Vicente Fernández.

Muere Vicente Fernández, mito de las rancheras mexicanas

El mariachi, intérprete de éxitos como 'Volver, volver', fallece a los 81 años tras una vasta trayectoria repleta de desgarros pasionales musicales

COLPISA

El autor de las rancheras destiladas de amor y desgarradas de pasión, Vicente Fernández, falleció este domingo en México como él mismo había aventurado en muchos de los grandes conciertos que protagonizó durante sus 50 años de vida musical:«Creo que el día en que me estén sepultando, la va a cantar todo mundo». Así se lo hizo saber a su hijo, el también cantante Alejandro Fernández, para referirse a 'Volver, volver', el sencillo que allá por 1965se convirtió en el éxito de su vida, el momento culmen de una carrera marcada por los títulos mariachis y las mil y una interpretaciones que otros muchos artistas latinoamericanos han transformado siempre bajo la misma batutal del «A tus brazos otra vez, llegaré hasta donde estés, yo sé perder, yo sé perder...».

El referente mexicano por excelencia, Chente –como se le conocía–, dijó adiós a 81 años en los que la intensidad musical han marcado su trayectoria. Su icónica imagen con algún vaso o botella de tequila en algunos de sus conciertos, consiguieron mitificar a la figura que nunca dejaba de sorprender como un anticipo natural de cada etapa vital. «El día que yo me muera, sé que tendrás que llorar; llorar y llorar»...

Su cuenta oficial de Instagram informaba este domingo del fallecimiento del también actor, que se encontraba con un débil estado de salud desde que el pasado mes de agosto sufriera una caída accidental en su rancho que le provocó un traumatismo cervical, agravado por una infección urinaria, según los medios locales.

El rastro que deja el rey de las rancheras no es menor. Ni por su aportación a la cultura folclórica mexicana (80 producciones discográficas y 25 películas le avalan), ni por sus frases lapidarias, que serpenteaban entre sus notas cada vez que se ponía delante de un micrófono:«No dejaré de cantar hasta que ustedes no dejen de aplaudir»...

El pueblo de Huentitán El Alto, en el estado de Jalisco, le vio nacer en 1940. De ahí su mote de 'Charro de Huentitán'. Siempre quiso ser artista, lo que logró gracias al apoyo de su madre, Paula Gómez de Fernández, que lo introdujo en la música. Con tan sólo 14 años ganó un concurso de talentos. Desde entonces comenzó a cantar en bodas y fiestas, para más tarde unirse a reconocidos grupos de mariachi. En 1965 la emisora CBS le abrió las puertas a unos éxitos que llegaron sin parar:'Tu Camino y El Mío', 'Perdóname', su disco 'Palabra de rey', hasta el 'Volver, volver'.

Desde joven devoraba las películas de figuras de la Época de Oro del cine mexicano, en especial de su ídolo, Pedro Infante, una de las figuras más importantes de la música mexicana junto a Jorge Negrete y Javier Solís. Consiguió ser uno de ellos e incluso convertirse en otro incono más de la ranchera como las que cantaba desde pequeño.