Pustovyi, en una acción ofensiva ante el Ratiopharm en Ulm. / eurocup

El Granca conquista Alemania (93-94)

Enormes Slaughter, autor de la canasta decisiva y 15 puntos, y Ennis (18) para elevar al equipo ante un Ratiopharm que exigió hasta el limite

IGNACIO S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria

La mano segura de Slaughter para clavar un canastón tras robo vital del Albicy, con el partido uno abajo (93-92) y ya en los últimos segundos, le dio vuelo al Granca en Alemania para resguiardar su liderato de grupo en la Eurocup con una victoria trabajadísima, que por momentos corrió riesgo, pero que recompensa su empeño y fe. Los 15 puntos de Slaughter, sobresaliente en el tramo decisivo con un triple majestuoso, y un Ennis providencial, máximo anotador del equipo (18) cimentaron un asalto al Arena de Ulm en el que Pustovyi (12) y Balcerowski también se dejaron ver (9).

El Granca se manejó a tirones hasta el descanso dando siempre más y mejor impresión que un Rathiopharm agarrado al perímetro como único recurso. Le funcionó a ratos, aunque el mayor repertorio claretiano, con Balcerowski, Diop y Pustovyi muy firmes en la pintura, con ramalazos exteriores de Slaughter o Brussino, acabó imponiéndose en el electrónico al intermedio (44-38). Antes,parciales para cada uno que igualó las distancias anteriores.

Los locales enjuagaron un 10-19 con un 13-4 a favor y, cuando en el segundo cuarto pero se las vio el Granca (39-31 con una lluvia de triples), emergió Pustovyi para cimentar un 2-11 que dejaba las cosas claras. No había ido el equipo de turismo a Alemania y menos defendiendo liderato de grupo.Sin Kramer en la dirección, Albicy y Slaughter se turnaron con acierto para dirigir al resto.

La salida del vestuario fue enérgica por parte de los muchachos de Fisac, aunque Pustovyi fallara acciones fáciles bajo el aro mantuvieran con vida a un Ratiopharm que se vio contra las cuerdas (54-65 tras triplazo de Salvó). Pero como sucedió anteriormente, los alemanes, que hicieron del triple su razón de ser (31 intentos para 17 aciertos), se levantaron a la tremenda y, avanzando el último cuarto, hasta disfrutaron de una ventaja que les colocaba en una posición inmejorable (88-83).

Entonces Ennis y Slaughter pidieron la pelota y resolvieron hasta que en la acción decisiva, con posesión para los locales uno arriba (93-92), Albicy fue el más listo de la clase, robó in extremis y Slaugther olió la sangre para no perdonar (93-94). Iba a ser mortal su enceste con la buena defensa posterior para anular la última acometida del anfitrión.