El genio de Chirino convierte en carteles la esencia de la Temporada de Ópera

23/01/2018

El escultor Martín Chirino, ayudado por su nieta Inés, ha plasmado la esencia de las seis óperas que se representarán en la nueva temporada lírica de Las Palmas de Gran Canaria como solo “un genio” podía hacer, según su director artístico, Ulises Jaén.

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El director artístico de la temporada, la diseñadora Inés Chirino, el presidente de Amigos Canarios de la Ópera (ACO), Óscar Muñoz, y el director de la Fundación Martín Chirino, Jesús Castaño, han presentado estos carteles, una “sorpresa” del escultor grancanario, quien ha plasmado en ellos la simbología de su obra.

A Chirino se le encargó solo el cartel anunciador de la temporada y por iniciativa propia y de manera altruista decidió diseñar, además, uno para cada título con la simbología de su propia obra. “Por Gran Canaria, lo que sea y por los amigos de la ópera, también”, dijo el escultor, conocido apasionado de la música.

ACO pretendía con su encargo rendir un homenaje a Martín Chirino como figura de la cultura canaria y se encontró con esta “gran sorpresa” que se ha convertido en un “homenaje del maestro” a la temporada de ópera de la ciudad, ha señalado Jaén, quien ha remarcado que la forma en la que ha condensado la esencia de cada una de estas obras solo está al alcance de “un genio”.

Así, en la Forza del destino, de Verdi, el primer título que se representará, se refleja la presencia que tiene la religión en la obra desde el principio hasta el final; en Trouble in Tahití, de Leonard Bernstein, el enfrentamiento que mantienen los dos personajes principales; y en Cianni Schicchi, de Puccini, una ópera cómica, ha sabido ilustrar el chisme que la centra, ha indicado el director artístico de ACO.

Un momento de la presentación de este martes.<b>/C7</b>
Un momento de la presentación de este martes./C7

Para Jaén, es “impresionante desde el punto de vista artístico” el cartel andaluz que ha diseñado para el Barbero de Sevilla, de Rossini; los tres elementos empleados para representar el drama de Carmen, de Bizet, dos flores y una espada; y el misterio de Turandot, de Puccini, al ocultar su rostro tras un abanico.

Su nieta, que concluyó el pasado mes de junio la carrera de diseño gráfico, ha explicado que ella confeccionó los carteles a partir de las ideas que le trasladaba su abuelo, después de haber escuchado y estudiado juntos las seis óperas.

Ha sido un trabajo “muy fácil porque mi abuelo tenía las cosas superclaras”, ha afirmado Inés Chirino, quien ha revelado que es el primer trabajo que realiza con él, que lo ha desempeñado con “placer y orgullo” y le ha servido “para aprender mucho”, y que próximamente, en marzo, presentará la cartelería y folletos de una exposición titulada Tulipa, tulipae, el tulipán ilustrado, que se inaugurará en el Real Jardín Botánico de Madrid.