‘Bajamar’, la aventura canaria de Vázquez-Figueroa

Alberto Vázquez-Figueroa no ha tenido que fabular mucho para toparse con la gran aventura que recoge en su nueva novela, Bajamar. El escritor ha mirado a sus propias raíces para rescatar historias familiares de supervivencia, persecución y emigración. Un pasado que comparte con muchos canarios.

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA

Su nuevo libro trata de Canarias y de la emigración que provocó la Guerra Civil y la posguerra. Historias que le son muy próximas y que, al igual que les ocurrió a muchos isleños, marcaron su pasado familiar.

«Venezuela fue el sueño de todos, también para buena parte de mi familia: mi tío, mi abuelo, mi hermano y yo mismo vivimos en Venezuela. Era un lugar maravilloso que te ofrecía todas las oportunidades. Con el paso del tiempo todo el mundo tuvo que regresar a España. El hambre es ahora para ellos y este es ahora el paraíso para los emigrantes», cuenta el escritor acerca de su libro, quizá, más personal. «Para mí es una novela importante. Hablo de mi madre, de cómo se crió en Lobos. Lo que sufrió. Cuando estalló el golpe de estado en Tenerife, yo no había nacido. Con aquel hambre que se pasaba, mi tío jovencito y mi madre iban a la plaza de toros a coger gatos que acababan en la cazuela. El gato me llamaron durante muchos años. Eso fue antes de nacer, luego me he alimentado se serpientes y de bichos, pero no de gatos», bromea el escritor que en Bajamar relata la dureza de la represión franquista en Canarias. «Fue muy dura y muy oculta», subraya Vázquez-Figueroa. En su opinión, la guerra no se vivió en el campo de batalla pero se cobró muchas víctimas. «Los que eran de derechas aprovecharon para quitarse de enmedio a los que molestaban. La gente delataba a los demás para que a ellos no se los considerara rojos, porque eras de los rojos o de los azules», comenta el autor, que recuerda que en las islas hay pocos enterramientos de víctimas de la dictadura porque «se les solía tirar al mar con una piedra. Ahora aparecen cadáveres en pozos, pero el 90% de los represaliados canarios desaparecieron en el mar», asegura.

«La novela trata el tema de las represalias y de los que tuvieron que marcharse para volver después. Parto de la historia de mi familia pero está totalmente novelada», aclara el tinerfeño desde su casa de Madrid.

Sin embargo, la historia de su familia es muy emocionante. «Mi abuelo fue uno de los presos políticos que huyó en el vapor Viera y Clavijo. Se fugó en el barco de Villa Cisneros, donde lo tenían preso con otros represaliados. Se rebelaron y huyeron en el barco. Tuvo que irse a México porque estaba condenado por piratería», dice. «Es una pura aventura lo que sufren como la de mi tío; metido en un barquito de vela desde Canarias a Venezuela», comenta sobre una novela centrada en el «vaivén de la vida».