La poeta Elsa López, Ana Rossetti y la concejal de Cultura del Ayuntamiento de Los Llanos, Charo González, en la entrada de la Residencia Aridane. / C7

«La situación de la mujer en el mundo sigue siendo de sometimiento»

La autora participa en el tercer Festival Hispanoamericano de Escritores, que este sábado acaba, y es la primera inquilina de la Residencia Aridane.Ana Rossetti Escritora y dramaturga

VICTORIANO S. ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

Ana Rosetti (San Fernando de Cádiz, 1950) reconoce que asume una gran responsabilidad por ser la primera inquilina de la Residencia Aridane, que ha puesto en marcha el Festival Hispanoamericano de Escritores y el Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane como enclave creativo temporal para autores en lengua castellana. Su último libro, 'Maravillosas', llegó a las librerías en marzo, justo cuando se decretó el estado de alarma para combatir la pandemia del coronavirus.

-¿Qué siente al ser la primera autora que estrene la Residencia Aridane?

-Es un honor en cualquier caso y me siento muy afortunada, pero en cuanto a que soy la primera... prefiero no pensarlo demasiado porque poner en marcha esta iniciativa supone muchas expectativas puestas en ella y de mi depende, en cierto modo, de que consideren que ha merecido la pena, así que es una gran responsabilidad.

«Se puede tener oficio para llenar 20 páginas, pero eso no salva de la mediocridad»

-¿Con qué idea o plan preliminar tiene previsto afrontar esa experiencia? ¿Tiene en mente el desarrollo de una novela, un relato breve, un poemario o una pieza escénica?

-Esto es lo que me tiene bastante preocupada porque nada ni nadie manda en el proceso creativo. Se puede tener la idea y el oficio suficiente para rellenar veinte páginas, pero eso no garantiza que esas páginas se salven de la mediocridad. Incluso aunque se tenga la idea y el oficio, puede ser que al desarrollarlo no se necesiten veinte páginas para expresar lo que se quiera decir... pero bueno, no suelo adelantar acontecimientos. Yo, como Juliana de Norwich voy muy en plan de: «All shall be well, and all shall be well, and all manner of thing shall be well» («Todo irá bien, y todo irá bien, y toda clase de cosas irán bien»), así que espero salir del paso.

-Usted es ha transitado por distintos géneros y disciplinas. ¿Con cuál se queda o se siente más identificada?

-Depende de lo que tenga entre manos en ese momento, ahora mismo estoy investigando sobre otras escritoras y es lo que me absorbe por completo.

-¿Qué tiene Malasaña y sus mujeres para convertirse en el epicentro de su libro 'Maravillosas'?

-La pregunta que yo me hice cuando empecé a conocer el barrio fue: qué tiene este pedacito de Madrid para que hayan vivido en él tantas mujeres interesantes. Todas las que he recogido en mi libro son mujeres independientes, profesionales, que han sido protagonistas de sus vidas, han ayudado a otras, han cambiado sus condiciones, las de su entorno y algunas incluso, han cambiado la historia de España. Por algo este barrio es el de Maravillas.

-¿Cuál ha sido el recibimiento a su libro en el barrio?

-El libro se presentó el 9 de marzo, en el emblemático café Comercial, y mientras lo estábamos celebrando, se estaba decretando el estado de alarma. O sea...

-¿Trabaja en una nueva publicación y nos la puede avanzar?

-Estoy trabajando en la dramaturga del siglo XVII Feliciana Enríquez de Guzmán porque voy a ocuparme de la edición de una de sus piezas.

-Usted se ha caracterizado siempre por la lucha por la igualdad y la defensa de los derechos de la mujer. ¿Se ha avanzado mucho en los últimos años aunque aún queda mucho camino por recorrer?

-Si todavía hablamos de avanzar quiere decir que no hemos llegado. La situación de las mujeres en el mundo sigue siendo de sometimiento, por eso lo que hemos conseguido como mujeres blancas, con estudios y cierto nivel económico solamente dejará de ser un privilegio para convertirse en derechos cuando todas tengamos las mismas oportunidades. Esto mismo va para el varón. Los derechos humanos deberían ser universales y no para un grupo.

-¿Cómo pasó y qué conclusión sacó del confinamiento?

-He pasado por distintas etapas: desde la claustrofobia de las primeras semanas al descubrimiento de las posibilidades del 'zoom'. He estado impartiendo talleres a personas de distintos lugares de España, pero también de México, Estados Unidos, Alemania... Eso ha estado genial. Estoy hablando del confinamiento y desde mí misma porque esa es la pregunta, pero respecto a las causas no puedo dejar de sentir el dolor, la desgracia y la desesperación de tanta gente, pero también hay que agradecer el sacrificio y la generosidad que nos han sacudido con el mensaje de que todavía podemos creer en la bondad del ser humano.