Antonio Morlales y Christian Roig, en la vista judicial. / juan carlos alonso

La jueza desestima la demanda de Roig contra Chichon, Morales y la Fundación de la OFGC

En la sentencia, desarma los argumentos esgrimidos por el que fuera gerente, que reclamó 100.005 euros de indemnización

V.S.A./ F.S.A. Las Palmas de Gran Canaria

El despido de Christian Roig como gerente de la Fundación Orquesta Filarmónica de Gran Canaria (OFGC) fue legal y no se cometió una vulneración de derechos fundamentales, por lo que no ha lugar a una indemnización por daños y perjuicios. Es la conclusión a la que llega la juez Jennifer Rocío Álamo, del Juzgado de lo Social de Las Palmas de Gran Canaria número 9, en la sentencia en la que desestima la demanda presentada por Roig contra la Fundación, Antonio Morales (presidente del Cabildo) el director de orquesta Karel Mark Chichon, y el Fondo de Garantía Salarial (Fogasa).

Roig pedía su readmisión y una indemnización de 100.005 euros. El fallo es recurrible ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, previo depósito de 300 euros.

Christian Roig prestó servicios como gerente de la Fundación desde el 1 de septiembre de 2020 al 31 de marzo de 2021, fecha en la que se le notificó su despido. Percibía un salario de 56.906,92 euros brutos anuales, distribuido en catorce mensualidades de 4.064,78 euros.

Entre medias, más de la mitad de los integrantes de la Orquesta firmó un escrito enviado al presidente del Cabildo y a la consejera de Cultura, Guacimara Medina, mostrando su discrepancia con el proceder del gerente, al entender que pretendía asumir funciones que no le correspondían.

Así, en la sentencia se recoge lo siguiente: «(Roig) contactó durante los meses de octubre y noviembre de 2020 con artistas invitados para abordar cuestiones de índoles artístico relacionadas con sus actuaciones para la Fundación sin informar previamente a don Karel Chichón».

En ese pulso interno, en las filas socialistas en el Cabildo hubo un posicionamiento claro en favor de Roig, hasta el punto de que Guacimara Medina y el también consejero socialista Miguel Ángel Pérez dimitieron de sus responsabilidades en la OFGC.

Falta de idoneidad y de adaptación al empleo

La juez concluye que el despido de Christian Roig fue «justificado por falta de idoneidad profesional y falta deadaptación de puesto de trabajo del actor, siendo la decisión empresarial ajustada a Derecho». Y agrega: «En el caso concreto enjuiciado, tras el examen detenido de laprueba practicada, en concreto, las testificales y la documental aportada, se concluye que haquedado acreditada la ausencia de un comportamiento hostil tanto de la OFGC como del resto de codemandados».

Christian Roig alegó en su demanda que el despido obedeció al acoso laboral que padeció por los codemandados por el periodo comprendido desde el 29 de octubre de 2020 hasta el 31 de marzo de 2021. Postuló asimismo la existencia de acoso moral y en consecuencia la vulneración del derecho a la dignidad, derecho a la integridad física y moral y al derecho al honor.

Sobre esas acusaciones, la sentencia no deja lugar a la duda: desmonta en primer lugar toda sospecha de duda sobre Antonio Morales, subrayando cómo tanto Miguel Ángel Pérez como Guacimara Medina contradijeron en el juicio lo alegado por el demandante.

En cuanto a la actuación de Chichon, la jueza señala que «igualmente esta huérfana de toda prueba la alegación de que el mismo llevaba a cabo una conducta de hostigamiento/acoso frente al actor. Tal como se deduce de los hechos probados (...), el actor y don Karel Mark Chichón durante la relación laboral que les vinculó no mantuvieron ninguna reunión presencial aunque sí intercambiaron diversos e-mails desprendiéndose de los mismos una relación profesional cordial. De la lectura de los e-mails enviados por el director durante el periodo de presunto acoso, son relacionados con su trabajo, hecho que excluye también la existencia de acoso, aislamiento o trato degradante y sin que en ningún momento se le impusiera al actor ninguna sanción pese a las quejas presentadas. En cuanto a las reuniones presenciales, ambos coincidieron escasamente dos o tres veces y una de ellas, fue el 23 de septiembre 2020 cuando el Sr. Chichón convocó exclusivamente a los músicos de la OFGC para una reunión en la Sala Rodó para tratar asuntos artísticos».