Nikola Mirotic, durante el partido contra el UCAM Murcia. / EFE

Copa del Rey / Semifinal

Mirotic sostiene al Barça frente a un gran UCAM Murcia

El hispano-montenegrino acudió al rescate azulgrana frente a la revelación del torneo con 15 puntos, ocho rebotes y porcentajes casi impecables

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Granada

El Barça estará en la final de la Copa del Rey. Con ello se cumplirán todos los pronósticos y se repetirá el clásico con el título en juego por novena vez en las trece últimas ediciones del torneo. Sin embargo, un soñador Murcia dignificó la competición y por momentos amenazó con dejar al Real Madrid compuesto y sin la novia esperada en la gran cita. Fue un aviso para el conjunto azulgrana y también un regalo para el espectador, que confirma y pone en el foco la histórica temporada del UCAM, un equipo que repitió en Granada su techo histórico y cerca estuvo de derribarlo.

Había expectación por ver el estado físico del Murcia, después de un duelo de cuartos muy exigente ante el Valencia, más aún cuando el Barça pudo hasta dosificarse en su pugna con el Manresa, resuelta con facilidad. Lo cierto es que pareció notarse de inicio. Los azulgranas exhibían una velocidad más, secando al peligroso perímetro murciano y golpeando con el renacido Laprovittola como espada. Por si fuera poco, a Lima no le entraba absolutamente nada pese a su buen hacer con el rebote, afeado por una carta de tiro muy mala.

James Webb tiraba del carro del Murcia, desbordado por otra exhibición ofensiva culé materializada con 32 puntos tras diez minutos de juego que doblaban los 16 del equipo de Sito Alonso. Pese a todo, un cierto atasco del Barça en el lanzamiento y el parcial de 0-8 a favor del UCAM en el comienzo del segundo cuarto animaron un partido que se puso caliente en una falta en defensa de Bellas a Jokubaitis que la ruidosa afición murciana reclamaba como infracción en ataque del prometedor lituano. Sea como fuera, la técnica al banquillo le dio a Mirotic ese tiro libre y dos más en la jugada siguiente para cortar la sangría azulgrana. No resultó, pues la vanguardia ofensiva de Sito Alonso empezó a castigar al Barça con Emanuel Cate como aliado. El pívot rumano estaba todo lo afinado que no estuvo Lima en los primeros minutos.

103 Barcelona

Calathes (12), Laprovittola (19), Exum (4), Mirotic (15) y Sanli (13) –quinteto inicial–; Jokubaitis (2), Kuric (14), Abrines (-), Sergi Martínez (6), Hayes (-), Smits (6) y Davies (12).

90 UCAM Murcia

Isaiah Taylor (21), McFadden (18), Webb (15), Rojas (-) y Lima (2) –quinteto inicial–; Bellas (5), Jordan Davis (5), Czerapowicz (7), Vasileiadis (-), Radovic (2), Malmanis (-) y Cate (15).

  • Parciales: 32-16, 23-33, 18-23 y 30-18.

  • Árbitros: Hierrezuelo, Conde y Caballero. Eliminaron por cinco faltas a Jordan Davis y Radovic.

  • Incidencias: Segunda semifinal de la Copa del Rey disputada en el Palacio de Deportes de Granada.

Thad McFadden, el héroe frente al Valencia, ya estaba subido a las barbas del gigante azulgrana cuando los triples de Sergi Martínez y Laprovittola por partida doble, el primero de los clásicos del argentino en transición, frenó momentáneamente la rebelión. Tiene mucho mérito aguantarle al Barça un partido con un tanteo en progresión hacia el centenar, pero este Murcia es un regalo para el amante del baloncesto ofensivo y vibrante.

«No hay miedo», pareció gritar Taylor nada más reanudarse el partido tras el descanso, con un triple que en ese momento ponía a los suyos solo tres abajo. Debió contagiar a su inseparable compañero de cinta y aventuras, McFadden, que recogió el guante con otro acierto desde fuera para igualar el encuentro. La igualdad subió todavía un punto más la intensidad del partido, con defensas férreas y una pelea tremenda por cada rebote, una pugna que Murcia estaba decantando en su favor. El pabellón explotó con un triple de Bellas que ponía por delante al UCAM a falta de trece minutos (65-66).

La irrupción de Kuric

El golpe aturdió al Barça, perdido con Mirotic descansando en el banquillo y cinco abajo en el marcador. El hispano-montenegrino se puso manos a la obra nada más regresar a la cancha. Por algo es un jugador diferencial en Europa. Fortaleza en el rebote y seis puntos consecutivos para que el Barça afrontara los diez minutos defensivos con una ventaja mínima (73-72).

No fue la única carta ganadora del Barça, pues Kuric, hasta ese momento prácticamente inadvertido, entró en escena con fuerza, con una docena de puntos en el último cuarto. No fue el único problema del Murcia, que lamentó la lesión del entonadísimo McFadden. Negaba con la cabeza el estadounidense en el banquillo, impotente al no poder ayudar a su equipo a la hora de la verdad, esa en la que finalmente no fallaron los hombres de Jasikevicius para citarse con el eterno enemigo, esta vez con el metal en juego.