«Nico Brussino tiene cosas de Espil»

03/01/2018

El extécnico argentino de las categorías de formación del Club Baloncesto Gran Canaria, Martín Guerreiro, conoce a la perfección al nuevo fichaje amarillo Nicolás Brussino, a quien descubrió con 15 años en una prueba de jóvenes talentos e hizo debutar con 17 años en el San Martín de Marcos Juárez de su país.

Guerreiro trabajó en el Granca durante dos temporadas (2008-2010), en las que compaginó las funciones de tutor de los jugadores jóvenes becados de la entidad claretiana y las de entrenador del cuadro infantil -primer curso- y asistente de Rafa Arocha en el junior en su última campaña. Tras finalizar su periplo en la isla, retornó a Argentina para enrolarse en el San Martín de Marcos Juárez, de la provincia de Córdoba, equipo que competía en la Segunda División y para el que captó a la última incorporación del equipo de Luis Casimiro, el exterior Nicolás Brussino, de 24 años y 2,01 metros de altura.

«Lo reclutamos con 15 años en un proceso de selección de chicos que destacaban en el país. Su hermano mayor, con dos o tres años más, ya estaba en el club, jugaba de base y actualmente está en el Olímpico de La Banda. Debutó con 17 años en la Liga TNA, en la Segunda de Argentina. Estuvimos dos años y medio trabajando con él y luego se fue a otros dos clubs de la Liga Nacional: el Regatas de Corrientes y el Peñarol de Mar de Plata, antes de dar el salto a Dallas Mavericks y a Atlanta Hawks. No tuvo mucha participación en la NBA porque es un tanto tímido y creo que la adaptación al idioma le costó mucho, si bien cuando pudo participar tuvo buenos juegos, pero no pudo adaptarse a esas cuestiones de comunicación», argumenta Guerreiro.

El expreparador claretiano afirma que Brussino es «un escolta tirador, que lanza de ocho metros y te asesina, y en el pick and roll hace jugar muy bien. Puede participar en cualquier posición porque tiene muy buena lectura del juego; haciéndolo de dos, de tres, de base, de cuatro tirador, pero él es un escolta; ésa es su posición».

«Cuando lo reclutamos y por mi experiencia en Europa me hacía recordar a los jugadores balcánicos; cuando lo vimos entrenaba de tres y de cuatro, pero lo empezamos a colocar de base porque creíamos que tenía mucho futuro para poder jugar en la posición del dos, del tres o incluso de uno», relata.

Guerreiro cree que «le irá bien en el Gran Canaria porque le va a aportar su juego ofensivo y es un jugador al que le gusta entrenar, más allá de sentirse identificado con la afición, No es un jugador típico argentino en el sentido de aguerrido, es más de sangre fría, pero se va a identificar con el club rápidamente y ojalá que la afición lo adopte porque es muy buena persona».

«Además, aquí tomamos a España como una referencia de élite y todos los jugadores argentinos aspiran a la NBA y a la Liga Endesa», agrega.

Asimismo, el entrenador lo compara con su compatriota Juan Alberto Espil, un tirador consumado que triunfó durante 12 años en Europa. «Tiene cosas de Espil por su tiro, pero nunca tuvimos en Argentina un jugador de esa altura y en la posición de escolta, por eso es difícil compararlo con alguno», finaliza.