rodrigo parrado

Murciégalos, crocodilos, almóndigas y otras curiosidades del español

Las vocales ocupan el 45% de los textos en castellano, con la 'e' como la más usada por delante de la 'a' y la 'o'

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCI Madrid

«A los murciégalos y los crocodilos quizá les gusten las almóndigas». Ni el redactor ha perdido la cabeza ni son estrepitosas erratas. Las voces 'murciégalo', 'crocodilo' y 'almóndiga' (vulgares y desusadas) están en el diccionario y son tan correctas como sus evoluciones 'murciélago', 'cocodrilo' y 'albóndiga', fruto de un fenómeno llamado metátesis, que consiste en cambiar de lugar alguna letras en una palabra. Lo explica el libro 'Nunca lo hubiera dicho' (Taurus), una mina de curiosidades léxicas y lingüísticas subtitulado 'Los secretos bien guardados (o no tanto) de la lengua española' que ampara la Real Academia Española (RAE).

Nos desvela este ensayo, entre otras muchas curiosidades, que 'oía' es la única palabra que forma tres sílabas con tres letras. Que 'murciélago' es de las pocas que incluye las cinco vocales, y que la 'e' es la letra más utilizada en el idioma que compartimos casi seiscientos millones de seres humanos, por delante de la 'a'. La 'e' es la vocal más usada en el 'Quijote' y la 'a' en 'La Regenta'.

Otra vocal, la 'o', ocupa la tercera posición. Los cinco primeros puestos de las letras más usadas se completan las consonantes 's', presente en la composición de los plurales, y 'r', en el infinitivo de todos los verbos. Las que menos utilizamos son la 'x', la 'k' y la 'w'. Las dos primeras están presentes, sobre todo, en palabras importadas de otros idiomas. La 'w' fue la última letra en incorporarse a nuestro idioma, ya que no fue reconocida como tal por la RAE e incorporada a su diccionario hasta 1969.

El libro constata que el 45% de las letras de un texto en castellano suelen ser vocales, según confirman algunos estudios, de forma que en algunas palabras figuran todas ellas: además de 'murciélago', la más citada, hay otras como 'auténtico', 'estimulador' o 'euforia'. Esta última es la que menos consonantes necesita, solo dos.

Este compendio de curiosidades lingüísticas confirma además que los dos vocablos que más usamos son el sustantivo 'cosa' y el verbo 'realizar', imbatibles y eficaces comodines de nuestro milenario idioma. Con 23 letras, 'electroencefalografista' es la palabra más larga de las 93.111 que incluye el Diccionario de la Lengua Española (DLE), que 'ferrocarrilero' reúne cinco erres, que en 'estuve' las consonantes 's', 't' y 'v' aparecen por orden alfabético, y que hay palíndromos como 'reconocer' o 'anilina'.

Errores 'ostentóreos'

A Jesús Gil y Gil se le recuerda por sus bravuconadas y corruptelas, pero también por recurrir a términos como 'ostentóreo', fusión de 'ostentoso' y 'estentóreo'. Hay quién sigue deseando estar en el 'candelabro' en vez de en 'candelero', como le pasó a Sofía Mazagatos, o que como dijo Carmen Sevilla, no se siente «tan mayor como para estar en el parque jurídico» (por jurásico).

Es un fenómeno con el jugaron Shakespeare y Cervantes y para el que se ha acuñado el término 'malapropismo' (no está en el diccionario), que alude a la señora Malaprop, personaje de 'Los rivales', del dramaturgo irlandés R.B. Sheridam, que habla de forma tan torpe como creativa. En español hay malatropismos hilarantes como 'bote sinfónico' (por 'sifónico') 'Luz genital' (por 'cenital'), 'rebanarse los sesos' (por 'devanarse'), 'enderazar la ensalada' (por 'aderezar'), 'inyección de ursulina' (por 'insulina'), 'rintintín' (por 'retintín'), 'tener una conjetura muscular' (por 'contractura') o 'nadar en la ambulancia' (por 'abundancia').

Uno de los capítulos está dedicado a la letra 'ñ', la decimoquinta del abecedario, y cuya existencia estuvo amenazada. Y es que en 1991 la entonces Comunidad Europea denunció las leyes españolas que garantizaban la presencia de la eñe en los teclados que se comercializaban en España. Dos años después el Gobierno español garantizó la presencia de la 'ñ' en un Real Decreto amparándose en la excepción cultural. La letra y su virgulilla se convertirián además en el anagrama del Instituto Cervantes y en símbolo del idioma.

Ese ensayo es el primero de la colección 'Hablantes', una nueva iniciativa de divulgación lingüística que avalan la Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española, y que dirige la escritora y académica Soledad Puértolas.

Interpretaciones

«La lengua es nuestro gran instrumento de comunicación y de expresión. ¿Cómo no nos va interesar? Creo que las conversaciones sobre una palabra levantan acaloradas discusiones. Todos tenemos nuestra interpretación, todos imaginamos lo que significa más allá de lo que nos dice el diccionario e interpretamos continuamente las palabras porque las vivimos y las hacemos nosotros», sostiene Puértolas.

El español es una de las lenguas más habladas del mundo, en el que existen hoy 7.097 idiomas según la revista 'Ethnologue'. Oficial en 20 países, es la lengua materna de casi 500 millones de personas, solo superada por el chino mandarín, con 950 millones de hablantes nativos. Pero el español suma casi 600 millones de hablantes potenciales, incluyendo los bilingües, lo que la convierte en la tercera en este ámbito tras el inglés y el chino. La de Cervantes es una de las seis lenguas oficiales de Naciones Unidas, junto al inglés, el francés, el chino, el ruso y el árabe.

Temas

RAE, DRAE