Copa del Rey | Final

Segundo MVP de la Copa para Mirotic, primero como azulgrana

El hispano-montenegrino ya ha conquistado todos los galardones individuales en España desde su llegada al Barça

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Granada

Apenas lleva dos temporadas y media en el Barça, pero Nikola Mirotic ya tiene todos los galardones individuales posibles como azulgrana. Al menos en España. El hispano-montenegrino, sobre el que reposaban todas las miradas de la final de la Copa del Rey con su exquipo enfrente y las iras de la afición blanca, respondió con 19 puntos y cinco rebotes para una valoración de 19, que le convirtió de largo en el mejor del duelo. Puso así la guinda a un torneo en el que promedió 16 puntos, cinco rebotes y un tapón para una valoración media de 23,3.

Se ganó a pulso la condición de MVP de la Copa del Rey, un galardón que ya conquistó en 2014 en Málaga, donde triunfó el Real Madrid en el que entonces militaba. Iguala así a los madridistas Heurtel y Llull, ambos con dos reconocimientos, los dos del francés como azulgrana. Se queda a uno de los tres que luce en sus particulares vitrinas Rudy Fernández.

Desde su llegada al Barça en verano de 2019, Mirotic, siempre con la mochila que supone la obligación de ser un jugador absolutamente diferencial en el Viejo Continente, ya acumula hasta tres trofeos individuales. Logró el premio al Mejor Jugador de la Liga ACB 2019-20, un campeonato que de la mano de Pesic en el banquillo del Barça se le escapó en la final de aquel playoff exprés en Valencia disputada contra el Baskonia de Ivanovic. También se hizo con el MVP de las finales ligueras de la campaña 2020-21, que ya con Jasikevicius como entrenador azulgrana acabó con el título en las vitrinas del Palau Blaugrana.

«La segunda parte hemos sido mucho más nosotros, defendiendo y corriendo el contraataque. Grandísima victoria, nos lo merecemos y es el momento de disfrutar, pero también de estar humilde porque queda mucho para poner al club donde queremos estar», señaló Mirotic tras la final. «Es una final de la Copa del Rey, hay muchas emociones y el público está ahí, pero estoy muy contento porque hemos dejado al Madrid en 59 puntos, que no es habitual. Saras ha estado de diez al descanso, parecía que era el único que confiaba en el equipo y ha dado una charla impresionante», añadió en relación al papel de Jasikevicius en la reacción del Barça tras el descanso.