El director de juego catalán Albert Oliver -izquierda- y el interior dominicano Eulis Báez posan para CANARIAS7 en el local The Captain 13, ubicado en la calle Fernando Guanarteme 63. / cober

Albert Oliver y Eulis Báez, dos leyendas para siempre

Los excapitanes del Granca vuelven a la isla después de finalizar la temporada. El director de juego catalán anunció su retirada y el ala-pívot dominicano seguirá jugando. Voces autorizadas para analizar a su exequipo

ÓLIVER SUÁREZ ARMAS Las Palmas de Gran Canaria

Albert Oliver y Eulis Báez ocupan un lugar privilegiado en la trayectoria deportiva del CB Gran Canaria. El base de Terrasa defendió la camiseta claretiana durante seis campañas (2013-2019) y el interior de Santo Domingo lo hizo durante siete (2012-2019), disfrutando del ciclo más exitoso con la conquista de la Supercopa en Vitoria en 2016, al tiempo que compitieron por el cetro de la EuroCup contra el Khimki ruso en el ejercicio 2014-2015, por la Copa del Rey frente al Real Madrid en A Coruña 2016 y por otra Supercopa contra el Valencia Basket en 2017 en el Gran Canaria Arena.

Ambos simbolizaron el orgullo de catapultar al club amarillo a la élite nacional e internacional. Encontraron un hogar en la isla y, más allá de los resultados, su trascendencia prosigue siendo recordada por todos.

Ahora, Báez y Oliver retornan a Gran Canaria para reencontrarse con sus familias tras finalizar la temporada con el Coosur Real Betis y el Monbus Obradoiro, respectivamente, y, con Canarias7, hablar de presente y futuro. Precisamente, el base catalán, de 43 años, anunció su retirada hace unos días tras 22 temporadas en la Liga Endesa.

«Mi intención era seguir jugando cuando empecé este año, pero, tal y como ha ido que he jugado muy poco, partidos que no he jugado, los últimos meses había partidos que no iba ni convocado, le he ido dando vueltas a los últimos dos meses y ha llegado el momento», argumenta Oliver.

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El excapitán claretiano, que jugó en el equipo gallego los últimos dos cursos, habiendo disputado 20 encuentros con seis minutos de media, apuntó que «al final, si no juegas no vale la pena esto y encima estar lejos de la familia. También si el entrenador no te pone es por algo. Seguramente es que no compito como antes. Lo decidí hace un mes y medio al 99%, aunque no sabía qué podía pasar».

«He disfrutado muchísimo»

Cuestionado por sus recuerdos en una carrera para el recuerdo, Oliver asegura que « he disfrutado muchísimo, con momentos buenos y otros duros. Al final, el regusto es muy bueno, pero con episodios en los que lo pasas mal también. Ha sido un viaje muy largo, lo he disfrutado yo, pero también mi mujer y mis hijos, sobre todo, la última etapa en Gran Canaria».

« Me quedo con eso, que he competido muchos años, nunca pensé que jugaría tantos años. Desde pequeño decía que hasta los 40 iba a llegar, pero con la boca pequeña, muy convencido de puertas para afuera, pero yo no lo tenía tan claro. Este año he jugado menos, pero siempre he competido y con eso me quedo», dice.

El reconocimiento a su figura está siendo unánime por todos los sectores del baloncesto nacional desde que se despidió por carta el 12 de este mes. «Es verdad que me he sentido reconocido en los últimos años cuando iba a jugar contra otros equipos. Jugadores, entrenadores, directores deportivos... Al final, cuando digo que lo dejo y eso, la gente reconoce mi trabajo. Estoy agradecido porque nunca piensas que puedes llegar a tanta gente y sorprendido también porque no lo esperaba. Toda la gente se ha portado muy bien y es de agradecer que tengan ese cariño, creo que con la edad caes mejor entre comillas», sonríe.

Es tiempo de pensar en el futuro y Oliver expone que « intentaré seguir ligado al baloncesto, es lo que hecho toda mi vida. Ahora tengo que aprobar el Curso Superior de Entrenador. Me gusta mucho el baloncesto, el día a día, entrenar... Los últimos años ya corregía a los compañeros y ayudaba al entrenador, me ha gustado siempre».

« Ya veremos qué pasa, quién me quiere, cómo me quiere y de qué manera me quiere. Al final, puedes querer una cosa y luego está lo que te ofrezcan, pero espero que sí», agrega.

