El Museo Néstor de la capital grancanaria alcanzará en octubre un lustro de cierre para una rehabilitación que el Ayuntamiento sigue sin definir. / C7

El universo de Néstor Martín Fernández de la Torre desembarcará en Madrid con una muestra

'Néstor o la ambigua hermosura; pintor de la tierra ilusoria' se exhibirá en 2023 en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

El simbolismo y el modernismo de Néstor Martín Fernández de la Torre (Las Palmas de Gran Canaria, 7 de febrero de 1887-Las Palmas de Gran Canaria, 6 de febrero de 1938) ha cautivado en Madrid gracias a 'pinceladas' puntuales, fruto de exposiciones colectivas. Ya se trabaja para que esta cuenta pendiente con el legado y el magisterio de este artista isleño se salde el próximo año con una exposición individual en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, ubicada en el palacio de Goyeneque del número 13 de la calle de Alcalá.

'Néstor o la ambigua hermosura; pintor de una tierra ilusoria' es el título de la futura exposición. «Llevo años intentando hacer algo potente de Néstor en Madrid. No es tan fácil. El objetivo es recuperar una personalidad que fuera de las islas es desconocida y eso es un plus que lo complica todo aún más. A Néstor sí lo conocen muy bien los expertos en ese periodo de la historia del arte, saben perfectamente de su valía y nos han pedido en varias ocasiones obras para exposiciones en recintos como Conde Duque o el Reina Sofía», avanza Daniel Montesdeoca, director del Museo Néstor de la capital grancanaria y comisario de este proyecto.

Otro grancanario, Juan Bordes, director de la Calcografía Nacional que se enmarca dentro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, ha sido clave para que este proyecto esté encaminado para convertirse en una realidad el próximo año o a más tardar en 2024. «Le propuse la idea a Daniel porque me apetece mucho que Néstor, que es tan valorado en Canarias, deje de ser un artistazo sepultado en Canarias y tan poco conocido fuera. Cuenta con un magnífico museo, ahora cerrado, en Las Palmas de Gran Canaria, y a todo el que iba a la ciudad se lo recomendaba y se quedaba fascinado al descubrir su obra», explica desde Madrid este artista que reconoce que Néstor ha sido «muy importante» en sus creaciones, incluida una serie de los años 70 inspirada en su universo pictórico, tanto por su «modernidad como por su canariedad».

Estructura de la muestra

El plan inicialmente trazado es que la Calcografía Nacional acoja una amplia selección de dibujos y grabados de Néstor Martín Fernández de la Torre, mientras que las salas de la Real Academia, en el mismo edificio, exhiban sus pinturas.

«Así le daríamos uso a la obra que tenemos en el museo, que como se sabe está cerrado. Es lo que los museos suelen hacer durante los periodos de cierre por reformas, para que las obras que almacena sigan siendo disfrutadas. Cuento ya con cuatro coleccionistas privados que nos cederían piezas y con dos o tres instituciones más. En los fondos del museo disponemos de muchos dibujos, casi más que pinturas», señala Montesdeoca, que apunta que Mariano Vergara se ha interesado en que esta exposición también recale, antes o después de Madrid, en el Palacio Episcopal de Málaga.

Inversión pública

Con la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Canarias, apunta, también ha contactado para ver la posibilidad de que 'Néstor o la ambigua hermosura; pintor de una tierra ilusoria' gire por el archipiélago natal del artista. Y es que la inversión de las instituciones públicas canarias será determinante, ya que Juan Bordes aclara que la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando no se puede implicar desde un punto de vista económico.

Daniel Montesdeoca reconoce que el proyecto «está aún en un primer paso» y que en los próximos meses ya espera tener definida la selección final de piezas y las firmas que aparezcan en el catálogo. « El proyecto está esbozado y aprobado por la Real Academia», apunta Juan Bordes.

«Con una buena difusión, sería un acontecimiento artístico. En Madrid es difícil llamar la atención. Existe una sobre-oferta y la ciudad se ha convertido en una de las mayores potencias expositivas de Europa. Néstor no es lo suficientemente conocido ni a nivel nacional ni internacional, aunque está al nivel de todos los grandes simbolistas. Es un problema de España, porque no hemos sabido vendernos, existe aún un cierto complejo de inferioridad y pensamos que todo lo de fuera es mejor, cuando es mentira», reflexiona Juan Bordes.

La figura jurídica «obsoleta» afecta a la gestión del museo

El Museo Néstor de la capital grancanaria celebrará el próximo mes de octubre un lustro de cierre, sin que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria haya presentado aún el proyecto definitivo para su reforma y posible ampliación.

Pero este no es el único lastre que arrastra, según explica su director, Daniel Montesdeoca. «Tenemos graves problemas de gestión, que nacen de la actual figura jurídica. No solo se trata ya de los problemas del edificio, su conservación y la puesta en marcha de la colección. Padecemos una figura jurídica obsoleta. Es insostenible lo de un consorcio-Patronato-Fundación Pública. Esta trinidad tiene que acabarse y se tiene que constituir una Fundación Pública en toda lid. Ana María Echandia, secretaria general del Pleno, ha hecho una magnífica labor con los estatutos», explica.

«Hay que extinguir la actual figura jurídica y refundar el Museo para facilitar la gestión. Llega hasta tal punto la situación que el personal no pudo cobrar abril y mayo en fechas. Se debe a que para Intervención en el Ayuntamiento se hace todo muy complicado, con razón, por la nueva Ley de Contratación Pública. Para pagar algunas facturas hemos estado incluso entre cinco y seis años», denuncia.

Montesdeoca apuesta por acabar con «la precariedad presupuestaria actual» y que se lleve a cabo su proyecto «museológico y museográfico presentado hace 18 años», mediante el que «todo el Pueblo Canario dependa del Museo Néstor». «No podemos seguir permitiendo que una parte del edificio pertenezca a Turismo y otra no se sabe a quién. Solo así podríamos tener un museo de la talla del Romero de Torres de Córdoba o del Sorolla de Madrid», subraya quien tiene claro que «hay que empezar de cero».