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'La mirada de Galdós', una entrevista 'ficticia' con el autor

La obra del artista grancanario, Pedro Déniz, estará expuesta en el Museo Pérez Galdós de la capital grancanaria, hasta diciembre

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

Una visión propia, del mismo Galdós. Es el concepto que el artista grancanario Pedro Déniz, ha querido expresar con su obra ' La mirada de Galdós, entrevista a un humanista' inaugurada en el 22º Congreso Internacional Galdosiano que permanecerá expuesta en el Museo Pérez Galdós hasta el próximo 14 de diciembre.

El artista, natural de Santa Brígida, Déniz, tomó como referencia las entrevistas que le hicieron en Madrid Manuel Carretero y Enrique González Fiol, junto a fragmentos de su libro 'Memorias de un desmemoriado' y algunos prólogos escritos por Galdós para otros autores. El objetivo de esta entrevista «ficticia», según el artista, es llevar a los visitantes a conocer diferentes facetas del autor, más allá de la literatura.

La directora de la Casa-Museo, Victoria Galván, explicó que la iniciativa intenta aproximar la figura personal y multidisciplinar de Galdós, desde un punto de vista cercano y original, «para lo que se ha puesto a disposición el enorme legado documental del que dispone el museo».

Backround galdosiano

Esta entrevista ficcionada que presenta la muestra sirve de punto de partida para crear cuatro salas con la siguiente temática: Galdós, su infancia y la ciudad que habitó y transitó; Su carácter, su familia y estatus dentro de la ciudad y sus estudios; Sus aficiones y pasiones que contribuyeron al desarrollo de su sensibilidad (música, dibujo, teatro, sus viajes o sus obras, entre otros) Y, por último, la repercusión de Galdós y su obra en la cultura contemporánea y en autores en diferentes disciplinas, como las artes plásticas. Este último apartado incluye la exhibición de reproducciones de las más conocidas representaciones gráficas del artista, como el retrato pintado por Sorolla o el de Celso Lagar, cuyo original fue recientemente adquirido por el Cabildo de Gran Canaria.

«Nuestro objetivo es acercar al Galdós más desconocido a los visitantes», explicó Pedro Déniz, autor de la iniciativa. «Trabajamos el concepto del túnel del tiempo, desde las entrevistas que se le hicieron en vida, hasta la representación que han hecho de él artistas plásticos del siglo XX y XXI», añade.

«¿Queréis saber, lectores, algo más de la vida del genio? Pues imagináosla tranquila, nítida, ordenada, sin disgustos ni quebraderos de cabeza, sin el no vivir con los hijos ni el sufrir y aguantar a las mujeres: Galdós es soltero», es un fragmento de la entrevista con Manuel Carretero, publicada en la sección 'Los maestros' de la publicación ' Por esos mundos' (Madrid, 1905).

Otros extractos dan cuenta del Galdós más cotidiano. «Galdós se levanta a las 7 y escribe hasta las 12, hora en que almuerza. Después asiste a los ensayos en El Español y La Comedia… a las 6 va a la Sociedad de Autores de la que, hasta hace poco, fue presidente, o entra un poco en la Librería de Fe, hasta las ocho en que, indefectiblemente, sube al tranvía de Pozas y se retira a su casa», escribió Manuel Carretero en su entrevista de 1906.

«La labor de documentación ha sido muy laboriosa, hemos buceado en archivos, tanto del Ministerio de Cultura como del Gobierno de Canarias, además de contar con la v aliosa documentación de la Casa-Museo», detalló el impulsor del proyecto. Déniz explica también que «todo es muy auténtico, hemos reutilizado y adaptado todo tipo de marcos de segunda mano para poder acercarnos lo máximo posible a esas atmósferas. Los marcos nos han ayudado, junto con otros elementos, a ir consiguiendo las transiciones de unos espacios a otros», añadió Pedro Déniz. «Reutilizar y reciclar tanto nos ayuda a poder decir que el proyecto tiene un valor transversal añadido, pues consigues bajar la huella de carbono y con ello hablas de un proyecto que también es sostenible en su forma de ejecución».

«Me siento un artista emocionalmente guerrillero, al que le gusta operar en los límites», confesó Déniz, «atreverse a caminar por esa delgada línea llamada tierra de nadie existente entre fronteras, ese sutil límite que en algún momento hizo que Sísifo disfrutase de su esfuerzo antes que la piedra rodase ladera abajo una vez más», reflexionó el creador grancanario.