Sus mejores años en la isla

«Me quedo con lo principal que era que fiché aquí porque era un equipo de Copa del Rey y de Playoff casi seguro. He tenido mis mejores éxitos como profesional, sobre todo, de equipo. Final de EuroCup, dos de Supercopa y una de ellas la ganamos, final de Copa del Rey, Euroliga, fui a la selección en las ventanas... Con todo, la verdad es que hemos estado muy a gusto», recuerda.

Oliver ahonda en que «se nota porque mi familia se quedó aquí cuando yo estaba jugando fuera. La gente canaria es muy abierta y nos hicieron sentir como en casa desde el primer día».

Voz autorizada para analizar la temporada del Granca y la eliminatoria de Playoff frente al Barça. Sobre lo primero, expone que « empezó muy fuerte, con las lesiones bajó bastante. Todos hemos tenidos lesiones, pero a ellos les afectó un poco más, sobre todo, las de Albicy y Pustovyi. Después en este final de temporada ha tenido partidos buenos y malos, desde fuera parece que les falta más estabilidad. La EuroCup se veía muy cerca de la final y más en casa, y como se ha visto a un partido es muy complicado. Le pasó a Partizán, la Penya... Andorra no se jugaba nada y salió a disfrutar».

«A pesar de no estar en la Copa ha entrado en Playoff y ahora veremos cómo compite contra el Barça. Es difícil valorar desde fuera, pero los he seguido bastante. Ha hecho un gran papel en la EuroCup, siendo capaz de ganarle los dos partidos al Valencia, aquí a la Virtus... No es nada fácil ser primero de ese grupo, en la Liga Endesa ha estado más irregular», afirma.

Incide en el pulso contra la escuadra de Jasikevicius. «Cuando quedas octavo, jugar contra el primero siempre es difícil. El Barça está jugando a un gran nivel, a tres partidos se puede dar más la sorpresa que a cinco», manifiesta.

Oliver responde ante la atenta mirada de Báez. « Es un gran competidor y es una de las claves de que el Betis se haya salvado», finaliza para ceder el testigo de la conversación al dominicano, que dice emocionado que «estoy súper orgulloso de haber sido su compañero de equipo, de habitación, de capitanía, de cuando nos veíamos bien y mal intercambiar opiniones de cómo cambiar las cosas. Ha sido un grandísimo jugador y todavía más compañero. Me siento muy orgulloso de compartir pista y vestuario con él».

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«Le digo que tiene que ser entrenador y que no me la juegue. Sé que le ilusiona y que quiere hacerlo, se le ve en la cara y siempre tiene esa predisposición de ayudar, lo que ya ha hecho como jugador un montón. Tiene la preparación más que suficiente para hacerlo, de entrar en ese mundo que es la parte difícil. Una persona como Albert debería tener alguna oportunidad», asevera.

Báez, quien se unió al proyecto de Berdi Pérez y Luis Casimiro -suplió a Joan Plaza- en noviembre con el bloque sevillano como colista destacado hasta protagonizar un final brillante para obtener la permanencia, resalta que « cuando llegué la situación era difícil porque se veía como que el equipo había descendido, pero no. El club hizo un esfuerzo y se reconstruyó la plantilla».

Báez cree que el año del Granca fue « de altibajos, la victoria del Andorra aquí me lo encontré como una sorpresa. Es baloncesto y cualquiera puede ganar, pero el Granca era favorito».

«Han competido, tuvieron un momento muy bueno en la temporada, viéndose un equipo con muchísimo talento y superior, pero luego le han venido los bajones. Enfermó Shurna y más cosas que luego te quitan el ritmo. Pasaron por ese bache que pasan todos los equipos», argumenta.

«Les deseo la mejor de las suertes. El Barça es un equipazo y un poquito de suerte sí que creo que van a necesitar», añade.

La anécdota con Delgado

Un Playoff que selló el Granca en la última fecha merced a una carambola. La derrota frente al Real Madrid le obligó a esperar los tropiezos del Murcia y Bilbao. Precisamente, este último cedió ante el Betis en la prórroga. « Me acuerdo que Delgado se me acercó durante el partido para decirme que si ganaban se metían en el Playoff y yo le dije que me parecía bien, pero que nosotros teníamos que hacer nuestro trabajo», sonríe.

Báez, de 40 años y con cuerda para rato, concluye que «si puedo competir, quiero seguir jugando a esto y quiero estar. Cuando tuve la oportunidad de estar en pista, creo que se me dio bastante bien competir a este nivel todavía».

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