El jugador grancanario Christian Díaz Rodríguez festeja el ascenso a la ACB con el Granada. / Fermín Rodríguez / FCBG

«Una carrera como la que hizo Roberto Guerra en el Gran Canaria es muy difícil hoy en día»

El jugador grancanario Christian Díaz Rodríguez vuelve a la élite nacional de la mano del recién ascendido Covirán Granada. El canterano del Club Baloncesto Gran Canaria persigue el sueño de afianzarse en la ACB

ÓLIVER SUÁREZ ARMAS Las Palmas de Gran Canaria

–Ya se encuentra en Granada tras disfrutar de la isla, de la familia y de los amigos durante sus vacaciones en Gran Canaria...

–Sí, no he parado. Creo que es el verano más largo que he tenido en mi vida y ya tenía ganas de volver aquí y empezar con la rutina de baloncesto. Es verdad que este verano he estado todas las mañanas en el Gran Canaria Arena, pero ya tenía ganas de volver para acá.

–Una gran temporada con el Covirán Granada en la LEB Oro para obtener el ascenso a la Liga Endesa. Una ciudad que vuelve a la élite, aunque será la primera vez para este club en concreto. ¿Qué supone para la entidad?

–El club ha hecho un trabajo increíble. Creo que desde que se fundó hasta que ha llegado a la ACB han pasado diez años. Se dice rápido y pronto, pero siempre ha tenido una base muy llama y muy simple, creando un club desde cero y en diez años llevarlo a la ACB tiene un curro detrás y un trabajo diario que pueden imaginarse.

–Usted retorna también después de jugar en el Río Breogán en el curso 2018-2019...

–A nivel personal estoy súper contento. En todo momento supe a lo que venía a Granada, mi primer año estuvimos a puntito de conseguirlo y el segundo con mucho trabajo detrás acabamos consiguiendo el objetivo. Y mejor recompensa que ninguna es haber obtenido la renovación y que sigan confiando en mí para disputar esta temporada en la ACB.

–Granada tiene tradición en la ACB, pero en la pasada edición de la Copa del Rey celebrada ahí se comprobó que echaban de menos vivir un año como el que volverán a hacer este ejercicio...

–Sí, claro. Tuve la gran suerte de que se hiciera aquí y poder ir a mi propio pabellón y ver cómo se jugaba ahí la Copa del Rey, ver a toda la gente de Granada diciendo que el año que viene estaremos aquí. Todos muy contentos y motivados. En ese momento todavía quedaba un montonazo de temporada y no éramos conscientes de que finalmente lo íbamos a conseguir. Vamos a tener una temporada en la ACB y ojalá juguemos la Copa del Rey. Obviamente, es muy complicado, ya sabes cómo va esto y estamos súper contentos de que la gente valore el trabajo que llevamos haciendo desde hace dos años.

–El bloque que entrena Pablo Pin ha renovado a su columna vertebral, mientras que, de momento, llegan Luke Maye, del Manresa, y Dejan Todorovic, del Tenerife. ¿Cómo se presenta este curso?

–Dice mucho del club que siga confiando en una columna vertebral de jugadores nacionales, si no me equivoco somos cinco o seis jugadores renovados de la temporada pasada. Y eso habla muy bien del club, de valorar todo lo que hemos trabajado y conseguido, con ese premio que es tener la oportunidad de jugar en la ACB. En cuanto a fichajes, Luke es un cuatro guerrero y tirador y el carácter de Dejan siempre viene bien en un recién ascendido.

Christian Díaz Rodríguez dirige el juego del Covirán Granada. / Fermín Rodríguez / FCBG

–Coincidió con Petit Niang en el LEB Plata del Granca hace bastante tiempo y ahora en Granada. Él también seguirá en ACB. ¿Cómo lo ve?

