El delantero Sandro Ramírez festeja un gol durante su etapa como jugador del Málaga. / EFE

Acuerdo ultimado por Sandro hasta el punto de que la UD cree que podría jugar en Málaga

El jugador acelera la rescisión con su club, que le había prometido en 2020 que quedaría libre en cuanto recibiera una oferta de los amarillos

PEDRO GARCÍA Las Palmas de Gran Canaria

El delantero Sandro Ramírez aceleraba en la jornada de ayer su negociación con la SD Huesca para rescindir el contrato y firmar por Las Palmas como futbolista libre. En 2020 tras el descenso de Huesca, el club le había prometido dejarlo libre si en algún momento recibiese una oferta para jugar con la camiseta amarilla. Este es el caso.

Es tal el optimismo en el club amarillo, que creen que podría viajar a Málaga este domingo para ponerse a las ordenes de García Pimienta en el partido que la UD disputará en el estadio de La Rosaleda, el lunes 22, a las 21.00 horas. Aunque desde el pasado 17 de julio, los entrenamientos del jugador con el grupo no han sido de manera continuidad, debido a algunos problemas físicos, el estado físico del exjugador del FC Barcelona es bueno.

Sus deseos de no ser cedido y, al tiempo, regresar a casa, han dilatado los plazos marcados para hacer oficial su fichaje, que se viene demorando un poco más ante las pretensiones del propio Sandro de rescindir su vínculo laboral con la entidad oscense.

El presidente Miguel Ángel Ramírez, en un gesto de cortesía, había acordado con el Huesca un primer pago de 500.000 euros en concepto de préstamo hasta junio y con la opción, en caso de ascenso, de adquirir el pase del delantero por 1.500.000 más. Hay que decir, que las relaciones entre las dos instituciones son y siempre han sido excelentes. Sin embargo, el futbolista discrepa de la fórmula inicial pactada.

Sandro le ha dejado claro a los dirigentes de Las Palmas que no atenderá otra propuesta y se unirá al proyecto liderado por el entrenador barcelonés, desoyendo mejores propuestas para jugar en el extranjero. La pretensión de desligarse del Huesca, con el que tiene relación laboral hasta 2024, para ser dueño de su futuro es lo que ha impedido, de momento, anunciar su incorporación a la UD, pero fichará seguro.

Sandro Ramírez es un futbolista criado en la casa amarilla desde su etapa como benjamín, a donde llegó procedente del Barrio Atlántico. Gracias a su olfato goleador, fue fichado en 2009-2010 por el FC Barcelona.