José Padilla lleva a escena el acoso escolar con ‘Papel’

El dramaturgo canario José Padilla ha puesto su pluma al servicio de los más jóvenes en Papel, una pieza que ya han visto 14.000 estudiantes. Ahora, este montaje pensado para concienciar a los menores sobre el acoso escolar llega a Gran Canaria.

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA

El 21 de septiembre de 2004, en el pueblo guipuzcoano de Hondarribia, un joven de 14 años ponía fin a su vida huyendo del acoso escolar. La terrible historia de este chico, llamado Jokin Zebeiro, inspiró a José Padilla (Tenerife, 1976) para escribir Papel.

La pieza se estrenó el pasado mes de septiembre en el madrileño teatro Pavón Kamikaze y, desde entonces, su mensaje ha sacudido a 14.000 espectadores, la mayoría de ellos alumnos y profesores de Madrid.

«Es una obra pensada para girar por todas las comunidades aunque, de momento, el grueso de las funciones se ha hecho en Madrid», explica José Padilla.

En su periplo por los colegios y municipios españoles, Papel llegará la próxima semana a Gran Canaria. En concreto, al teatro Víctor Jara de Vecindario, el lunes, y al Cicca de la capital grancanaria, el martes.

Papel está ideada para que «los adolescentes participen del teatro. Algo necesario y que se les ha negado. Esta es una responsabilidad a la que los profesionales del teatro le hemos dado la espalda. Ellos son el presente y el futuro y los hemos tratado con condescendencia. Es necesario que disfruten del teatro», comenta el autor en el transcurso de una conversación telefónica.

Aunque la pieza también va dirigida al resto de la comunidad educativa y al público en general, lo cierto es que, recuerda Padilla, «los adolescentes son los que están en primera línea de un problema tan grave como el acoso escolar. Si al salir de la obra se ponen a pensar, estarán solucionando el principal problema de su lugar de trabajo, que es la escuela», añade. Este objetivo se consigue en cada función porque, tras la obra, hay un debate posterior entre los actores y el público. «Recibimos el feedback y emiten su opinión. Salen removidos y sorprendidos porque se les trate de tú a tú, no como a niños irreflexivos, sino como a personas con cierta capacidad de raciocinio y de reacción», abunda el dramaturgo. En su opinión, la pieza cala mucho en el público escolar porque no se basa en la relación del acosador y el acosado. Además, «hay mucho humor y se tocan muchos palos del problema». «Está construida para mostrar todos los puntos de vista del problema», afirma Padilla. Por eso, sus intérpretes -Ana Vayón y Juan Blanco- dan vida a doce personajes. «Hablamos de la gente que está alrededor y de las redes sociales y los videojuegos», explica el autor.

La productora Verónica Pérez y su socio Cristóbal Suárez eligieron abordar este asunto en el primer montaje de la nueva productora Ventrículo veloz y encargaron el texto a Padilla. «Llevamos años trabajando en teatro. Queríamos montar algo juntos y nos lanzamos. Somos padres y nos inquieta este problema», explica Verónica Pérez.

Tras representarse ante escolares madrileños y de lugares como Tenerife y Ávila, el próximo curso Papel reanudará su recorrido por los teatros peninsulares al encuentro de los escolares.

Enredado

José Padilla siempre tiene muchos frentes abiertos, incluso en verano.

El 13 de mayo estrenará en Almería su adaptación de El rufián dichoso, de Miguel de Cervantes, un trabajo encargado por la Fundación Siglo de Oro. La obra está programada en el próximo Festival de Almagro.

Además, el 28 de junio, en el teatro Pavón Kamikaze de Madrid, se representará Las crónicas de Peter Sanchidrián. Según explica, la obra, escrita y dirigida por él, «es un homenaje teatral a las películas de serie Z de ciencia ficción».

«Nuestra propuesta tiene los mismos referentes que The Rocky Horror Picture Show», señala el dramaturgo que evocará en escena a «los gremlins, 2001 odisea en el espacio, el mito de Frankenstein, vampiros, alienígenas y supérheroes».