Yaiza Tranche y Sema D'Acosta junto a una de las obras de Gordillo expuestas. / ARCadio suárez

Luis Gordillo expande los límites de su pintura

La Fundación Canaria para el Desarrollo de la Pintura expone 'Genetic Islands', la muestra más ambiciosa del pintor sevillano en el archipiélago

David Ojeda
DAVID OJEDA Las Palmas de Gran Canaria

Luis Gordillo (Sevilla, 1934) expande sus límites creativos en una exposición que fue inaugurada ayer en la Fundación Canaria para el Desarrollo de la Pintura. Una muestra de once obras de gran tamaño y 24 dibujos en papel que sintetizan parte de la obra de este creador infatigable a lo largo de las dos últimas décadas, como resumen pero no epitafio de una vertiente creativa funcionando a plena maquinaria.

Sintetizar la obra de Gordillo es totalmente imposible. Y no es en absoluto la pretensión de 'Genetic Islands', la exposición impulsada por la familia Tranche en la sede de la calle Domingo J. Navarro. Lo que sí representa este documento expositivo es la relación de Gordillo con las islas como motivación artística a través de una relación consagrada durante años a través de sus paisajes y sus influencias. «A Canarias le tiene mucho afecto. Porque cuando él empieza sus dos principales referencias son Tapies y Millares. Para él Millares es un maestro. Y el título de su exposición es un guiño a Canarias, pero casi idiosincrásico. A la Canarias profunda. Que tiene que ver con lo genético, con el pueblo, con la luz, con la atmósfera, con todo lo sustancial que huye del turismo y lo superficial. Le interesa el paisaje, la luz, la gente. Este punto intermedio entre Andalucía y América Latina», refiere a pie de muestra Sema D'Acosta, comisario de esta exposición y persona que conoce de primera mano la relación del autor con su obra.

'Genetic Islands' representa una ocasión histórica. En ella se puede comprobar la evolución permanente de este jalón de la cultura nacional y es la exposición más ambiciosa de su obra en el archipiélago. «Es una exposición que encuadra muy bien con los objetivos de la fundación, con expandir y hacer crecer los límites de la pintura», explicaba el pintor por vídeoconferencia horas antes de la inauguración.

Como autor inclasificable, Luis Gordillo intenta expresar con palabras lo que el público que asista encontrará en la sala. «Si se comparan cuadros entre sí hay algunas diferencias importantes. Lo que se puede ver en esta exposición tiene influencias casi informalistas, de pintura muy libre. Los cuadros no han sido pensados previamente, han ido apareciendo en mi mente. Cuando hago un cuadro este me pide una expansión, porque es una manera de trabajar que he tenido toda mi vida. Es el cuadro el que se encarga de electrificar el proceso», expone.

Aunque añade que, como sucede en gran parte de su trayectoria, hay mil vueltas de tuerca entre sus lienzos. «Hay cuadros en la exposición que han seguido una idea previa que después se va haciendo. Trabajo mucho con estudios previos de cómo otros cuadros anteriores se van haciendo, a través de mucho material como fotografías que documentan cómo se han ido haciendo otras obras, recortes de prensa, dibujos...».

Esas mil variantes de Luis Gordillo son su principal valor como artista, o al menos así lo define D' Acosta, comisario de la muestra. «Un rango característico de Luis es que no tiene un estilo defininido. Él tiene 86 años, y lo normal es que un artista de su edad se acabe acomodando a una forma de ser o a un cliché que sea reconocible para el público. En él sucede todo lo contrario, constantemente va enmendando y complicándose la vida», refleja antes de seguir añadiendo admirado que «es una cosa sorprendente. Tú vas al estudio de Luis y siempre te está sorprendiendo con cosas nuevas, aunque existan algunas líneas soterradas que aparezcan constantemente».

El comisario de la exposición que acoge la Fundación Canaria para el Desarrollo de la Pintura entiende necesario reivindicar lo que el pintor andaluz representa en el universo cultural nacional de los últimos 100 años. « Gordillo es la figura más importante de la pintura española en los últimos 50 años. Es un caso extremo de longevidad. Su primera exposición es de 1959. Lleva en la primera línea casi medio siglo, y podemos valorarlo pensando que Las Palmas de Gran Canaria ha cambiado más en los últimos 50 años que en los tres siglos precedentes. Y pensamos cómo una persona es capaz de adaptarse de estar ahí; porque el sistema español del arte y Luis están fusionados. Ya en los años setenta él era un autor reverenciado. Es sorprendente que alguien tenga todavía a a esas alturas la capacidad de renovarse constantemente con su edad, en vez de dar ese paso atrás y acomodarse», manifestó.

Las obras que están presentes en la muestra han sido creadas por Gordillo en los últimos años. La más antigua data de 1993, seguida por otra concebida en 2002. En todo el material expuesto se pueden observar las motivaciones que han dado forma a su vertiente creativa, el uso del dibujo o la incorporación progresiva de la fotografía a su trabajo. Según el texto de Sema D'Acosta en 'Genetic Islands' «se dan algunos de los aspectos más representativos de las líneas de investigación más características de este periodo del artista, cuyo cuadro más reciente ha sido concluido en marzo. En esta muestra el espectador podrá descubrir algunos temas recurrentes de su lenguaje como son los desarrollos horizontales, la fijación por las caras, la multiplicidad de la imagen a partir de un motivo o la aparición de animales diversos, un rasgo inédito en su obra hasta este momento...».