Fútbol: UD Las Palmas

Araujo, su sequía y Grecia

14/05/2019

El delantero argentino no ve portería desde diciembre de 2018 y empieza a acusar la ansiedad. Ante el Córdoba falló dos ocasiones clamorosas. Las lesiones le han impedido volver a ser el referente en ataque.

Tenía que tirar del carro y las lesiones acabaron poniéndole las cadenas. Sergio Araujo, artífice directo del último ascenso a Primera División de la UD Las Palmas, tan solo ha anotado tres dianas en lo que va de curso. Sus problemas físicos a lo largo de toda la temporada han impedido que el argentino pudiese brillar como hiciera en su primera campaña en la categoría de plata vestido de amarillo.

Se perdió las primeras siete jornadas de Liga (Reus, Albacete, Zaragoza, Nástic, Extremadura, Málaga y Sporting) y reapareció en la octava, ante el Alcorcón, jugando 38 minutos en el Gran Canaria para que empezara a coger el tono físico. Y luego jugó once encuentros consecutivos hasta que, por motivos burocráticos, tuvo que permanecer en Argentina poco más de una semana. Estaba de vacaciones de navidad y, ya cuando llegó a la isla, le costó bastante entrar en el equipo, puesto que llegó mermado físicamente. Con minutos a cuentagotas, le costó arrancar y, cuando parecía que lo hacía ante el Deportivo de La Coruña, volvió a romperse. Otros seis partidos de baja. Y otra vez a volver a empezar. Así ha sido la vida de Sergio Araujo en una temporada en la que se esperaba que abanderase el ascenso, como hiciera en su anterior etapa de amarillo, a Primera División.

Las Palmas notó su ausencia, pues mientras se hundía en la tabla clasificatoria debido a su falta de ideas y de gol, Araujo veía los encuentros desde la grada. Y, cuando el Chino se calzaba las botas y se vestía de corto, tampoco mejoraba los números de la Unión Deportiva de cara a portería. En los 22 partidos que ha podido disputar hasta el momento (restan cuatro para acabar el curso) tan solo ha podido anotar tres tantos. Una cifra demasiado pobre y, cómo no, tremendamente alejada a sus números en la temporada del ascenso, donde perforó las redes rivales hasta en un total de 25 ocasiones. Dos de aquellos goles, además, fueron decisivos en los playoffs de ascenso para devolver al conjunto isleño a la máxima categoría del fútbol español.

Contra el Córdoba, en la victoria amarilla del pasado domingo, aumentó la ansiedad del Chino, que malogró dos ocasiones clamorosas de gol. Le corre el hambre por las venas y buscará este domingo, ante el Rayo Majadahonda, saciar esa sed que solo dejará sin efecto si sus disparos besan la red.

Sus números están lejos de su mejor versión y Araujo lo sabe. No obstante, jamás se le podrá recriminar ambición a un futbolista que siempre que juega se deja el alma en el campo de fútbol.

Araujo, su sequía y Grecia
En Grecia no se olvidan de él

Pese a que sus números se han visto reducidos esta temporada debido a las malditas lesiones, el AEK Atenas no deja de soñar con repescar al que fuese un ídolo en Grecia el año pasado. Desde el país heleno no se olvidan de Sergio Araujo y la idea es que, una vez finalice la temporada en la Segunda División española, vuelvan a la carga por el argentino. A su favor tiene el AEK al entrenador. Manolo Jiménez, que volvió al club tras su cese en la Unión Deportiva, tiene debilidad por Araujo y ese sentimiento es recíproco. Ya se vio en la reacción del Chino cuando anotó ante el Numancia. El delantero centro se fue hacia el banquillo y, con el sevillano en el punto de mira, le dio un abrazo al que fuera por aquel entonces entrenador de Las Palmas. Jiménez sacó a relucir la mejor versión del atacante de Buenos Aires en Grecia y lo quiere de vuelta para comandar la delantera del AEK Atenas la campaña que viene. La cláusula que tiene actualmente es de 60 millones y la UD no lo regalará. Y todo lo que sea inferior a 10 kilos sería malvender a un activo importante.