El plazo culmina en 12 días

19/06/2017

Doce días, hasta el próximo día 30 tiene de plazo Mariate Lorenzo, consejera de Turismo, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, para obedecer al presidente Fernando Clavijo. Éste le instó a dar a conocer durante este mes las cifras finales, «con total transparencia», del 33º Festival de Música.

/Las Palmas de Gran Canaria

Si la cadena de mando tiene peso en el seno del Gobierno de Canarias, Mariate Lorenzo tiene doce días para acatar un mandato del presidente Fernando Clavijo.

«Le he dicho a la consejera [Mariate Lorenzo] que durante el mes de junio tiene que hacer públicas todas las cifras del 33º Festival de Música de Canarias, de una forma totalmente transparente». Así lo declaró el presidente regional a mediados de mayo, en un encuentro informativo en CANARIAS7. El pasado jueves volvió a repetirlo, en una comparecencia pública para informar de un crédito extraordinario para los presupuestos de este año, a preguntas, de nuevo, de este periódico.

Las cuentas definitivas de la controvertida 33ª edición del Festival son un secreto guardado bajo siete llaves. Ni siquiera los miembros del consejo de administración de Canarias Cultura en Red, empresa pública de la que depende, han tenido acceso a la misma. Incluso, el presidente Fernando Clavijo aseguró el pasado jueves que, cinco meses después de la finalización de este evento, no tiene estos datos.

Este oscurantismo dispara las sospechas sobre que el déficit final es de aúpa y podría obligar a que Canarias Cultura en Red sea objeto de un nuevo plan especial de seguimiento y control de gasto por parte de la consejería de Hacienda, situación en la que estuvo al final de la pasada legislatura, por su pésima gestión.

En febrero, una semana después de finalizado el Festival, Mariate Lorenzo y el coordinador del Festival, Nino Díaz, ofrecieron una rueda de prensa en la que dieron a conocer unos datos provisionales.

Desvelaron que las previsiones de ingresos se habían quedado 232.008 euros por debajo de lo previsto, lo que ya significa entrar en déficit, porque se programa gastando lo que se espera recaudar en taquilla.

Desde antes de que finalizara la 33ª edición, la parlamentaria popular Pepa Luzardo lleva solicitando al Ejecutivo «las cifras reales y todas las facturas». De lo primero no ha recibido respuestas y de lo segundo le han remitido solo algunas. Hay dos que califica «como sorprendentes o dudosas, cuanto menos».

En una figura un pago «en efectivo» de cuatro billetes de avión, en la compañía Iberia, a nombre «de los señores Ojeda, Reverter, La Hoz y Vela», de la que se hizo eco este periódico el pasado 31 de mayo. En la misma, donde ya figura el sello de contabilizada por parte de Canarias Cultura en Red, ni se especifica el lugar de salida ni el destino de los vuelos. «Los pagos en efectivo no son habituales en la administración pública y Canarias Cultura en Red es una empresa que pertenece al Ejecutivo regional», dice Luzardo.

La segunda es un pago como «anticipo» por una de las cláusulas del contrato del coordinador del Festival, Nino Díaz, por un importe de 6.000 euros. «La factura, en alemán, dice que su contrato tiene fecha del 1 de junio de 2016, mientras que ésta figura como contabilizada el 27 de mayo. Además, no se le aplican las retenciones. Imaginamos que la tributará en Alemania», apunta.