La cineasta francesa Lucile Hadzihalilovic y Luis Miranda, director del festival de la capital grancanaria. / C7

Lucile Hadzihalilovic: «Busco que el espectador se sumerja y por eso creo mundos diferentes»

La directora francesa protagoniza con su cine fantástico de autor un ciclos del festival y forma parte del jurado de la Sección Oficial

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

Poético, gótico, distópico, de ciencia ficción, irreal y sorprendente son algunas de las etiquetas que suelen acompañar al cine de la directora francesa Lucile Hadzihalilovic, al que la 21ª edición del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria dedica un ciclo en el que se proyectarán sus tres largometrajes, un mediometraje y dos cortos.

Con su personal manera de entender el fantástico y los universos perturbadores, Hadzihalilovic se ha ganado un lugar preferente entre la cinefilia festivalera. A pesar de eso, aclara que hace sus películas «para todo el mundo, para los curiosos y los cinéfilos». «Busco hacer un cine donde el espectador se sumerja enteramente, por lo que busco crear mundos extraños y diferentes», apunta la responsable de 'Innocence' (2004).

Reconoce que su filmografía no es extensa pero sí cuenta con un hilo conductor. «Creo que, aunque no lo parezcan, mis películas se complementan y a la vez se oponen entre sí», asegura quien recuerda que de adolescente iba al cine «atraída por el fantástico y la poética dentro del horror». Eso sí, apunta que uno de los títulos que más le marcó, por su atmósfera, fue ' El espíritu de la colmena', del español Víctor Erice. «Su filmografía es única y deja marca», dice quien reconoce también la influencia que tuvo en su camino hasta convertirse en una profesional del séptimo arte el «cine surrealista checo de los años 50, 60 e incluso los 70».

Las distopías son claves en sus historias. Hadzihalilovic señala su origen. «Nací en los 60 y los mundos distópicos eran muy cercanos porque vivíamos en una época de utopía. No es fantasía lo que muestro, es real, me centro en una cierta irrealidad», explica junto a Luis Miranda, director del festival de la capital grancanaria.

'Évolution' (2015) fue su segundo largometraje. «El dios del cine me dio la oportunidad de rodar en Lanzarote. No conocía las Islas Canarias y la oportunidad surgió por los productores. Allí encontré una impronta visual única en el paisaje» para el pequeño pueblo costero en el que se desarrolla esta ficción. «Allí me di cuenta de que no me es tan lejano ese paisaje, porque me crié en el sur de Marruecos, y me resultó un terreno conocido».

Sobre 'Earwing' (2021), su último largometraje estrenado, apunta que cuenta con «aspectos familiares». «Cuenta con encierros, chicas, rituales y el paso de la infancia a la edad adulta, aunque en la película lo que destaca es el retrato de un hombre. Es la menos distópica y refleja una divergencia entre lo mental y lo real y concreto», apunta quien forma parte también del jurado de la Sección Oficial de este festival.

Confía en que el público disfrute en este ciclo con un cine que, dice, presenta «un mundo entre lo desconocido y las cosas conocidas, con formas de autor pero no de una manera intelectual, sin repetir fórmulas y lejos de lo más comercial».