Vista panormica de Zuheros, provincia de Córdoba / ARCHIVO

El olivar andaluz quiere ser patrimonio de la Humanidad

La Unesco debatirá en el verano de 2023 la candidatura aprobada por unanimidad por Consejo de Patrimonio Histórico

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCI Madrid

El océano verde de olivar andaluz quiere ser Patrimonio de la Humanidad. La candidatura para lograrlo fue aprobada por unanimidad este miércoles en la 88ª reunión del Consejo de Patrimonio Histórico (CPH), órgano del Ministerio de Cultura y Deporte que reúne a los directores generales de Patrimonio Cultural de las comunidades autónomas. Pero tardaremos aún dos años en saber si ese inmenso mar de olivos al que cantaron Lorca, Albeti, Machado Miguel Hernández es patrimonio universal.

La directora general de Bellas Artes, María Dolores Jiménez-Blanco, anunció la nueva candidatura del olivar andaluz a la Lista de Patrimonio Mundial de la Unesco, que se presentará el verano de 2023 para su debate en la Asamblea General de Organización de Naciones Unidas para la educación la Ciencia y la Cultura. Un año antes, en 2022, se debatirá la candidatura de la paisaje talayótico de Menorca presentada el año pasado.

«Ese paisaje una seña de identidad de Andalucía», dijo Miguel Ángel Araúz Rivero, director general de Patrimonio Histórico y Documental de la Junta de Andalucía, que explicó como la comunidad andaluza lleva trabajando once en esta candidatura desde que en 2010 inició el proceso la Fundación Juan Ramón Guillen.

Andalucía es la primera productora mundial de aceite de oliva, con un millón y medio de hectáreas dedicadas a este cultivo milenario concentradas en torno a trescientas localidades de Jaén, Córdoba, Granada, Málaga, Sevilla o Cádiz. Con más de un millar de industrias dedicadas a la transformación de sus productos, el olivar genera más del 30% del empleo en la región.

«El olivo es un árbol sabio, resiliente a las adversidades y generoso», dijo Pilar Parra Ruiz, vicepresidenta de la Diputación de Jaén, impulsa del la candidatura que ha unificado a toda Andalucía y en torno a la cual se aglutina un rico patrimonio artístico aqueológico, arquitectónico, ecológico, turístico e industrial. «Está ligado de forrma indisoluble a la cultura grecorromana que abarca todo el Mediterráneo y es su principal seña de identidad», resumió Parra.