El Granca afronta duelos de vértigo tras el parón FIBA

El Herbalife Gran Canaria retornó ayer al trabajo para comenzar a preparar la recta final de la competición en la Liga Endesa y en la Eurocopa, tras la celebración de la Copa del Rey en el Gran Canaria Arena y la segunda ventana FIBA de clasificación para la Copa del Mundo del próximo año en China.

Sin tiempo para proseguir con las lamentaciones por contribuir con nueve jugadores (Pablo Aguilar, Xavi Rabaseda, Anzejs Pasecniks, Ondrej Balvin, Luke Fischer, Marcus Eriksson, Gal Mekel, Nicolás Brussino y el canterano Jovan Kljajic) a las selecciones que toman parte parte en las ventanas FIBA en busca del billete para la Copa del Mundo 2019 y para el Eurobasket 2021, en el caso del armenio Fischer, el Herbalife Gran Canaria afronta un calendario exigente en la competición doméstica, en la que a falta de 14 jornadas intentará asegurar su posición privilegiada para disputar las eliminatorias por el título de la máxima competición nacional.

El primer test de nivel será ante el Valencia Basket, vigente campeón de la Liga Endesa y de la Supercopa Endesa, que, precisamente, conquistó ante el bloque de Luis Casimiro en el Gran Canaria Arena el pasado mes de septiembre. Los pupilos de Txus Vidorreta, que se impusieron por un ajustado 89-83 en el compromiso de la primera vuelta en el pabellón Fuente de San Luis, llegarán a la isla tras medirse mañana al Brose Bamberg alemán en la Euroliga.

Los amarillos jugarán cuatro partidos en una semana, ya que, tras el duelo ante el plantel taronja, se verá las caras con el invicto Lokomotiv Kuban Krasnodar en la eliminatoria de cuartos de final de la Eurocopa, en la que el equipo ruso dispondrá del factor cancha a favor en una serie al mejor de tres partidos.

En esta línea, el ala-pívot andaluz del conjunto claretiano, Pablo Aguilar, quien contribuyó de forma activa en las dos victorias de España ante Bielorrusia y Montenegro para firmar un pleno que acerca a la escuadra de Scariolo a la cita mundialista, asegura que «ahora tenemos cosas muy bonitas por vivir. Todos somos conscientes de lo que nos espera después de este parón y tenemos ganas de hacer grandes cosas con el club, de seguir soñando y peleando por las dos competiciones que nos quedan».