–Creo que le vendrá muy bien el salto. Es verdad que a principio de temporada en la LEB se ponía muy nervioso porque me decía que se cerraban y trampeaban mucho. Él venía acostumbrado a otro tipo de juego y le costó adaptarse a la competición. Creo que volver al juego que estaba acostumbrado en la ACB le vendrá bien y está súper contento. Me alegro muchísimo por él, se lo merece porque ha trabajado más que nadie para volver al lugar que le corresponde.

–El tinerfeño Jacobo Díaz, su compañero en Granada, y usted aumentarán una nómina de canarios en la Liga Endesa que es muy reducida por desgracia...

–Sí, es muy corta y es una pena, pero esperemos que año tras año vaya creciendo. Ahora vuelve el Chacho también, pero Álex López baja -se mantienen Fran Guerra y Sergio Rodríguez en el Lenovo Tenerife-. Es un continuo sube y baja de jugadores canarios. A ver si el día de mañana conseguimos estar todos en el primer nivel, que sobra decir que calidad hay de sobra. Intentaré aprovechar esta nueva oportunidad para mantenerme.

–Hablando de más canteranos del Granca. Óscar Alvarado domina en LEB Oro, Fabio Santana y Javi López son los últimos que no han conseguido consolidarse en el primer equipo claretiano. Con perspectiva y viéndolo desde fuera con tantos años como profesional, ¿cómo ve que no se consolide esa pieza grancanaria en el club amarillo?

–La única crítica que le podría hacer al Granca, porque también la he vivido, es que siempre ha sido su talón de Aquiles. Jugadores con clase y con calidad hay de sobra en la isla y se trabaja mucho en categorías inferiores para que puedan llegar al primer equipo. Pero después no sé cuál es la clave para que un jugador consiga mantenerse, hacer una carrera como la que hizo Roberto Guerra en el Gran Canaria es muy difícil hoy en día. No sé si porque el club ha crecido mucho económicamente y como estructura que, al final, se fija más en el jugador de fuera que en el de la casa. No lo sé, no voy a meterme ahí porque es algo que desconozco, pero es verdad que es una pena que con el talento que se cría y se gesta en la isla y en club se tengan que buscar la vida por otro lado. Hace poquito estuve hablando con Javi y está rayado porque lleva toda vida ahí. Le decía que eso lo hemos tenido que hacer todos, hemos tenido que buscarnos las castañas fuera de casa. Le dije que no se preocupara porque calidad tiene de sobra.

–Precisamente, usted es un ejemplo de hacerse un hueco fuera de casa tras salir del Granca a los 20 años...

–Me ha costado muchísimo, pero no lo cambiaría por nada del mundo. Estoy súper orgulloso de las decisiones que tomé en su momento, de mirar atrás y ver todo lo que he conseguido. Ves que todo trabajo constante tiene sus frutos. Al final, con la oportunidad en Lugo de jugar en ACB, lamentablemente descendimos e intentaré esta temporada evitar eso para mantenerme en esta categoría. Es el sueño y es lo que buscamos todos los jugadores.

–Su familia respira baloncesto. De hecho, su prima es Yurena Díaz, canterana del SPAR Gran Canaria y que exhibe su talento en el IDK Euskotren vasco...

–La parte femenina de mi familia hizo que yo me decantara por el baloncesto. Todo empezó por mi hermana -Jasmina- porque ella jugaba en el Sandra, en el club de Begoña de toda la vida. Yo quería jugar al fútbol porque todos mis amigos lo hacían, yo recuerdo que mi madre me dijo un día que probara al baloncesto con ocho años y me quedara si me gustaba, y así fue. Me encantó. Aquel día conocí a Jonay Cazorla, Alejandro Medina, los Parra, Edu Silva, Fabio llegó un poco más tarde, pero a esa generación mía la conocí en el colegio Aguadulce. Estaré eternamente agradecido a mi madre, a mi familia por haberme inculcado esos valores por el baloncesto. Mi prima es una jugadoraza de primer nivel, que si no hubiera sido por las lesiones estoy seguro de que habría llegado muchísimo más lejos de donde ha llegado. Hablando con ella, está súper contenta y orgullosa de todo lo que he conseguido fuera de la isla.