los 20 minutos que disputó de media.

«Todo jugador que va al Breogán sabe a lo que se expone, conoce que es un club histórico que aspira a estar lo más arriba posible en la tabla, y esa es la ilusión que yo tenía esta temporada. Cuando me ofrecieron estar en un proyecto con tanta responsabilidad por buscar el ascenso tras 12 años, lo vi idóneo para mi carrera porque buscaba estar arriba y ascender con un club de LEB, que es una de las maneras más sencillas de llegar a estar en la ACB», destaca.

A sus 26 años realizó «una temporada espectacular»

El canterano del Club Baloncesto Gran Canaria, de 26 años, reconoce que disfrutó de «una temporada espectacular, compartiendo vestuario con Ricardo Uriz, un jugador con muchísima experiencia tanto en la ACB como en la LEB, Salva Arco y Guille Rubio, quienes tienen muchos galones a estas alturas y, sin duda, fue un enorme orgullo ser partícipe de ese ascenso».

Continuidad

Díaz, con un contrato con la entidad gallega que le une por una campaña más, podrá cumplir el sueño de debutar en la máxima competición nacional tras ocho ejercicios en la LEB, una competición en la que ha crecido y también logró el ascenso a la Liga Endesa con el Ourense, aunque luego no se concretó en los despachos.

«Hablé con el entrenador cuando terminó la temporada y me dijo que contaba conmigo. Firmé un contrato de dos temporadas, de opción en la ACB, y quiero y espero que se cumpla. Tuvimos una charla muy tranquila y larga, y estábamos de acuerdo en que no será un paso fácil porque la diferencia física es notable, pero pensamos lo mismo y queremos seguir», dice sobre un club que ya tuvo una toma de contacto con la ACB para avanzar en las gestiones para inscribirse.

Díaz, quien debutó en el equipo EBA del Granca en 2010, antes de enrolarse en el proyecto del vinculado UB La Palma durante dos temporadas, abandonó la disciplina del conjunto de LEB Plata claretiano en el tramo final de la temporada 2012-2013 para iniciar la aventura profesional en el Planasa Navarra, la primera parada de un itinerario que lo ha llevado por Ourense en dos ocasiones, Peñas Huesca y esta última parada en Lugo.

«Fue una de las cosas que hablé con mi entrenador. Son muchos años jugando al baloncesto y en LEB, y evidentemente la aspiración de cualquier jugador nacional es llegar a la ACB. Llevo mucho tiempo esperando la oportunidad, salí de aquí buscándola y por fin ha llegado. Haré todo lo que esté en mi mano para aprovecharla. La afronto con un poco de miedo, pero con muchas ganas e ilusión de que empiece», manifiesta un componente de una generación junior amarilla que conquistó el prestigioso Ciudad de Roma de la Euroliga en 2008.

El también canterano insular Alejandro López, compañero de ese grupo dirigido por Víctor García y Cristo Guerra, explotó este curso en el San Pablo Burgos, donde promedia 6.7 puntos, 2.2 rebotes, 2.8 asistencias y 7.4 de valoración en los 20 minutos que juega en la Liga Endesa. Díaz se muestra feliz por el escolta tinerfeño y confía en seguir sus pasos para aumentar la lista de canarios en la élite nacional.

«Siempre vi que era el que más proyección ACB tenía por su físico, ha mejorado muchísimo su tiro y es un gran profesional. Creo que se lo merece porque ha estado trabajando constantemente para conseguirlo, logró el ascenso en Burgos y queda plasmado como un jugador de LEB puede encajar en la ACB. Es el claro ejemplo a seguir por todos los jóvenes canarios para llegar arriba», manifiesta.

Pero Díaz no se olvida de más promesas en las categorías de formación del Gran Canaria y de otros clubes de la isla, como Joaquín Portugués (CB Prat), Óscar Alvarado (Carramimbre Valladolid), Fabio Santana y Mouhamed Barro (Unión Financiera Baloncesto Oviedo) y Fran Guerra (Club Melilla Baloncesto), muchos aún en plena lucha por la otra plaza en juego para la Liga Endesa. «Hay talento de sobra, pero es verdad que no han explotado a tiempo o no han tenido la oportunidad aquí, y por circunstancias de la vida ahora están en la LEB, pero tendrán la ocasión de volver. Es una pena que solo haya un jugador canario en la ACB porque el ADN es diferente, la forma en la que te enseñan a ver el baloncesto no es como en otros sitios. No hay más que observar al Chacho Rodríguez cómo se divierte», apunta.

Jugar en el arena

Díaz ingresó en la cantera amarilla con ocho años y se marchó con 20. «Mi sueño era y es representar al club de mi isla, pero vi que la oportunidad no llegaba y quería conseguirla como fuera, por lo que tuve que buscarme las castañas fuera. Estuve semanas con el primer equipo, pero no llegó el momento de sentarme en el banquillo para poder debutar. Me preguntaba por qué otros compañeros sí y yo no, qué me faltaba a mí para dar ese paso. Estoy orgulloso de la decisión porque dio sus frutos. Sin duda, será espectacular jugar en la isla con la afición y con la gente que conozco de toda la vida. Será una ilusión extra», concluye.