El Pérez Galdós y el Alfredo Kraus, sin director

01/02/2019

La Sección Primera de la Sala de lo Contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha desestimado el recurso de apelación interpuesto por la Fundación Auditorio Teatro de Las Palmas de Gran Canaria contra la sentencia de la magistrada María Olimpia del Rosario Palenzuela, que en 2018 declaró «nulo» el concurso público que designó como director general a Tilman Kuttenkeuler.

El fallo condena a la Fundación Auditorio Teatro al pago de las costas y solo abre una pequeña vía para recurrir ante el Supremo.

«De conformidad con lo dispuesto en los artículos 86 y ss de la ley reguladora de jurisdicción contencioso-administrativa, la presente sentencia podrá ser recurrida en casación, bien ante la Sala de lo Contencioso-administrativo del Tribunal Supremo si el recurso pretende fundarse en infracción de normas de Derecho estatal o de la Unión Europea que sean relevantes y determinantes del fallo impugnado, siempre que hubieran sido invocadas oportunamente en el proceso o consideradas por la Sala sentenciadora, bien ante la Sección Especial de la Sala de lo Contencioso-administrativo de este TSJ siempre que el recurso se fundare en infracción de normas emanadas de la Comunidad Autónoma», subraya el fallo del TSJC.

«En uno y otro caso», añade la sentencia de la sala que preside César José García Otero–, «el recurso se presentará por escrito ante esta Sala en el plazo de treinta días, contados desde el siguiente a la notificación de la Sentencia [ayer]».

La Fundación Auditorio Teatro de Las Palmas de Gran Canaria llega a este callejón sin una salida fácil tras la impugnación, presentada por Juan Márquez, exgerente del teatro Cuyás, al acuerdo alcanzado el 8 de febrero de 2016. En el mismo, el Patronato que resolvió el concurso público para la designación del director general en favor del alemán Tilman Kuttenkeuler.

Márquez se presentó a aquella convocatoria y decidió actuar judicialmente porque consideró que el concurso «estuvo viciado».

En abril de 2018, en las páginas de este periódico dejó claro también que tomó esta decisión porque consideraba lo sucedido «un engaño a la ciudadanía» y que si la justicia le daba la razón, como ha sucedido finalmente, y la Fundación opta por convocar un nuevo concurso, él no se presentará.

Ayer se ratificó en esta decisión. Hay que tener en cuenta que Márquez se jubiló tras dejar la gerencia del Cuyás. Este hecho, precisamente, fue uno de los argumentos esgrimidos por la Fundación para su defensa en esta batalla legal. Pero tanto el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 3 de la capital grancanaria como ahora el TSJC no lo han considerado significativo.

La sentencia del TSJC, en este apartado, apunta que aunque Márquez esté jubilado, «mantiene su legitimación en orden a la satisfacción de su derecho a que la resolución recurrida sea examinada en todos los motivos de la impugnación». Incluso, abre una vía a tener en cuenta por el propio Juan Márquez: «Sigue existiendo interés legítimo, desde la perspectiva de ser nombrado para el puesto como consecuencia de la anulación del acto, en cuanto su jubilación voluntaria como trabajador por cuenta ajena es plenamente compatible con la reincorporación al servicio activo conforme a la legislación laboral y de la Seguridad Social».

El TSJC ratifica, en contra de lo que esgrime la apelación que rechaza, que la Fundación que rige el Teatro Pérez Galdós y el Auditorio Alfredo Kraus «no es un ente de derecho público, sino una fundación privada de iniciativa pública».

La sentencia del TSJC «echa en falta», como ya hizo en su momento la magistrada María Olimpia del Rosario Palenzuela, «el examen comparativo con los demás candidatos, lo cual debe entenderse como irregularidad invalidante de la motivación».

El auto no entra a valorar los méritos de Tilman Kuttenkeuler, al que le restan dos años de contrato como director general de la Fundación. «Dejamos de lado, a propósito, las referencias que hace la parte apelante a los méritos del candidato elegido en producción de artes escénicas y a su currículum, pues la invalidez no viene relacionada con su ausencia de méritos, sino con la ausencia del examen comparativo con los méritos de los otros candidatos», explica la sentencia.

El TSJC también apunta que «se llevó a cabo una valoración» de los candidatos «en razón a criterios que se apartaban de las bases». Califica como «un concepto indeterminado cuya concreción no consta» que se hable de «la proyección que el nuevo Patronato quiere dar a la Fundación».

Profundiza en esta cuestión la sentencia al subrayar que «la referencia a una proyección del nuevo Patronato refuerza más aún esa idea de que se utilizaron criterios de selección ajenos a las bases de la convocatoria que se exteriorizaban en las bases».

El Patronato de esta Fundación está presidido por Augusto Hidalgo, alcalde de la capital grancanaria, mientras que la vicepresidencia la ostenta Antonio Morales, presidente del Cabildo.

El Ayuntamiento apostó, desde un primer momento, por presentar la apelación al TSJC desde que se conoció la sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 3 de la capital grancanaria. El Cabildo, por su parte, dijo el 25 de abril de 2018 que tenía dudas y que lo estudiaría.

El concurso cuya nulidad ha ratificado el TSJC se convocó tras el cese del anterior director general, Luis Acosta.

Al concurso se presentaron 16 candidatos, cuyos nombres no se han hecho público.

También se convocó un segundo concurso, para designar al subdirector de programación, que se adjudicó Manuel Benítez.