El capitán del Anadolu Efes, Dogus Balbay, levanta el trofeo de la Euroliga. / EFE

Final Euroliga 2020-2021

El Efes impide al Barça de Gasol cumplir su sueño

Liderado por Micic y Larkin, el poderoso equipo turco conquista su primera Copa de Europa y deja al jugador catalán sin el único título de clubes que no ha conseguido

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZ Madrid

El Anadolu Efes, que hace tres años fue el peor equipo de la Euroliga, se coronó por primera vez en la historia rey del continente e impidió al Barça de Pau Gasol cumplir su sueño. Al equipo azulgrana, de conquistar su tercera Copa de Europa tras las ganadas en 2003 y 2010, y al legendario jugador catalán de adjudicarse, a poco más de un mes para cumplir los 41 años, el único título de clubes que no tiene en su excelso palmarés. Liderado por dos de los más explosivos y mejores bases de Europa, Vasilije Micic y Shane Larkin, que sumaron 46 puntos, más de la mitad del nuevo campeón, el Efes, tercero en la fase regular de la Euroliga y verdugo del Real Madrid en cuartos, alcanzó la gloria en su segunda final consecutiva y dejó frustrado al Barça, al que no le bastó con su orgullo y la aportación anotadora de Cory Higgins, Kyle Kuric y Brandon Davies.

El Barcelona sufrió así una enorme decepción, aunque después de haber perdido frente al Efes los dos partidos de la fase regular y ser consciente del poderío del equipo turco dirigido por Ergin Ataman, afrontaba su mayor y más complicado reto y no era favorito a conquistar Europa 11 años después. Ni siquiera con el talento de Nikola Mirotic (11 puntos y nueve rebotes), que no respondió a lo que se esperaba de él en batalla tan decisiva, ni con la experiencia e ilusión de Pau Gasol, que regresó al equipo de su vida para ser campeón de Europa y preparar los Juegos y se despedirá del baloncesto sin el trofeo más preciado de clubes. No pudo ser, porque el serbio Micic, MVP de la fase regular y también de la final, y el exbaskonista Larkin, imparables, destrozaron con su capacidad física y táctica y su potencial anotador a un Barcelona que acusó la lesión sufrida dos días antes por Nick Calathes y fue incapaz de frenar a las dos grandes estrellas del conjunto turco.

Mientras el Barcelona fue de más a menos, Micic y Larkin esperaron su momento y se encargaron de machacar, sobre todo tras el descanso, a los azulgranas, muy nerviosos y desarbolados por dos directores de juego trepidantes que hicieron estragos en una defensa culé que no dio la talla en la intensa y definitiva pelea por la Euroliga. El serbio y el estadounidense terminaron el primer cuarto con solo dos puntos y uno, respectivamente, pero en la segunda parte fueron una pesadilla para un equipo culé que necesitaba ser un bloque más que nunca y se vio dominado por un conjunto más solidario y hecho.

81 Barcelona

Calathes (-), Higgins (23), Claver (2), Mirotic (11) y Davies (17) -quinteto inicial-; Hanga (-), Bolmaro (7), Smits (-), Gasol (1), Abrines (2) y Kuric (18).

86 Anadolu Efes

Micic (25), Larkin (21), Simon (4), Singleton (4) y Sanli (12) -quinteto inicial-; Beaubois (3), Balbay (-), Moerman (6), Pleiss (5), Anderson (-) y Dunston (6).

  • Parciales: 22-15, 14-24, 22-26 y 23-21.

  • Árbitros: Pukl (Eslovenia), Latisevs (Letonia) y Vilius (Lituania). Eliminado: Davies.

  • Incidencias: Final de la Euroliga 2020-2021 disputada en el Lanxess Arena de Colonia, a puerta cerrada.

Todo lo bien que trabajó el Barça y lo bueno que hizo en defensa en el primer cuarto lo tiró por tierra en ataque en el segundo, atenazado por un rival que, relanzado por el exazulgrana Pleiss hasta que se lesionó, le llegó a endosar un parcial de 4-21 en ese período en el que el conjunto turco fue muy superior. Mirotic, tan fundamental en el Barcelona, se fue al descanso sin un solo punto y con un -6 de valoración, y el equipo culé se fue desinflando ante la defensa en zona del Efes y sus continuos errores en los lanzamientos a canasta. Con solo dos puntos de 12 en el primer tiempo, el Barça no encontró el camino contra un adversario también muy poderoso físicamente, que después de ir perdiendo por 10 (25-15), inició una gran remontada en un duelo marcado por las faltas y los tiros desde la línea de personales.

Inconsistente

Afortunadamente para el Barcelona, después del repaso que le dio el Efes en el segundo parcial, solo se fue a vestuarios tres abajo (36-39), porque el equipo otomano también se estrelló desde el exterior (1 de 8 en los primeros 20 minutos) y Kuric se encargó de mantener con vida al equipo de Sarunas Jasikevicius. Barça y Efes se repartieron un cuarto cada uno, los azulgrana gracias a su intensidad defensiva y a los puntos (10) y rebotes (cinco) de Davies en el primero; y los turcos, por su acertada táctica y despliegue atrás y por el dúo Larkin-Pleiss que tantísimo aportó en el segundo. Sin embargo, cuando el Efes consiguió su primera máxima ventaja (29-36), no pudo despegarse más, porque se lo impidió Kuric y el paso al frente dado por un equipo azulgrana antes de un intermedio al que el Barcelona no podía llegar nada satisfecho, pero a tan escasa diferencia en el marcador.

Pese a que el Barça también fue derrotado en el tercer cuarto, llegó el momento de la esperada aparición de Mirotic y Higgins, a quienes el conjunto catalán había echado muchísimo de menos, porque con Calathes tan mermado por su esguince de tobillo sufrido en la semifinal, precisaba de los puntos del hispano-montenegrino y del estadounidense que fue el héroe contra el Armani Milán. Micic y Larkin siguieron sin embargo pasando por encima del Barcelona, y así logró el Efes una máxima de 11 puntos (41-52) que no perdería hasta que llegaron dos triples consecutivos de Higgins para reanimar a su equipo. Después llegó el momento de Mirotic, pero ya era demasiado tarde. El Barcelona contibuaba siendo muy irregular e inconsistente y el Efes se fue al último parcial al frente, en juego y cabeza, aunque consciente de que ante el orgullo y físico de los azulgrana le iba a costar llevarse el título. Llegó a empatar el Barça la final (69-69), pero en momento tan crítico llegó otra vez el momento de los más grandes y Micic y Larkin no iban a permitir el fracaso turco, llevando el partido de nuevo a su terreno, el de la presión defensiva y las personales, en los segundos definitivos de un duelo que el Efes siempre supo cómo jugar.