El escolta norteamericano AJ Slaughter lanza a canasta en el duelo en el Arena. / acb Photo / M. Henríquez

Alta tensión en el Coliseum con mucho en juego

El Gran Canaria visita este jueves (19.30 horas, Movistar Deportes 1 -dial 54-) al Burgos en un duelo de vértigo, un cruce de caminos por el Playoff y por la permanencia

ÓLIVER SUÁREZ ARMAS Las Palmas de Gran Canaria

Tambores de guerra en el Coliseum. Algo más que un partido con tintes de ambición y de supervivencia a partes iguales. El Club Baloncesto Gran Canaria, noveno clasificado en la fase regular de la Liga Endesa con un balance de 12 victorias y 12 derrotas, de mide este jueves, a partir de las 19.30 horas (Movistar Deportes 1 -dial 54-), al Hereda San Pablo Burgos, decimotercero con un balance de ocho triunfos y 16 tropiezos, en una cita de alta tensión con el Playoff y la permanencia en juego.

Este compromiso liguero, correspondiente a la vigésimo primera jornada y que fue aplazado a principios de febrero por el brote de covid-19 en el combinado claretiano, llega en un buen momento para ambos conjuntos.

El plantel de Porfi Fisac, que recupera al director de juego canadiense Kenny Chery y al pívot ucraniano Artem Pustovyi tras no participar en el choque de la EuroCup contra la Virtus Bolonia, el primero por no estar inscrito en el torneo europeo y el segundo por descanso, ofreció su versión más reconocible ante el Lenovo Tenerife en la última fecha (89-77), firmando una gran segunda parte en un Arena en ebullición para salvar un envite vital en el propósito de estar en las eliminatorias por el entorchado de la máxima comperitición nacional, mientras que el Hereda San Pablo Burgos arrolló al Casademont Zaragoza por 78-56 para ganar tranquilidad en la tabla.

La trascendencia se multiplica para el Granca tras caer el UCAM Murcia frente al Barcelona el pasado martes, por lo que el Playoff se mantiene a una victoria para los claretianos. El pulso será sin cuartel en una recta final de máxima igualdad.

Asimismo, mucho cambió el Hereda San Pablo Burgos cuando se vio sin salida en la zona movedizas de la clasificación. Llevó a cabo una revolución que propició la llegada de Paco Olmos al banquillo, dejando el Río Breogán por la suculenta oferta, y de los jugadores Tarik Phillip, Jarrell Eddie, Landry Nnoko o Gamble para conseguir revertir la dinámica negativa.

En el encuentro de la primera vuelta disputado en el recinto de Siete Palmas, que supuso el debut de Salva Maldonado en el banquillo burgalés y que, precisamente, fue cesado fechas después, se saldó con derrota insular por un ajustado 82-89, con Ennis -16 puntos-, Kramer -14- y Benite -13- como los más destacados.