Sergio Llull entra a canasta durante un partido. / Carlos Díaz (Efe)

El Real Madrid abre el poslasismo con la renovación de Llull

El base menorquín seguirá vistiendo de blanco durante las dos próximas temporadas

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

Dos días después de comunicar el despido de Pablo Laso, el técnico que firmó una de las etapas más gloriosas de su historia, el Real Madrid abrió el poslasismo anunciando la renovación del jugador que mejor entendió y expuso el baloncesto trepidante que constituyó el santo y seña del genial técnico vitoriano. Sergio Llull, capitán desde la retirada de Felipe Reyes y el hombre que levantó, junto a Laso, el último trofeo de la Liga Endesa, seguirá vistiendo de blanco durante las dos próximas temporadas.

El base menorquín y el Real Madrid tenían apalabrada la renovación desde hace varias semanas, como también sucede en el caso de Rudy Fernández, otro de los pilares de los múltiples éxitos cosechados por el conjunto de Chamartín a la vera de Laso. Pero fue este miércoles cuando desde la 'casa blanca' oficializaron la continuidad de Llull hasta el 30 de junio de 2024, en un intento de pasar página tras la polémica desatada a raíz de la controvertida destitución del técnico, basada, según el club, en informes clínicos que desaconsejaban su vuelta a los banquillos en septiembre como consecuencia del problema cardíaco que motivó su hospitalización el pasado 5 de junio, aunque contestada el martes por Laso con un par de mensajes en su cuenta de Twitter en los que aseguraba que tiene el visto bueno de los médicos para seguir entrenando al máximo nivel.

Al técnico vasco le dedicaba precisamente unas emotivas palabras Sergio Llull pocas horas antes de que el Real Madrid diese cuenta de su extensión de contrato. «Yo jugué en el Madrid de Pablo Laso, y fue increíble. Gracias por ayudar a devolver a este gran equipo donde merecía estar», apuntaba el balear en sus redes sociales.

El de Mahón llegó al Real Madrid en 2007. Cuatro años después, aterrizaba Pablo Laso en el banquillo de los blancos. Juntos formarían un tándem de oro. El balear se convirtió en el ejecutor más aplicado del libreto que transmitía el vasco desde la banda. Llull, que ya había levantado una Liga a las órdenes de Joan Plaza un mes después de su fichaje, fue una de las piezas capitales sobre las que pivotó el proyecto de Laso, con el que volvió el espectáculo al antiguo Palacio de los Deportes y que, en términos numéricos, se resume en la conquista de dos Euroligas, seis Ligas, seis Copas, siete Supercopas y una Intercontinental, siempre con Llull como figura destacada.

La sintonía entre Laso y Llull fue absoluta y, por ello, el capitán del Real Madrid tuvo un gesto conmovedor hacia el técnico el pasado 19 de junio. Ese día, después de que los blancos derrotasen al Barça por 81-74 en el cuarto partido de la Liga Endesa y sellasen su trigésimo sexto título en el torneo de la regularidad, el base se acercó al preparador, que había seguido el encuentro a pie de pista, para que fuese el encargado de levantar el trofeo que venía a recompensar una temporada llena de contratiempos, con la dolencia cardíaca que sufrió este último como máximo exponente. Una forma de agradecerle tantos años de desvelos para devolver al Real Madrid a lo más alto del baloncesto europeo.

Hombre récord

Quince temporadas vistiendo la zamarra blanca le han servido a Sergio Llull para convertirse en el segundo jugador con más partidos en la historia de la sección de baloncesto del Real Madrid, 943, superado únicamente por Felipe Reyes, así como en el segundo que más campañas acumula en el club de Chamartín, empatado con el señalado Felipe Reyes, Juan Antonio Corbalán y Fernando Romay, y a una del récord que ostenta Rafa Rullán.

MVP de la Euroliga en el curso 2016-17, el balear es el madridista que más partidos, victorias, puntos, asistencias y triples convertidos acumula en la máxima competición continental. Unos logros que ha reunido después de desoír en numerosas ocasiones los cantos de sirena que llegaban desde la NBA. «Hay niños que sueñan con jugar en la NBA, yo soñaba con jugar en el Real Madrid y lo he cumplido», contaba en 2015, tras rechazar una oferta de los Houston Rockets para quedarse en el club de su vida.